Salud infantil

Rebrote de enfermedades infecciosas: los pediatras piden reforzar la vacunación

El aumento de casos de sarampión, hepatitis A y enfermedad meningocócica en España ha encendido las alarmas. Más de 300 especialistas advierten de esta emergencia y proponen cambios en el calendario vacunal para frenar su avance

Vacunación
avanzada, una vía sostenible para preservar la eficacia de los antibióticos

Hasta no hace mucho, creíamos que enfermedades como el sarampión parecían relegadas a los libros de historia médica. Hoy, sin embargo, vuelven a abrirse paso. No porque las vacunas hayan dejado de funcionar, advierten los expertos, sino por lagunas en la cobertura inmunitaria por donde reaparecen viejos enemigos.

Esa es una de las principales conclusiones de las XVII Jornadas de Inmunizaciones, organizadas por la Asociación Española de Pediatría (AEP), que han reunido estos días en Jerez de la Frontera a más de 300 especialistas. Los pediatras dejan un mensaje claro: es momento de ajustar estrategias y reforzar la prevención. “El resurgir de algunas infecciones no significa que las vacunas hayan dejado de funcionar”, subraya el doctor Francisco Álvarez. “Suele estar relacionado con descensos puntuales en las coberturas vacunales, cambios epidemiológicos o la importación de casos desde otros países”.

De izda a dcha, Francisco Álvarez, Luis Carlos Blesa y Valentí Pineda. Foto: AEP
AEP

Sarampión, repunte preocupante

El caso más evidente es el del sarampión, uno de los virus más contagiosos que existen. Desde la aprobación de la primera vacuna eficaz en 1963 y la posterior incorporación de una segunda dosis en los años noventa, la enfermedad dejó de saturar hospitales para quedar prácticamente en el olvido. España, de hecho, llegó a certificar su eliminación. Las cifras más recientes hacen que pierda ese estatus de país libre de la enfermedad. De 227 casos en 2024 se ha pasado a 397 en 2025, casi el doble.

El problema no es solo el aumento, sino el margen de protección. Para frenar la circulación del virus, se necesita que al menos el 95 % de la población tenga dos dosis de la vacuna. En España, la cobertura ronda el 93 %, con diferencias entre territorios. Ese pequeño desfase es suficiente para que el virus vuelva a circular, especialmente en un contexto de movilidad global. “El flujo de personas procedentes de países con coberturas más bajas favorece la transmisión entre personas no vacunadas”, explica Álvarez.

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El sarampión infantil está alcanzando niveles preocupantes
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Lejos de ser una enfermedad leve, el sarampión puede provocar complicaciones graves, como neumonía o afectación neurológica, en lactantes o personas vulnerables. Por ello, los pediatras proponen adelantar la segunda dosis de la triple vírica a los 2 años, una medida ya implantada en algunas comunidades.

Meningococo, amenaza silenciosa entre adolescentes

Otra preocupación creciente es la enfermedad meningocócica, una infección bacteriana que puede evolucionar en cuestión de horas desde síntomas inespecíficos a cuadros graves como sepsis o meningitis. Aunque su incidencia es baja gracias a la vacunación, el serogrupo B sigue siendo el más frecuente en España. Y hay un dato que inquieta especialmente: uno de cada cuatro adolescentes es portador del meningococo sin presentar síntomas.

Esto convierte a los jóvenes en un importante reservorio de la bacteria y explica el aumento progresivo de casos observado en los últimos años. La enfermedad puede afectar a cualquier edad, pero el riesgo es mayor en lactantes y vuelve a incrementarse en la adolescencia. Ante esta situación, los especialistas proponen ampliar la vacunación frente al meningococo B también a los adolescentes, además de reforzar la protección en los primeros meses de vida.

Hepatitis A: de enfermedad poco común a repunte

La hepatitis A, tradicionalmente considerada de baja endemicidad en España, también está cambiando su comportamiento. En 2025 se notificaron 1.864 casos, frente a 1.035 el año anterior, lo que supone un incremento cercano al doble.
Actualmente, la vacunación sistemática solo está incluida en algunas regiones. Sin embargo, el aumento de casos ha llevado a revisar esta estrategia.

“La situación nos obliga a reforzar la vigilancia epidemiológica y a robustecer la prevención mediante la vacunación”, señala el doctor Valentí Pineda. Los expertos plantean incorporar esta vacuna al calendario infantil entre los 12 y 15 meses, junto con campañas de rescate para niños y adolescentes no inmunizados.

Vacunas contra la resistencia a antibióticos

Más allá de estos brotes, los especialistas insisten en el beneficio, menos visible pero crucial, de las vacunas en la lucha contra la resistencia a los antibióticos. Actualmente, este fenómeno causa al menos 700.000 muertes al año en el mundo y podría alcanzar los 10 millones en 2050 si no se actúa, superando incluso al cáncer.

Prevenir infecciones se convierte, por tanto, en una estrategia clave. “La resistencia antimicrobiana no es un fallo de la farmacología, sino una consecuencia de la selección natural acelerada por el uso excesivo de antibióticos”, explica Pineda. “Las vacunas nos permiten actuar antes de que aparezca la infección, reduciendo la necesidad de antibióticos”. Algunos datos lo ilustran: aumentar un 10 % la vacunación frente a la gripe puede reducir hasta un 6,5 % las prescripciones de estos fármacos. Además, la inmunización contribuye a frenar la circulación de cepas resistentes.

Vacunación
avanzada, una vía sostenible para preservar la eficacia de los antibióticos

Los pediatras insisten en que la vacunación no es solo una decisión individual, sino una estrategia colectiva. El presidente de la asociación, Luis Carlos Blesa Baviera, defiende una visión integral basada en el enfoque de “Una Sola Salud”, que conecta la salud humana, animal y ambiental. “Las vacunas son una de las herramientas más eficaces para evitar el impacto de enfermedades que creíamos controladas”, afirma.

También recuerda la importancia del entorno familiar. Vacunar a padres y cuidadores crea una barrera de protección para los más vulnerables, especialmente durante los primeros mil días de vida, una etapa clave para el desarrollo del sistema inmunológico.
“En este periodo se establecen las bases de la salud de toda la vida, por lo que prevenir las enfermedades infecciosas es algo ineludible”, concluye.

Tres cambios sobre la mesa

Como resultado de este análisis, los expertos plantean tres ajustes principales en el calendario vacunal infantil:

  • Adelantar la segunda dosis del sarampión a los 2 años
  • Introducir la vacunación sistemática frente a la hepatitis A en bebés
  • Extender la protección frente al meningococo B a los adolescentes

Son medidas que buscan cerrar las brechas por las que están reapareciendo enfermedades que, hasta hace poco, parecían bajo control. Porque, como recuerdan los especialistas, en salud pública los avances nunca son definitivos. Requieren vigilancia constante y, sobre todo, prevención.