El tiempo en España atraviesa estos días una de las fases más inestables del invierno. Lluvias persistentes, nevadas en zonas de montaña y episodios de viento intenso se han convertido en una constante en buena parte del país. Sin embargo, este patrón tiene fecha de caducidad: a partir del 12 de febrero, el tiempo en España comenzará a experimentar un giro progresivo que pondrá fin al carrusel de borrascas atlánticas.
La clave de este escenario está en la configuración atmosférica que domina desde hace semanas, marcada por la circulación del chorro polar a latitudes más bajas de lo habitual. Esta situación ha abierto la puerta a un desfile casi continuo de frentes que han impactado de lleno en la Península.
Lluvias intensas y riesgo elevado en el sur peninsular
En el corto plazo, el tiempo en España sigue dominado por una fuerte inestabilidad. La borrasca Leonardo ha comenzado a dejar sentir sus efectos con especial fuerza en el suroeste peninsular, donde un frente muy activo, alimentado por un río atmosférico, está descargando lluvias muy abundantes.
A lo largo de este miércoles, las precipitaciones se extienden por amplias zonas de Andalucía, con un riesgo elevado de inundaciones por crecidas y desbordamientos de ríos. La situación es especialmente delicada en áreas de la vertiente atlántica, donde los suelos ya se encuentran saturados tras episodios anteriores.
Avisos rojos y acumulados excepcionales
La gravedad del tiempo en España en estas jornadas se refleja en los avisos meteorológicos activados. La AEMET ha decretado aviso rojo en zonas como Grazalema y Ronda, donde los acumulados pueden superar los 200 litros por metro cuadrado en un solo día.

Otras áreas de Andalucía también registran cifras muy elevadas, cercanas a los 150 litros por metro cuadrado, lo que mantiene en alerta a las cuencas del Duero, Tajo, Guadiana y Guadalquivir, así como a la vertiente mediterránea andaluza. Este escenario prolonga una situación hidrológica ya crítica en muchos puntos.
¿Qué ocurrirá entre jueves y sábado?
El tiempo en España continuará siendo adverso durante el resto de la semana. Entre el jueves y el sábado, Leonardo seguirá enviando nuevos frentes que barrerán gran parte del territorio peninsular. El jueves será especialmente lluvioso, con precipitaciones extendiéndose por el oeste, centro y sur del país.
Las nevadas quedarán restringidas a cotas medias y altas de las montañas de la mitad norte, mientras que el viernes y el sábado las lluvias persistirán, aunque con menor intensidad general, salvo en zonas del oeste de Galicia y de Andalucía, donde seguirán siendo localmente importantes.
La próxima semana: menos lluvias, pero sin estabilidad total
De cara a la próxima semana, el tiempo en España comenzará a mostrar señales de cambio, aunque sin una estabilización completa. La circulación atlántica seguirá presente, pero perderá fuerza, lo que se traducirá en precipitaciones más espaciadas y menos persistentes.

El anticiclón de las Azores continuará situado más al sur de lo habitual, con intentos puntuales de ascenso en latitud que no terminarán de consolidarse. Esto permitirá algunos respiros, pero sin un dominio claro de las altas presiones.
El giro definitivo llegará a partir del 12 de febrero
Será a partir del 12 de febrero cuando el tiempo en España cambie de forma más clara. Los modelos subestacionales apuntan a un nuevo patrón atmosférico dominado por una NAO positiva, con la corriente en chorro desplazándose hacia latitudes más altas.
Este movimiento favorecerá también el ascenso de las altas presiones subtropicales, frenando el paso continuo de borrascas que ha marcado las últimas semanas. En ese escenario, las lluvias quedarán relegadas a episodios puntuales, asociados al paso ocasional de frentes atlánticos, especialmente en el noroeste peninsular y, en particular, en el oeste de Galicia.
En resumen, aunque el tiempo en España seguirá complicado en los próximos días, el horizonte de mediados de febrero abre la puerta a una etapa más estable, con menos lluvias generalizadas y un patrón atmosférico más propio de finales de invierno.
