LIMERENCIA

No es amor, es limerencia: el estado de obsesión que se confunde con el enamoramiento

Lo que tú sientes, ¿se llama obsesión? Descubre qué es la limerencia, cómo diferenciarla del amor real y cómo superarla

Una mujer con una representación simbólica del amor
123RF

Las mariposas en el estómago, la sensación de euforia y el buen ánimo en general suelen ser síntomas de que te estás enamorando de alguien. Sin embargo, esa pasión intensa a veces se confunde con algo llamado limerencia.

Este estado cognitivo esconde detrás una profunda angustia, y puede llegar a causar problemas si no se le pone freno a tiempo. Conoce las raíces del trastorno, sus síntomas y cómo distinguirlo del sentimiento real de amor.

Qué es la limerencia y cómo saber si sientes esta obsesión

Una pareja en una cita

La primera vez que se usa el término de limerencia es en el año 1979. Concretamente, lo usó por primera vez la psicóloga estadounidense Dorothy Tennov, en su obra Love and Limerence: The Experience of Being in Love.

Tennov explica en este libro el concepto de “objeto limerente”, que sucede cuando una persona se obsesiona de otra de la que desea ser correspondida. Según la psicóloga, la persona afectada no decide este sentimiento, sino que es víctima de una avalancha de pensamientos que terminan agotando su energía diaria en una obsesión extrema.

La ciencia contemporánea define este problema como un trastorno obsesivo-compulsivo. Entre sus síntomas más comunes, están los pensamientos intrusivos sobre el “objeto limerente”, el anhelo extremo de la validación emocional o la idealización extrema de esa persona.

También puede terminar provocando dependencia anímica total, así como reacciones físicas como sudores, palpitaciones, temblores y otros efectos similares.

Algunas investigaciones señalan este problema como una adicción impulsada por la dopamina. Unida a una posible caída de los niveles de serotonina, habitual en los pacientes con TOC, provoca un cóctel de emociones que dificulta la atención en otros aspectos de la vida personal.

Cómo romper el bucle y recuperar las riendas de tu vida

Una chica joven practicando breathwork

El amor es un proceso que crece con el tiempo. Va más allá de la atracción, y se cultiva a través de la confianza y del conocimiento real del otro. La limerencia, en cambio, es un sentimiento inmediato, opresivo y lleno de incertidumbre.

Esta puede llegar a durar semanas o meses, o incluso años en los peores casos. Se convierte en una especie de prisión, donde todo gira en torno a él o ella. Pasas los días pensando en esa persona, imaginando escenarios, analizando cualquier interacción (o ausencia de esta). Un sinvivir en toda regla.

Para poder hacerle frente, y recuperar el control de la vida propia, los expertos recomiendan poner en práctica el contacto cero. También es recomendable realizar ejercicios de autoevaluación de posibles carencias, las cuales se tratan de llenar con la validación extrema de terceros.

Y si esto no fuera suficiente, lo mejor es acudir a terapia profesional. Un psicólogo puede ayudar a identificar los patrones nocivos y a reconducir la vida para recuperar la salud mental.

El apego ansioso puede alejarte de quién eres realmente. Por ello, es importante reconocer las señales de la profunda obsesión, y trabajar por conseguir sanar definitivamente. El amor real nunca es una jaula o un pesar.

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