En la primera semana de diciembre se presentó en la sede del COE el nuevo ‘Modelo del Deporte’ en un acto que lideró el presidente del gobierno español Pedro Sánchez y en el que estuvo acompañado por la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Pilar Alegría y el presidente del Consejo Superior de Deportes, José Manuel Rodríguez Uribes, ademas del anfitrión Alejandro Blanco.
Sánchez explicó este informe desde la necesidad de “modernizar y adaptar la gobernanza del deporte” y anunció la gran novedad para el deporte español, que es la creación del “Comité Ejecutivo del Deporte Español (CEDE)”, en el que se integrarán las dos instituciones enfrentadas desde hace siglos, COE y CSD, además del Comité Paralímpico Español.
El presidente del gobierno aseguró que “hay un solo deporte español: inclusivo, moderno, competitivo y con visión de futuro”. Así la intención es la de “movernos juntos -Comité Olímpico, Comité Paralímpico y Consejo Superior de Deportes-, para que el deporte español juegue su mejor partido en los próximos años”, puntualizando el reto que tiene ante sí el CEDE, que será el de planificar, desarrollar y materializar las políticas del deporte español.
Tanto la puesta en escena como la presencia del Presidente del Gobierno junto a los órganos de gobierno del deporte español dieron al acto y al anuncio una trascendencia que era necesaria, pero que tendrá que ir más allá de la foto.
Ahora falta por saber qué va a cambiar y cómo se va a articular ese nuevo Comité Ejecutivo del Deporte Español con el que Alejandro Blanco se mostró muy satisfecho tras dos décadas de guerras y vacíos entre la institución que preside, el COE y el CSD.
Conviene recordar que Rodríguez Uribes es el quinto presidente del CSD en ocho años de Pedro Sánchez al frente del gobierno, lo que da una idea de la importancia “relativa”que el gobierno le ha dado al deporte en un país en el que precisamente el deporte tiene una gran relevancia desde el punto de vista social y como industria que genera un buen número de puestos de trabajo.
Sánchez presume de haber incrementado en 1000 millones de euros la inversión del gobierno en sus 7 años respecto al gobierno anterior. Pero no explica otras muchas políticas fallidas, por ejemplo la gestión del caso Rubiales, protegido de Sánchez durante años haciendo caso omiso a las “red flags” que asomaron durante su gestión al frente de la RFEF.
Tampoco puede presumir de la última ley del Deporte de 2022 por lo que respecta a la regulación de los procesos electorales en las federaciones deportivas españolas. Recordemos la chapuza que se hizo con Pedro Rocha y que está aún en los juzgados, al anular un juzgado la inhabilitación que dictó el TAD y que le impidió presentarse a las últimas elecciones a la federación.
¿Qué fue de la figura de Vicente del Bosque, nombrado por el gobierno en abril de 2024 como presidente de la Comisión de Supervisión, Normalización y Representación de la RFEF en un anuncio que tuvo más de efectista que de otorgar al ex seleccionador un papel de verdad relevante en la federación?
La propia encargada de hacer aquel anuncio, Pilar Alegría, ya no es ministra del ramo. Ahora el deporte depende de la nueva ministra de Educación, Milagros Tolón, la tercera tras Isabel Celaá y Alegría, aunque el deporte dependió de la cartera de cultura hasta 2023, siendo Màxim Huerta, José Guirao, Rodriguez Uribes y Miquel Iceta los Ministros de Cultura y Deporte.
Seis ministros y cinco presidentes del CSD en ocho años. Demasiados cambios como para fijar un rumbo. Habrá que estar atentos y vigilantes con el nuevo CEDE.


