La pasajera francesa repatriada desde el crucero MV Hondius tras el brote de hantavirus permanece ingresada en estado grave en el Hospital Bichat de París. Según explicaron este martes las autoridades sanitarias francesas, la mujer dio positivo por hantavirus de tipo Andes y se encuentra en cuidados intensivos, donde recibe soporte con circulación extracorpórea, un sistema que permite oxigenar la sangre mediante un pulmón artificial.
El médico Xavier Lescure, especialista en enfermedades infecciosas del centro hospitalario parisino, indicó que la paciente presenta una forma severa de la enfermedad, con afectación cardiopulmonar. Este tratamiento busca aliviar el trabajo de sus pulmones y de su corazón mientras el organismo intenta superar el daño provocado por el virus.
La ministra francesa de Sanidad, Stéphanie Rist, aseguró que el Gobierno quiere actuar con “total transparencia” y señaló que los cinco ciudadanos franceses que viajaban en el buque fueron repatriados el domingo desde Tenerife mediante un dispositivo sanitario especial. A su llegada a Francia, todos fueron trasladados a hospitales de referencia y aislados en habitaciones preparadas para este tipo de situaciones. “Cuatro de ellos están bien y han dado negativo. Una paciente positiva de hantavirus presenta, en cambio, una forma grave y se encuentra actualmente en reanimación en estado grave”, declaró Rist.
Además, las autoridades francesas han localizado a 22 personas consideradas contactos de riesgo. Ocho de ellas viajaron el 25 de abril en un vuelo entre Santa Elena y Johannesburgo junto a una persona que posteriormente fue diagnosticada con hantavirus Andes. Otras catorce estuvieron en un vuelo entre Johannesburgo y Ámsterdam, aunque este segundo grupo se considera de menor riesgo porque la pasajera enferma fue desembarcada antes del despegue. Entre los contactos identificados hay personas de distintas edades, incluidos niños. Todos están ingresados o en proceso de hospitalización preventiva durante al menos quince días.

Macron: “Bajo control”
El presidente Emmanuel Macron afirmó desde Nairobi que la situación está “bajo control” en Francia y defendió que se ha aplicado un protocolo “extremadamente riguroso”. También subrayó que el hantavirus es un virus conocido y que sus características son distintas a las de la COVID-19. Macron pidió avanzar hacia una coordinación europea basada en los estándares sanitarios más exigentes.
El brote se originó en el crucero MV Hondius, que partió el 1 de abril desde Ushuaia, en Argentina, con destino a Cabo Verde. Hasta ahora se han notificado once casos, nueve de ellos confirmados, y tres fallecimientos vinculados al brote. Entre las víctimas se encuentra un matrimonio neerlandés que habría estado en Sudamérica antes de embarcar. También murió una pasajera alemana el 2 de mayo, tras presentar síntomas compatibles con neumonía.
La Organización Mundial de la Salud ha señalado que los casos confirmados y sospechosos se limitan por el momento a pasajeros o tripulantes del crucero. Su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, indicó que no hay señales de un brote más amplio, aunque advirtió de que podrían aparecer nuevos casos en las próximas semanas debido al largo periodo de incubación del virus.
El MV Hondius regresa ahora a Países Bajos, donde será limpiado y desinfectado. La evacuación de pasajeros y parte de la tripulación concluyó el lunes en el puerto de Granadilla, en Tenerife, después de que la OMS pidiera a España acoger el buque.
El hantavirus suele transmitirse por contacto con orina o excrementos de roedores. Sin embargo, la cepa Andes, detectada en este brote, puede propagarse entre personas en casos poco frecuentes y causar cuadros respiratorios graves. Las autoridades francesas insisten en que, por ahora, no hay indicios de circulación generalizada del virus en su territorio.
