Opinión

¿Pero alguien echa de menos a Maduro en Venezuela?

Caracas. Actualizado: h
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Venezuela cumple 15 días bajo el mando de Delcy Rodríguez, desde que Estados Unidos bombardeó Caracas y capturó a Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, lo que abrió una crisis que intentan superar los seguidores del depuesto líder autoritario.

Aún las bases están desconcertadas por el cambio que supone dejar a un lado la retórica antiestadounidense, pues ahora la palabra de moda dentro de Miraflores, el Palacio de gobierno venezolano, es la de “cooperar” con Estados Unidos.

A pesar de que denuncian la captura de Maduro y Flores como “un secuestro”, en la práctica han cumplido con las exigencias del líder republicano y presidente estadounidense, Donald Trump, quien hasta se proclamó como el jefe de Estado interino venezolano, aunque un día después Rodríguez lo desmintió.

Nicolás Maduro y Cilia Flores, en una foto de archivo

Una señora en el centro de Caracas, de más de 80 años, aún no entiende qué pasó. No sabe por qué ahora Delcy Rodríguez es la presidenta mientras que al enterarse de la operación que derivó en la captura de Maduro y su traslado a Nueva York, lloró preocupada por la salud del depuesto jerarca y su esposa, la diputada Cilia Flores.

Rechazo a la captura de Maduro

El consultor de proyectos sociales Manuel Salazar, en declaraciones a Artículo 14, considera que lo ocurrido a inicios de mes fue una invasión, una agresión internacional de una potencia extranjera contra un país que no tenía la capacidad militar de responder a los ataques.

Recordó que tanto la Unión Europea como otras potencias, entre ellas China, Rusia e Irán, condenaron el ataque estadounidense por violar el derecho internacional y la Carta de Naciones Unidas.

“Sencillamente es una invasión, una violación de la soberanía de un país y del derecho internacional, lo ha dicho hasta la Unión Europea que incluso estaba en contra de Nicolás Maduro y salió a cuestionar a Donald Trump”.

Una imagen de Nicolás Maduro, durante una manifestación de simpatizantes del oficialismo en Caracas (Venezuela).
EFE/ Miguel Gutiérrez

Reconoce que el interés estadounidense es el petróleo, pero no entiende la jugada de Trump de apresar a Maduro, cuando el propio exlíder chavista admitió en una entrevista que él estaba dispuesto a recibir a empresas privadas estadounidenses del sector petrolero.

“Hay que vincularlo con la disputa hegemónica que se produce en el mundo, con el proceso que se está dando en América Latina. Venezuela está aislada y sola en una confrontación con Estados Unidos, es una guerra asimétrica y lo viene siendo así durante las últimas dos décadas desde que el chavismo llegó al poder”, comentó.

Dentro del país apoyan en silencio la captura de Maduro

Pero mientras la señora de la tercera edad y Salazar rechazan la agresión, un buen número de sus compatriotas dentro de Venezuela, según una encuesta de la revista The Economist apoyan la captura de Maduro y la rendición de cuentas que debe hacer ante la justicia estadounidense.

Una reciente encuesta que hizo la firma de investigación Premise para ese medio, a través de teléfonos, da cuenta de que la mayoría de las personas consultadas mostraron su apoyo a la operación militar.

Maduro era “profundamente odiado”

“La encuesta muestra que Maduro, quien presidió la tortura y el colapso económico, y robó descaradamente las elecciones presidenciales de 2024, era profundamente odiado. Solo el 13% de los encuestados se opuso, aunque sea mínimamente, a su captura. Sorprendentemente, más de la mitad afirmó que su opinión sobre Estados Unidos había mejorado tras la redada”, resumió The Economist sobre el estado de ánimo de la población venezolana después del 3 de enero.

Esto, pese a que las muestras de júbilo y celebraciones se vivieron en ciudades con la mayor concentración de venezolanos en el mundo, entre ellas Miami, Buenos Aires, Santiago de Chile y Madrid, no así dentro de Venezuela donde el aparato estatal vigila, controla y arresta, por un decreto de estado de excepción, a quien celebra la captura de Maduro y su esposo.

Una muestra de ello es la detención de 15 adolescentes y ocho adultos, en una ciudad al oriente venezolano, a las que un vecino acusó de actos terroristas, simplemente porque celebraban en un barrio el adelanto de las fiestas de carnaval, que con mucha anticipación recuerdan en regiones del este venezolano desde hace décadas.

Chavismo busca controlar la narrativa

El chavismo, según una filtración a la alianza de medios independientes locales La Hora de Venezuela, intenta controlar la narrativa de la captura de Maduro, para con ello frenar cualquier descontento de sus bases aún desconcertadas por lo ocurrido. Una operación que incluye hasta ahora el regreso de los jerarcas del chavismo a la red social X, la misma que el exlíder ordenó bloquear tras las elecciones presidenciales de 2024.

A la par se van dando excarcelaciones de presos políticos, que ha incluido a un buen número de venezolanos, algunos ciudadanos españoles, italianos e incluso estadounidenses que no estaban en los registros de organizaciones defensoras de derechos humanos que hacen seguimiento y defienden a personas apresadas por razones políticas.

La misma Delcy Rodríguez habló esta semana de “un nuevo momento político”, en el que a diferencia de la retórica incendiaria que han mantenido contra sus adversarios llamó al respeto de las diferentes políticas y los derechos humanos, un giro bastante evidente de una de portavoz que atacó sin piedad a los contrincantes de Maduro.

Con todo, de momento no convence a los venezolanos. En la misma encuesta de The Economist, queda clara la preferencia de los venezolanos si hoy se celebraran nuevas elecciones. El 48% de los venezolanos aseguró que votaría por María Corina Machado; el 11% por Delcy Rodríguez; mientras que el ganador de las elecciones de 2024, Edmundo González Urrutia, sólo obtendría un 9%. Otra figura opositora, aunque no alineada con Machado, Henrique Capriles, recibiría el 2% de los sufragios en Venezuela.