Un estudio calcula que el mercado ilícito de cigarrillos electrónicos en Europa representa el 48% del total anual vendido, lo que supondría un valor total estimado en más de 6.600 millones de euros en 2024, aunque para el cierre de 2025 podría haber superado ya los 7.200 millones de euros.
El estudio, presentado este jueves y que recoge la agencia de noticias Europa Press, ha sido realizado por el Instituto Fraunhofer IIS, uno de los principales centros de investigación aplicada de Europa, y responsabiliza de la situación en gran medida a la legislación irregular de los países europeos, lo que “alimenta los incentivos para el comercio irregular”, pero también a las importaciones ilícitas de fuera de la Unión Europea (UE).
Además, el estudio apunta que el 90% de los cigarrillos electrónicos que se importan a Europa provienen de China y una “gran parte” se produce de manera irregular.
En España, el mercado ilícito combinado de líquidos y dispositivos desechables está por debajo de la media europea y se sitúa en el 39%, superior a la vecina Portugal (30%) pero inferior al caso francés, donde representa el 58%. En Italia, por ejemplo, alcanza el 44%.
Así, el estudio estima un crecimiento anual del mercado ilícito de este tipo de productos del 8,6% anual, lo que para 2030 elevaría el valor de lo vendido hasta los 10.830 millones de euros.
El documento califica la situación de “reto” para Europa y propone “una respuesta coordinada e integrada de toda la UE, que incluya una combinación de regulación armonizada y la participación cercana de socios internacionales, especialmente China” para ejercer mayor control sobre las importaciones.
Según la información recabada, consideran que “las medidas nacionales unilaterales y la mera estrategia prohibicionista se ha demostrado inefectiva” y sostienen que, de hecho, tiende a “favorecer la expansión del mercado gris y negro a través del libre comercio dentro de Europa.Asimismo, explican que serían necesarios “mecanismos de control efectivo y transparencia” para “prevenir que el mercado” encuentre “otras alternativas de evasión”.
Este mercado gris (de productos legales pero no autorizados a su venta en ese mercado) y negro (robados, falsificados o sin control sanitario ni de ningún tipo) genera, además, un “riesgo incalculable para la salud de los consumidores”.
“Cigarrillos electrónicos irregulares pueden contener sustancias no testadas con efectos no probados. Este riesgo se puede manifestar en envenenamiento y efectos adversos para la salud a largo plazo”, apuntan.
Así, el estudio considera que esta situación desatiende la protección a los menores, porque el mercado ilegal obvia los controles de edad, haciendo “especialmente fácil para la gente joven acceder a los vapeadores”.
Por último, resalta que la permisividad con el mercado ilícito es injusto con los legalmente establecidos, que “pagan impuestos y cumplen con las regulaciones”. “Socava el mercado regulado y pone en riesgo el modo de vida de muchos pequeños comerciantes”, sentencia.
