Visita del Papa

La comunidad LGTBI ante el recibimiento del Papa: “Se esperan pocos avances”

Gema Segoviano, coordinadora del grupo de Fe y Espiritualidad de la Federación Estatal LGTBI+, valora la invitación a representantes del colectivo, pero recuerda que los creyentes aún pagan "el precio del silencio" en la Iglesia

Gema Segoviano, coordinadora del grupo de Fe y Espiritualidad de la Federación Estatal LGTBI+
Gema Segoviano, coordinadora del grupo de Fe y Espiritualidad de la Federación Estatal LGTBI+

La visita del Papa León XIV a España, la primera desde el inicio de su pontificado, incluirá un encuentro con representantes de distintos ámbitos de la cultura y la sociedad civil. Entre los invitados estarán varios miembros de la comunidad de cristianos LGTBI de Madrid, que acudirán el este domingo al acto organizado en el Madrid Arena por invitación del Arzobispado de Madrid.

Para Gema Segoviano, coordinadora del grupo de Fe y Espiritualidad de la Federación Estatal LGTBI+, la participación de personas LGTBI creyentes en este encuentro supone, ante todo, un reconocimiento de una realidad históricamente invisibilizada dentro de la Iglesia católica.

Según explica a Artículo14, el principal valor del gesto es “conseguir una visibilidad” para una realidad que, a su juicio, “siempre se ha tratado de ocultar, de callar, de minimizar”. Además, considera que la invitación permite poner de relieve el trabajo desarrollado durante décadas por grupos de católicos LGTBI, algunos con más de 40 años de trayectoria en países como Estados Unidos y alrededor de 25 años en España.

Gema Segoviano en el Congreso Federal de Primavera de FELGTBI+ de 2026

Segoviano sostiene que este tipo de iniciativas ayudan a “poner un poco también voz y presencia a estas personas y no dejarlas siempre en los márgenes y en las periferias“. En este sentido, reivindica que las personas LGTBI son “más que genitalidad”, una visión que considera todavía demasiado presente en determinados sectores eclesiales.

“Tienen que pagar el precio del silencio y de la invisibilidad”

La representante de la Federación Estatal LGTBI+ afirma que muchos católicos LGTBI siguen sintiéndose excluidos dentro de la Iglesia, especialmente por parte de los sectores más conservadores. A su juicio, estos mantienen “una idea muy limitada de lo que es la afectividad y la sexualidad” y han procurado que estas cuestiones permanezcan en la “penumbra”.

Esa situación, explica, afecta especialmente a quienes desean participar activamente en la vida de sus parroquias, congregaciones o cofradías. “Tienen que pagar el precio del silencio y de la invisibilidad”, señala. En muchos casos, añade, no pueden hablar abiertamente de “a quién aman” o de “cómo es su familia” si quieren seguir integrados en determinados espacios eclesiales.

Segoviano considera además que las dificultades no proceden únicamente de los sectores más conservadores. También observa una actitud de cautela en otras partes de la Iglesia que, en ocasiones, prefieren “mirar para otro lado o no meterse en muchos charcos”.

Según afirma, las posibilidades de asumir responsabilidades dentro de algunas comunidades siguen dependiendo en gran medida de la voluntad de párrocos u obispos.

“Un balón de oxígeno”

Sobre el impacto que puede tener este encuentro en la percepción de las personas LGTBI dentro del catolicismo, Segoviano cree que puede interpretarse como “una especie de acogida”, aunque advierte de que no será “todo lo avanzado que se podría esperar”.

Aun así, considera que el gesto puede ayudar a consolidar la apertura iniciada durante el pontificado de Francisco. En sus palabras, puede servir para que “aquella ventana que se abrió con el pontificado anterior se siga manteniendo abierta y evitar que se cierre por alguna corriente de aire inesperada“.

También espera que este tipo de mensajes contribuyan a frenar discursos negativos hacia las personas LGTBI en algunas partes del mundo. Menciona especialmente la situación en varios países africanos, donde, a su juicio, una mayor visibilidad por parte de la Iglesia puede convertirse en “un balón de oxígeno” para personas que viven contextos mucho más hostiles que los existentes en Europa.

“Lo más probable es que se eviten retrocesos”

Preguntada por el nuevo pontificado, Segoviano se muestra prudente. “Se esperan pocos avances. Lo más probable es que se eviten retrocesos“, afirma.

En su opinión, las dificultades para avanzar responden a una “inercia muy grande” dentro de la institución eclesial y de numerosas conferencias episcopales, que todavía encuentran dificultades para valorar positivamente la diversidad afectiva y sexual.

No obstante, identifica algunos cambios concretos que podrían mejorar la situación de los católicos LGTBI. Entre ellos menciona los problemas que todavía encuentran algunos matrimonios del mismo sexo para bautizar a sus hijos o las dificultades que pueden surgir en determinados funerales para reconocer públicamente la situación del viudo o la viuda.

Para Segoviano, resolver estas situaciones cotidianas contribuiría a que las personas LGTBI creyentes se sintieran “un poco más acogidas y respaldadas” y no permanecieran “tan invisibilizadas y en los márgenes”.

La reunión del domingo no supone, por sí sola, un cambio doctrinal. Sin embargo, para muchos creyentes LGTBI puede ser una oportunidad de visibilidad en una institución donde durante décadas su presencia ha permanecido en segundo plano.