Los Reyes, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, junto con la Reina Sofía, han asistido este sábado al responso por la Princesa Irene de Grecia que se ha celebrado en la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio de Madrid. Un acto al que no ha asistido el Rey Juan Carlos I, que tampoco viajará a Atenas al entierro.
El responso ha comenzado a las doce del mediodía, tras lo que la capilla ardiente quedará abierta al público durante unas horas en este templo ortodoxo. Al acto también han acudido las infantas Cristina y Elena con sus hijas, Irene Urdangarin y Victoria Federica, así como políticos -entre ellos, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida-.
Como pudo saber Artículo14, el Rey emérito no ha asistido ni asistirá a los actos organizados. Así lo explicaron desde la Casa del Rey. Según aseguraron, el padre de Felipe VI se puso en contacto con Zarzuela para informar de que los médicos de Abu Dabi le han aconsejado, dada su avanzada edad, no emprender un viaje tan largo.
Tras el velatorio en Madrid, los restos de la Princesa Irene serán trasladados a Atenas, donde el lunes se celebrará el funeral al que asistirán también los Reyes, sus hijas y la Reina Sofía. El funeral tendrá lugar en la Catedral Metropolitana de la capital griega a las 12:oo horas tras lo que la Princesa Irene será enterrada en el cementerio de Tatoi, donde justo hace tres años también fue sepultado su hermano Constantino.
La enfermedad de la Princesa Irene
Irene Schleswig-Holstein Sonderburg Glucksburg -tía de Felipe VI- nació en Ciudad del Cabo (Sudáfrica) el 11 de mayo de 1942, en plena Segunda Guerra Mundial, y dedicó gran parte de su vida causas sociales, principalmente desde la Fundación Mundo en Armonía, que presidió desde 1986 hasta 2024.
El empeoramiento en los últimos tiempos de su estado de salud provocó que la reina Sofía suspendiera planes o agenda institucional para poder acompañarla, de tal forma que ha podido estar al lado de su hermana hasta el momento de su fallecimiento en el Palacio de la Zarzuela, donde residía.
Irene de Grecia era un miembro de la familia real muy querido por todos ellos, a la que llamaban cariñosamente tía Pecu, y de la que han recordado también como una persona “dedicada a ayudar a los más necesitados a través de sus proyectos solidarios”.
A sus 83 años de edad, la hermana de la madre del Rey padecía una enfermedad neurodegenerativa, la “enfermedad del olvido”, un alzhéimer que le obligaba a desplazarse en silla de ruedas. Según informaron a este medio fuentes de la Casa del Rey, Doña Sofía no se movió del lado de su hermana y la acompañó hasta el último momento. Por su parte, aseguraron que los Reyes estuvieron pendientes minuto a minuto la evolución de su estado de salud.












