Eugenio Domínguez, ex subdirector de Calidad Medioambiental del Ministerio de Transición Ecológica en tiempos de la ministra Teresa Ribera, ha sido detenido este martes en Madrid por la rama medioambiental de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil por, presuntamente, recibir contraprestaciones a cambio de facilitar permisos a parque eólicos, según publica el diario El Mundo.
Detenciones en Zaragoza
En paralelo, la Unidad Central Operativa de Medio Ambiente (UCOMA) de la Guardia Civil ha detenido a seis personas en una macrooperación dirigida a detectar irregularidades en la tramitación de contratos para proyectos eólicos y fotovoltaicos de la empresa aragonesa Forestalia.
Los agentes llevan registrando desde primeras horas de este martes las sedes de la compañía en Zaragoza y Madrid, así como una decena de domicilios de directivos. La operación, que permanece abierta con posibles múltiples ramificaciones, investiga delitos de prevaricación ambiental, cohecho y blanqueo de capitales, según publica la agencia EFE.
El núcleo de la investigación apunta a una posible manipulación de declaraciones de impacto ambiental durante la tramitación de las licencias de instalación de parques eólicos y fotovoltaicos, con el fin de facilitar la obtención de los permisos necesarios. Los investigadores tratan de determinar si esos documentos fueron alterados de forma deliberada para allanar el camino a proyectos que, de otro modo, podrían no haber superado los controles medioambientales.
Un hallazgo da concreción a las sospechas: durante las pesquisas desarrolladas en algunas de las zonas donde se ubican estos parques energéticos, los agentes han encontrado aves electrocutadas y otros elementos que podrían poner en cuestión la viabilidad ambiental de las licencias obtenidas. Son indicios que refuerzan la hipótesis de que las declaraciones de impacto no reflejaron la realidad del terreno.
La operación implicaría a una veintena de empresas de energías renovables, entre ellas las del clúster del Maestrazgo, el gran proyecto eólico de Forestalia en la comarca turolense, que ya había sido denunciado ante la Fiscalía de Aragón. La concesión de licencias a proyectos renovables en Aragón había generado críticas por parte de grupos políticos e instituciones locales hacia el Instituto Aragonés de Garantía Ambiental (INAGA) y su labor en la aprobación de declaraciones de impacto ambiental.
Los registros en Zaragoza y Madrid
En Zaragoza, los agentes de la UCOMA, adscrita al Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), llevan desde las 8.00 registrando la sede de Forestalia en el número 33 de la calle del Coso y el domicilio particular de su propietario, Fernando Samper, en la avenida de la Academia General Militar. Los agentes llegaron en una furgoneta no rotulada y han bajado las persianas de la oficina para trabajar con máxima discreción.
En Madrid, la Guardia Civil custodia desde la misma hora la entrada del número 20 de la calle de Ortega y Gasset, donde Forestalia tiene su sede en la capital, que ocupa dos plantas del edificio. Una de las detenciones se ha producido en Rivas-Vaciamadrid durante el transcurso del operativo.
Las fuentes consultadas han rechazado ofrecer más datos al tratarse de una macrooperación abierta con posibles múltiples ramificaciones e implicaciones derivadas de la presunta manipulación de los proyectos de renovables.
Una investigación con varias ramas
La de hoy no es la única línea de investigación abierta sobre Forestalia. En diciembre de 2025, en una operación diferente, la UCO —unidad de la Guardia Civil especializada en delitos económicos— ya entró en la sede zaragozana de la empresa para tratar de determinar su vinculación con el exdirigente socialista Santos Cerdán y con la llamada fontanera del PSOE Leire Díez.
A esas dos líneas se suma una tercera: la Guardia Civil tenía también bajo sospecha a Forestalia por una subvención de unos 17 millones de euros concedida a Arapellet, empresa afincada en Huesca y relacionada igualmente con la producción de energía.
Tres frentes abiertos, una macrooperación en marcha y seis detenidos. La jornada está lejos de haber terminado.
