Kristin se va, pero sus efectos no: llega un nuevo tren de borrascas

La borrasca Kristin se despide, pero deja a España bajo la influencia de nuevas borrascas atlánticas con lluvias, nieve y viento

Efectos de la borrasca Kristin - Sociedad
Parte del techo de la antigua universidad se derrumba debido al paso de la tormenta Kristin.
EFE/EPA/Paulo Novais

La borrasca Kristin ha sido tan breve como intensa. Su paso por España apenas ha durado unas horas, pero ha dejado tras de sí un reguero de incidencias que aún se hacen notar en buena parte del país. Nevadas, fuertes rachas de viento y lluvias persistentes han alterado el transporte, el suministro eléctrico y la actividad diaria, mientras los pronósticos advierten de que el temporal no ha terminado. Al contrario: se avecina un nuevo tren de borrascas atlánticas.

Aunque este jueves se espera una subida puntual de las temperaturas, la retirada de la borrasca Kristin no traerá una estabilidad duradera. La atmósfera sigue muy activa y los próximos días estarán marcados por la llegada sucesiva de nuevos frentes desde el Atlántico, lo que aumenta el riesgo de aludes en zonas de montaña y de desbordamientos en cauces ya muy cargados.

La borrasca Kristin deja paso a nuevas borrascas atlánticas

Según la previsión de la AEMET, la borrasca Kristin se ha formado frente a las costas de Portugal como un sistema pequeño, pero muy profundo, capaz de generar un temporal severo en poco tiempo. Aunque este jueves ya se habrá alejado del territorio peninsular, la influencia de las borrascas atlánticas continuará.

Durante la jornada, las lluvias seguirán afectando a la mayor parte del país, con menor incidencia en Cataluña y el sureste peninsular. El viernes se perfila como un día de relativa tregua en el sur, donde las precipitaciones serán más débiles, pero en el centro y el norte continuará lloviendo, con nevadas a partir de los 1.000 o 1.200 metros. El fin de semana, la dinámica no cambiará: nuevas borrascas mantendrán el ambiente inestable tras el paso de la borrasca Kristin.

Nieve, viento y lluvias: el balance del temporal

Los efectos de la borrasca Kristin han sido especialmente visibles en el interior peninsular. Ávila y Madrid amanecieron cubiertas de blanco, mientras que León, Palencia y Burgos registraron acumulaciones significativas de nieve. El temporal provocó vehículos atrapados, autovías cortadas, trenes suspendidos, retrasos en vuelos y la cancelación de clases en varios territorios.

Las lluvias asociadas a la borrasca Kristin obligaron además a liberar caudales en distintas presas, mientras el viento y la nieve concentraron la mayor parte de los problemas en la red viaria. En total, alrededor de 1.500 kilómetros de carreteras presentaban restricciones al tráfico en más de un centenar de tramos repartidos por 15 provincias, la mayoría en la mitad norte de la Península.

Carreteras cortadas y restricciones al tráfico

En el momento más crítico del episodio, la borrasca Kristin afectó a 138 tramos de carretera por nieve o hielo. Veinte de ellos quedaron completamente cortados al tráfico, mientras que en decenas fue obligatorio el uso de cadenas o neumáticos de invierno. Las limitaciones se extendieron a provincias como Asturias, Ávila, León, Segovia, Teruel, Zamora o Zaragoza.

La situación fue mejorando de forma progresiva a lo largo de la mañana, pero el impacto inicial de la borrasca Kristin llegó a afectar a más de 3.400 kilómetros de vías en hasta 20 provincias, evidenciando la magnitud del episodio pese a su corta duración.

Incidentes graves por viento y lluvia

El viento asociado a la borrasca Kristin también dejó consecuencias destacadas. En Sevilla, una mujer resultó herida tras la caída de un árbol en las inmediaciones del Hospital Virgen del Rocío. En Cáceres, las rachas alcanzaron los 150 km/h en Brozas, provocando el vuelco de dos camiones en la A-66 a la altura de Cañaveral.

Las lluvias intensas causaron además el derrumbe de dos viviendas en Puertollano y cortes de suministro eléctrico que llegaron a afectar a unas 170.000 personas en Andalucía. Más de 170 carreteras resultaron dañadas por la nieve y la lluvia, incluidas varias de la red principal.

Madrid, uno de los puntos más afectados

La borrasca Kristin golpeó con especial dureza a la Comunidad de Madrid, donde se registró la mayor nevada desde la histórica Filomena. Municipios del norte y noroeste de la región vivieron problemas de tráfico y la suspensión de clases, aunque sin incidencias graves. La zona de la sierra y Navacerrada fue la más afectada, con visibilidad muy reducida y carreteras cubiertas de nieve.

El Ayuntamiento de Madrid desplegó más de 5.600 efectivos municipales y reforzó en un 150 % los medios quitanieves para hacer frente a un episodio que, aunque breve, dejó claro que la borrasca Kristin ha sido solo el preludio de un periodo meteorológico todavía muy inestable.

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