SALUD

Cómo identificar y denunciar la violencia obstétrica en España

Identificar un caso de violencia obstétrica no es fácil, pero existen algunos procedimientos no consentidos que deben denunciarse

Aparatos de un doctor
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Incluso hoy en día, hay mujeres que sufren experiencias traumáticas en sus partos, y no únicamente por la experiencia en sí misma. A veces, suceden intervenciones invasivas e innecesarias, tratos deshumanizados y nula transparencia. Esto se conoce como violencia obstétrica, y el marco legal ampara el derecho a denunciar cualquiera de estas vulneraciones.

Conoce qué dice la ley al respecto de estas situaciones, y cómo se debe actuar ante ellas. Son delito, y su denuncia es el primer paso para el reparo de la integridad de la mujer en el embarazo y en el parto.

Violencia obstétrica y marco legal en España

Una paciente preocupada junto a su médica
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La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la violencia obstétrica como el “trato irrespetuoso y ofensivo” que reciben las mujeres por parte de los especialistas sanitarios durante el embarazo e incluso en el parto.

Este acto es considerado una violación de los derechos humanos, y puede afectar la salud física y mental de la mujer.

En España, existen tres pilares fundamentales contra este tipo de negligencias. Empezando por la Ley Orgánica 1/2023, que define directamente este maltrato como violencia contra las mujeres. Entre otras cosas, obliga a las instituciones a garantizar el consentimiento informado y las buenas prácticas.

Por su parte, la Ley 41/2002 de Autonomía del Paciente garantiza desde hace años a la información clara sobre todos los procedimientos. El paciente es el único que puede decidir entre opciones, así como rechazarlas si lo considera oportuno.

En esa línea, la Estrategia de Atención al Parto Normal del Ministerio de Sanidad (2007) establece los estándares de calidad para los procedimientos relacionados con el alumbramiento.

De hecho, existen algunas intervenciones desaconsejadas por la OMS por su rango de invasión y por carecer de evidencia científica, que la institución considera como violencia obstétrica.

Procedimientos no consentidos y cómo denunciarlos

Una paciente tiene dudas en el médico
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Una de ellas es la maniobra de Kristeller, que consiste en ejercer presión en el fondo del útero con el puño o el antebrazo. Esta acción puede causar lesiones y roturas internas, así como traumatismos en el bebé en el momento del parto.

Otra es la episiotomía rutinaria, que es una incisión quirúrgica en el perineo. No existen las episiotomías rutinarias: todas deben recibir consentimiento y utilizarse como último recurso clínico.

Junto a estos, también hay otros ejercicios de este tipo de violencia, a través de los tactos vaginales sin información del propósito de estos, la privación de acompañamiento y el uso injustificado de oxitocina sintética.

En caso de que se hayan cometido alguno (o algunos) de estos actos, o se acerque el momento de un parto y quieras evitar estas situaciones, es importante seguir este procedimiento:

  • Entregar un plan de parto. Antes de acudir al paritorio, entrega este documento legal con tus preferencias y qué intervenciones autorizas y/o descartas.
  • Reclamación a Atención al paciente. Redacta y entrega una reclamación del incidente ante el servicio de Atención al paciente del centro sanitario.
  • Queja ante organismos superiores. Si tu reclamación no es escuchada, puedes elevar la queja a la Consejería de Salud de tu comunidad autónoma. En casos graves, puedes plantearte recurrir a la vía civil o penal con un abogado especializado.

Nuestro país ha sido condenado en varias ocasiones por el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) de la ONU, por la falta de protocolos ante casos de tratamientos médicos invasivos y no consentidos.

Por muy excepcionales que sean los casos, pueden suceder y deben ser denunciados.

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