Alberto Núñez Feijóo también tiene su cuaderno azul, como popularizó en su día José María Aznar, con el que por cierto despacha habitualmente y ha logrado gran complicidad. El líder gallego llegó a las últimas elecciones generales, las de 2023, con un gobierno en la sombra diseñado. Creyó que había llegado su momento y no quiso dejar nada a la improvisación. Pero Pedro Sánchez logró una suma parlamentaria que parecía imposible y tuvo que quedarse en la oposición. Ahora, vuelve a hacer el mismo ejercicio previo con unas encuestas que prevén un resultado histórico de la derecha.
El líder del PP ya tiene en la cabeza nombres. Algunos están fuera de la política y no quieren significarse hasta que llegue el momento. Aunque están tanteados. Y luego están quienes dirigen el fortín de Génova, las caras visibles en esta etapa en oposición. No todos los vicesecretarios serán ministros, como corroboran los más estrechos colaboradores de Feijóo. Aunque existe un reducido grupo de ellos del que el presidente se siente especialmente orgulloso. Su G4 particular si sacamos de la ecuación a su gran escudero, Miguel Tellado.
Ester Muñoz encabeza este grupo. En la séptima planta de Génova solo hay palabras laudatorias. Sobre su evolución política, su “inteligente” capacidad para confrontar con el Gobierno en el Congreso y por cómo resuelve sus comparecencias o entrevistas en los medios de comunicación, que siempre la eligen a ella. Feijóo se siente seguro con su portavoz en el Congreso. La “nueva Ayuso” como algún compañero la ha apodado en secreto.

Para Génova, el tándem que hace con Borja Sémper es perfecto. ¿Por qué? “Abarcan todo el espectro político al que queremos llegar, ella más a la derecha, él más al centro-izquierda”, explican en el círculo de confianza de Feijóo. Las formas templadas del veterano político vasco también gustan y mucho al líder popular. Le recuerdan a su etapa al frente de Galicia, como sugieren algunos dirigentes. “La televisión puede estar sin sonido, sale Borja y ya gusta”, resumen en Génova. Además, “es un buen tío”, como le define un compañero de filas.
El papel discreto de Ezcurra
Alma Ezcurra también está en esta lista VIP. No tiene tanta presencia mediática como los anteriores pero es una trabajadora incansable. Ella está detrás de la política migratoria de Feijóo. Otros papeles clave de la estrategia popular también llevan su firma. Tiene las ideas muy claras y es vehemente en su defensa. Del “ala dura” como sugieren internamente. Y con mucho predicamento en Feijóo.

Tras el último congreso nacional del PP, el desembarco de Alberto Nadal en Génova como vicesecretario de Economía le situó rápidamente como ministrable. Él despacha con los grandes del Ibex y prepara el terreno en los círculos empresariales para la llegada de Feijóo a la Moncloa. Pero en el entorno del líder destacan también la capacidad que ha tenido Juan Bravo para amoldarse a su presencia, repartir juego y mantener una destacada presencia pública. Por eso es él quien escala a este G4 particular. Su papel en la crisis en Ceuta -fue diputado por la ciudad y el primero que enseñó desde allí “lo que estaba pasando en realidad”- le ha acabado catapultando.
El sucesor o sucesora de Vázquez
Feijóo ya no prevé hacer cambios en su equipo de dirección hasta después de las generales, según las fuentes consultadas. Lo más, algún ajuste obligado. Está satisfecho con todos, aunque en su entorno avisan de que no están “para egos”. No hay hueco para “tonterías” con las elecciones a la vuelta de la esquina.

Falta, eso sí, un anuncio no menor de puertas para adentro: el sucesor (o sucesora) del fallecido Pablo Vázquez como presidente del ‘think tank’ Reformismo 21, la nueva brújula ideológica del PP después de que Mariano Rajoy se desvinculara de la Fundación FAES por su enorme tensión con Aznar. Feijóo contaba con Pablo Vázquez para el día a día en Moncloa. “Era estupendo, si no llega a ser por él no habría alternativa”, le reconocen en el entorno de Santiago Abascal. Fue clave para reconducir las relaciones con Vox y ahora los líderes de ambas formaciones despachan habitualmente, prácticamente todas las semanas. Falleció a primeros de agosto y esta semana será su funeral en Madrid.
Por último, queda pendiente también presentar “la alternativa al sanchismo”. Las medidas que Feijóo pretende implantar en sus primeros 100 días de Gobierno. “Llegará”, prometen en Génova. De hecho, ya trabajan con esquema de actos del partido en este sentido, pero siempre pendientes de Ceuta y del “calvario judicial” al que se enfrenta el presidente del Gobierno. “Cabeza fría”, como suele repetir el presidente del PP a los suyos.

