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España no encaja para George RR Martin como escenario de “El Caballero de los Siete Reinos”

El Caballero de los Siete Reinos apuesta por la coherencia visual y narrativa, aunque eso suponga dejar fuera a España como lugar de rodaje

La serie 'El caballero de los Siete Reinos'.

España fue durante años uno de los grandes escaparates del universo Juego de Tronos. Andalucía, el País Vasco o Extremadura se convirtieron en Poniente ante millones de espectadores. Sin embargo, para George R. R. Martin, creador de la saga literaria, el país no encaja en el tono ni en la atmósfera de El Caballero de los Siete Reinos, la nueva precuela de HBO ambientada un siglo antes de la serie original. Esa decisión creativa explica por qué España ha quedado fuera del mapa de rodajes de esta producción.

Una precuela con identidad propia

El Caballero de los Siete Reinos adapta las novelas cortas protagonizadas por Ser Duncan el Alto y su joven escudero, Egg. A diferencia de las intrigas palaciegas, los dragones y los grandes ejércitos de Juego de Tronos, esta historia apuesta por un relato más íntimo, centrado en caminos polvorientos, torneos modestos y paisajes rurales. Martin siempre ha descrito estas historias como más “terrenales”, casi de novela de caballerías clásica.

Ese enfoque ha sido clave a la hora de elegir escenarios. La producción necesitaba entornos naturales que transmitieran austeridad, clima impredecible y una sensación de medievalismo crudo, muy alejada de los palacios soleados y las fortalezas monumentales que ofrecieron algunas localizaciones españolas.

Irlanda del Norte, la Poniente original

La precuela ha vuelto a confiar mayoritariamente en Irlanda del Norte, un territorio que ya fue esencial en la serie principal. Bosques densos, montañas abruptas, cielos grises y castillos de piedra encajan con la visión que Martin tiene de esta etapa de Poniente, todavía marcada por la inestabilidad tras el esplendor de los Targaryen.

Espacios como el parque forestal de Tollymore, al pie de las montañas Mourne, reaparecen transformados en regiones de la Corona. Estos paisajes, húmedos y salvajes, aportan una textura visual que refuerza el tono más sobrio de la serie. Para el escritor estadounidense, esa atmósfera es difícil de reproducir en zonas de clima más seco y luminoso como gran parte de España.

Castillos con historia, no con grandilocuencia

Otro de los motivos que explican la ausencia española está en el tipo de arquitectura que requería la serie. El Caballero de los Siete Reinos se desarrolla lejos de las grandes capitales, en fortalezas secundarias y enclaves de paso. Castillos como Myra o Glenarm, en el condado de Down, ofrecen exteriores contenidos y realistas, sin el carácter casi exótico que aportaron lugares como el Alcázar de Sevilla o las Bardenas Reales.

Según fuentes de la producción, la prioridad no era el impacto visual inmediato, sino la coherencia narrativa. Martin buscaba escenarios que no “robaran protagonismo” a los personajes ni evocaran etapas posteriores de la saga.

El caballero de los Siete Reinos.
El caballero de los Siete Reinos.

 

España, asociada a otra era de Poniente

La decisión también tiene un componente simbólico. Para muchos espectadores, España está ligada a tramas muy concretas de Juego de Tronos: Desembarco del Rey, Dorne o Meereen. Reutilizar ese imaginario podía generar una asociación visual que rompiera con la identidad propia de la precuela.

En ese sentido, El Caballero de los Siete Reinos quiere diferenciarse desde el primer episodio. Menos espectacularidad, más polvo en las botas y caminos solitarios. Un Poniente en construcción, no en su apogeo.

El peso creativo de Martin

Aunque HBO cuenta con un amplio equipo creativo, la opinión de George R. R. Martin ha sido determinante. El autor ha insistido en que esta adaptación debía sentirse más cercana a sus relatos originales, tanto en tono como en estética. Irlanda del Norte, con su tradición ya consolidada dentro de la franquicia, ofrecía además ventajas logísticas y una infraestructura perfectamente adaptada al universo Juego de Tronos.

Un mapa que podría cambiar

Que España no aparezca en esta precuela no significa un cierre definitivo. El propio Martin ha dejado entrever que otras historias del universo podrían requerir escenarios distintos en el futuro. Por ahora, El Caballero de los Siete Reinos apuesta por la coherencia visual y narrativa, aunque eso suponga dejar fuera a uno de los países que más contribuyó al éxito global de la saga.

Así, la ausencia española no responde a una falta de interés, sino a una elección creativa clara: contar una historia más pequeña, más humana y más acorde con un Poniente aún lejos de la leyenda.

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