Lanzar un nuevo sistema de financiación autonómica ya requiere, per sé, de enormes equilibrios. Pero el ejercicio al que se someterá este viernes María Jesús Montero tiene dificultades añadidas, y además tiene que servirle para ir un paso más allá.
Esto es, para exponer los datos, cifras y criterios que sustentan su plan de reparto de recursos entre las CCAA. Y, a la vez, para construir los cauces del discurso que expondrá el PSOE en los próximos meses electorales, para intentar convencer de que el nuevo modelo no enmascara un trato de favor para Cataluña. Para contrarrestar las críticas de las comunidades autónomas gobernadas por el PP, pero también para desactivar los argumentos del presidente castellanomanchego, Emiliano García-Page.
La vicepresidenta primera, ministra de Hacienda y candidata a la Junta de Andalucía, comparece a partir de las 10 de la mañana para desgranar su propuesta de modelo de financiación. Anticipó su existencia en noviembre, sin dar un solo detalle, más allá de cerrarse a negociarla por capítulos con las comunidades autónomas a las que afecta. Y su presentación se ha visto ensombrecida horas antes por la entrada en escena de Oriol Junqueras.
El líder de ERC, exvicepresident de la Generalitat condenado por su rol en el procés y después amnistiado -pero aún inhabilitado para ostentar cargos públicos-, fue recibido por Pedro Sánchez durante algo más de una hora. Moncloa había rebajado expectativas y rechazado que la reunión fuera a servir para sellar un acuerdo sobre la financiación catalana, mientras señalaba a Montero como responsable de informar de esta cuestión, como del modelo que propone para el resto de CCAA.
El Ejecutivo no confirmó haber alcanzado ningún acuerdo, ni tampoco dio por buena la promesa de Junqueras de que Cataluña ingresará casi 4.700 millones de euros más. El propio Sánchez publicó un mensaje en redes sociales en el que no mencionaba ningún acuerdo con ERC sobre la financiación catalana, y se remitía en genérico a la reforma global del sistema.
Dirigentes socialistas de distintos territorios aseguran a Artículo14 que, antes del anuncio de Junqueras, no habían sido informados sobre este modelo. Así lo confirmaban también fuentes de la dirección federal, y cargos públicos socialistas, que dijeron no haber escuchado “ni una palabra” sobre el modelo y sus “concreciones”.
Salvador Illa, president de la Generalitat, sí informó a la Ejecutiva del PSC en noviembre de que el pacto con ERC estaba cerca. Semanas después, en pleno estallido de escándalos que marcaron el cierre del curso para el PSOE, Junqueras exigió la reunión que se ha producido este jueves, al arranque del nuevo año.
Page: “No se ha negociado con las comunidades autónomas”
La oposición del PP se daba por hecha, como también se esperaban los dardos del barón socialista castellanomanchego. “No se ha negociado con las comunidades autónomas”, criticó Page. A falta de conocer la propuesta, no dio portazo a este modelo, pero cuestionó “que el debate sobre la financiación empiece con una reunión en Moncloa con los independentistas”. “No es un comienzo que facilite un clima de entendimiento”.
También advirtió de que estarán “muy vigilantes” porque “hay algunos que buscan tener más que otros”. Y rechazó que se aplique el principio de ordinalidad, porque “los impuestos hay que cobrarlos de forma progresiva: paga más el que más tiene, eso es en lo que cree un socialista de pura cepa”, aseguró.
Junqueras: “Si Cataluña es la tercera que más aporta, tiene que ser la tercera que más recibe”
La frase de Junqueras sobre la ordinalidad -“Si Cataluña es la tercera que más aporta, tiene que ser la tercera que más recibe”-, ha encendido algunas alarmas. “Si esto es verdad, es el mayor disparate que ha habido en 40 años”, afirma un parlamentario socialista crítico. El mismo que advierte de que “no puede ser que el que más aporta sea el que más recibe”.
Oficialmente, Moncloa se ha limitado a trasladar que Sánchez y Junqueras han “abordado el contexto internacional, el seguimiento del acuerdo con ERC y la agenda del Gobierno progresista hasta 2027″. También habrían “abordado el nuevo modelo de financiación autonómica”, que cumple “con el compromiso que adquirió el presidente del Gobierno en la Conferencia de Presidentes Autonómicos”.
La propuesta, sostienen, “garantiza más recursos para todas las comunidades autónomas”. Y será Montero la que indique cantidades, explique criterios de reparto y argumente las bondades de esta receta. La reunión y el anuncio de Junqueras, por lo pronto, llegan en un momento crítico para los socialistas de Aragón, Castilla y León y Andalucía, que están llamados a las urnas en los próximos meses.
Pilar Alegría, exministra portavoz y candidata socialista a las elecciones aragonesas del 8-F, afirmó un día antes de la comparecencia del líder de ERC que el acuerdo “no perjudicará” a su región. Y que defenderá “con uñas y dientes” que Aragón sea “respetada”.
Con todo, será Montero, la artífice del nuevo modelo, quien marcará públicamente la línea a seguir para su partido. Quien intentará darle la vuelta a la situación y utilizar esta reforma a su favor en la campaña andaluza, prevista para el segundo trimestre. Y quien cargará contra el PP por oponerse a un mayor reparto de recursos para financiar partidas sociales. Además de enfatizar que entre los barones conservadores no hay un criterio único para diseñar un nuevo sistema -el actual caducó en 2014-.
Junqueras dejó claro en noviembre que se opondría a cualquier reforma de la financiación autonómica si antes no se abordaba la “financiación singular” en Cataluña. Sigue pendiente su exigencia de que los catalanes gestionen la recaudación del IRPF, aunque ha logrado marcar la hoja de ruta y conseguido algunos de sus objetivos. Además de obligar a posponer la negociación de los Presupuestos Generales del Estado para 2026, así como las conversaciones sobre las cuentas de Illa.
Junsts se mofa de ERC; Montero sigue sin números
El modelo que presentará Montero tiene asegurada su aprobación en un futuro Consejo de Política Fiscal y Financiera, en el que se sientan las comunidades autónomas pero el Ejecutivo cuenta con mayoría. Más difícil se antoja la votación en el Congreso, al requerir la modificación de la ley orgánica de financiación de las comunidades autónomas (LOFCA). Por ser orgánica, necesita contar con 176 votos a favor, no bastan más síes que noes.
Y Junts ya advirtió el miércoles de que no apoyará ninguna reforma que no pase por un concierto económico similar al vasco. El jueves, tras el anuncio de Junqueras, el partido de Carles Puigdemont aseguró que con este pacto “se perpetúa el actual modelo que no resuelve el déficit fiscal que sufre Catalunya”.
Josep Rius, portavoz de la formación independentista, recurrió a la expresión que en su día utilizaba ERC, cuando vendía la obtención de “la llave de la caja”: “Madrid continuará teniendo la llave de la caja. Fiar todo a una cifra sin tener la llave de la caja es un error”. “¿Dónde está el concierto económico que se pactó para investir a Salvador Illa?”, cuestionaban los de Puigdemont en redes sociales.
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