Identificar a las víctimas y reconstruir los momentos previos al accidente. La Guardia Civil trabaja en dos frentes tras la tragedia ferroviaria de Toledo: dar respuesta a las familias que esperan noticias de sus seres queridos y reunir las pruebas necesarias para esclarecer las circunstancias del siniestro.
El dispositivo movilizado combina efectivos de distintas especialidades con equipos técnicos encargados de inspeccionar los trenes y las vías. Mientras se recogen muestras biológicas para confirmar la identidad de los fallecidos, los investigadores documentan los restos de los convoyes y buscan indicios que permitan reconstruir la secuencia de los hechos.

Cuatro oficinas para identificar a las víctimas
La Guardia Civil ha habilitado cuatro oficinas de atención a familiares en Toledo, Madrid, Sevilla y Córdoba. En ellas se recoge información y se toman muestras biológicas de familiares directos -de primer grado- para cotejar sus perfiles genéticos con los obtenidos de las víctimas.
Los puntos habilitados son la Comandancia de la Guardia Civil de Toledo, en la avenida de Barber, 42; la Zona de la Guardia Civil de Madrid, en la calle Batalla del Salado, 32; la Zona de Sevilla, en la avenida de la Borbolla, 8; y las dependencias de la Guardia Civil en Córdoba, con acceso por la avenida de los Mozárabes.
El cotejo de ADN resulta fundamental cuando el estado de los cuerpos dificulta el reconocimiento visual. Los resultados deben contrastarse con las comprobaciones forenses antes de confirmar oficialmente una identidad.

Medio centenar de agentes de Policía Judicial
La magnitud de la emergencia ha obligado a movilizar un amplio dispositivo. Según los datos facilitados por la Guardia Civil, participan 230 efectivos de Seguridad Ciudadana, casi 50 de Tráfico, GRS, más de 80 de Caballería y antidisturbios GRS y medio centenar de Policía Judicial.
También se han desplegado tres helicópteros del Servicio Aéreo con capacidad de rescate y evacuación urgente, un puesto de mando avanzado, cuatro oficinas móviles de atención a la ciudadanía y recogida de denuncias, guardias civiles de rescate en montaña, dos perros de rescate con sus guías y siete drones. El servicio de criminalística realiza mediante drones -uno de ellos a 50 metros de la zona cero- una nube de puntos fotográficos para formar un escenario en 3D de la zona con el fin de reconstruir el accidente.

Los especialistas en inspecciones oculares y criminalística documentan vía aérea y terrestre los daños de los convoyes y examinan la infraestructura ferroviaria. El trabajo incluye las vías, las traviesas y el balasto, la capa de piedras sobre la que descansan los raíles. La posición de los trenes, la distribución de los restos y las marcas que puedan encontrarse son elementos que pueden ayudar a determinar cómo se produjo el siniestro.
Los siete drones permiten obtener imágenes aéreas para completar la documentación del escenario y estudiar la disposición de los restos. Estas imágenes se suman a las fotografías, las inspecciones y la recogida de vestigios que deben analizarse en el marco de la investigación.

Las “cajas negras” y los testimonios, claves
La investigación también se apoyará en los registros técnicos de los trenes, las “cajas negras”, así como en las grabaciones de las cámaras que pudieran aportar información sobre los momentos previos al accidente. Su análisis, junto con las pruebas recogidas sobre el terreno, permitirá contrastar las distintas hipótesis sobre la secuencia de los hechos.
A esta información se suman las declaraciones de los trabajadores ferroviarios y de los pasajeros. Los testimonios pueden aportar detalles relevantes, aunque deberán contrastarse con los registros técnicos y los indicios materiales antes de extraer conclusiones, apuntan fuentes consultadas. La Guardia Civil ha tomado declaración tanto al operario del centro de control que regulaba el tráfico en ese momento como a sus compañeros.
En las diligencias participan efectivos de la Comandancia de Toledo y agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) que se han desplazado desde Madrid para reforzar la investigación. Además, la Policía Judicial trata de determinar si existen indicios de responsabilidad penal.

