Francisco Salazar estaba negociando con el fondo soberano de Qatar su entrada en el Hipódromo de la Zarzuela cuando fue cesado en agosto de 2022 como presidente de la empresa dependiente de la SEPI. Este proyecto, que incluía un cambio de nombre, en el que entrara la palabra Qatar, estaba auspiciado por la afición del emir, Tamim bin Hamad Al Zani, a los caballos andaluces, origen de la raza hispano-árabe, y en un momento en el que anunció que iba a doblar sus inversiones en España hasta superar los 5.000 millones de dólares.
Entre 2021 y 2022 se sucedieron las reuniones con los qataríes para el único proyecto sobre el Hipódromo en el que se vio interesado a Salazar, según trasladan fuentes conocedoras.
A pesar de que el Hipódromo acumula pérdidas millonarias, este plan no era visto con buenos ojos por algunos en el seno de la empresa y no siguió adelante tras la salida de Salazar.
Qatar, uno de los mayores exportadores de gas licuado, invierte a través de su fondo soberano Qatar Investment Authority (QIA), y el anuncio de 2022 de doblar inversiones se quería sustanciar a través del Gobierno español, que debía movilizar a las empresas españolas interesadas. El fondo firmó un acuerdo de colaboración con Cofides.
Qatar Holding, parte del fondo, es el segundo accionista de Iberdrola, con una participación del 8,7% que ha declarado que desea aumentar más del 10%. Otras empresas participadas son El Corte Inglés, Prisa y Colonial.
En mayo de 2024, el emir volvió a España para desatascar estas inversiones, justo tras el reconocimiento por Pedro Sánchez de Palestina. Al Zani ha sido uno de los mediadores en busca de un alto al fuego en Gaza.
El Hipódromo retira sus cuentas
Artículo 14 ha informado de que el Hipódromo de la Zarzuela ha retirado las cuentas que acababa de depositar en el Registro Mercantil tras el cese de Francisco Salazar de Moncloa el pasado julio. Se trata de un movimiento muy poco habitual y más en una empresa pública que presidió el propio Salazar, que este jueves comparece en el Senado en la Comisión del caso Koldo. Una sociedad de la que se mantuvo como apoderado un tiempo después de ser cesado para incorporarse a Moncloa como secretario general de Planificación Política.
Hombre clave en la victoria de Sánchez en las Primarias de 2017, Salazar (Montellano, Sevilla, 1968) fue adjunto al jefe de Gabinete de la Presidencia del Gobierno, es decir, el número dos de Iván Redondo.
Entre el 23 de julio de 2021 y agosto de 2022 fue nombrado presidente del Hipódromo de la Zarzuela, que desde la moción de censura ha estado rodeada por la polémica que han generado sus presidentes, con vínculos en el PSOE sin experiencia ni conocimiento del cargo. Sólo el primero, Álvaro Gutiérrez de la Fuentes, lo tenía, pero se vio salpicado por haber adjudicado un contrato a un exsocio.
Entre 2018 y 2024 la empresa ha declarado pérdidas por valor de más de 47 millones.
Con Salazar las pérdidas fueron de 13,4 millones, y su Presidencia coincidió con la celebración del 50 cumpleaños de Pedro Sánchez en febrero de 2022, para el que ofreció las instalaciones.
En aquella época eran habituales en la zona VIP el entonces secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, y su mujer, Paqui Muñoz, y el expresidente de la SEPI detenido junto a Cerdán y Leire Díez, Vicente Fernández, según ha desvelado ABC.
El 1 de agosto de 2022, Salazar fue nombrado secretario general de Planificación Política de Moncloa y se mantuvo durante casi dos meses, hasta el 23 de septiembre, como apoderado mancomunado solidario del Hipódromo, cargo en principio remunerado en el que tiene capacidad de firma y control de la empresa.
