Qué esperar de ‘Carrie’, la nueva adaptación del clásico de Stephen King

Mike Flanagan lleva a Carrie White a un instituto marcado por el ciberacoso y amplía en ocho episodios el universo creado por Stephen King

Carrie (2026) - Cultura
Fotograma de la serie.
Prime Video

Carrie vuelve a la pantalla medio siglo después de que Stephen King publicara la novela que cambió para siempre su carrera. Prime Video estrena este miércoles 7 de octubre los ocho episodios de la nueva adaptación dirigida por Mike Flanagan, responsable de títulos como La maldición de Hill House, Misa de medianoche o Doctor Sueño. Y esta vez la intención no pasa simplemente por reconstruir las imágenes inmortales de la película de Brian De Palma.

La nueva Carrie quiere trasladar la tragedia de Carrie White al instituto de 2026. Summer H. Howell interpreta a la adolescente con poderes telequinéticos, mientras Samantha Sloyan encarna a Margaret White, su madre. Según Prime Video, Howell consiguió el papel después de un proceso en el que participaron más de 1.000 actrices. Los ocho capítulos llegan simultáneamente a la plataforma.

Una Carrie criada para vivir fuera del mundo

El punto de partida ya introduce uno de los principales cambios respecto a la novela. En esta Carrie, la protagonista ha pasado prácticamente toda su vida educada en casa junto a sus padres. Es la muerte repentina de su padre la que termina empujándola hacia un instituto público y, por primera vez, hacia un mundo adolescente que apenas conoce.

La diferencia es importante porque el personaje tampoco aparece inicialmente como la joven completamente quebrada que conocemos de otras adaptaciones. Flanagan ha explicado que su Carrie comienza la historia siendo curiosa, abierta, amable y deseosa de relacionarse con otras personas. Su tragedia no consiste únicamente en descubrir quién es, sino en contemplar cómo ese entusiasmo se enfrenta progresivamente a la crueldad de quienes la rodean.

También cambia Margaret. La madre de Carrie continúa siendo profundamente religiosa, controladora y responsable de buena parte del aislamiento de su hija, pero Samantha Sloyan interpreta una versión más compleja del personaje. Flanagan quería que existiera amor real entre ambas, aunque Margaret sea incapaz de expresarlo de una manera saludable. El resultado se aleja deliberadamente de algunas representaciones anteriores de la mujer como una figura casi exclusivamente monstruosa.

El bullying de Stephen King entra en la era de Instagram

La gran actualización de Carrie, sin embargo, está en el instituto. La célebre escena de las duchas continúa formando parte de la historia, pero una humillación adolescente ya no termina cuando suena el timbre y cada alumno vuelve a casa. Ahora existen teléfonos móviles, vídeos, perfiles anónimos y redes sociales capaces de hacer que una agresión sobreviva durante días y llegue a toda una comunidad.

La serie convierte precisamente el ciberacoso en uno de sus motores narrativos. Una cuenta anónima de Instagram ayuda a extender rumores y ataques por el instituto mientras Carrie descubre que escapar físicamente de sus acosadores ya no significa escapar de ellos. Flanagan también introduce elementos propios de los centros educativos estadounidenses contemporáneos, desde detectores de metales hasta simulacros ante posibles tiroteos.

El propio Stephen King ha respaldado especialmente este enfoque. El escritor calificó la nueva Carrie de «brillante» y afirmó que aquello que plantea sobre las redes sociales resulta «impactante y cierto». King había recibido inicialmente con ciertas reservas la posibilidad de adaptar de nuevo una historia que ya había pasado varias veces por el cine y la televisión, pero terminó convencido por el planteamiento de Flanagan.

Ocho episodios permiten recuperar elementos de la novela

Convertir Carrie en una serie de ocho episodios también permite mirar hacia aspectos del libro de 1974 que las películas habían reducido. Flanagan recupera parcialmente su estructura documental: la historia comienza desde las consecuencias de la catástrofe y utiliza testimonios para reconstruir qué ocurrió. La novela de King ya alternaba la narración con informes, entrevistas y documentos posteriores a los acontecimientos de Chamberlain.

La escala de la destrucción también se acerca aparentemente más al original literario. En el libro, la tragedia no queda encerrada dentro del instituto después del baile, sino que se extiende por Chamberlain con consecuencias devastadoras. La serie conserva además los grandes momentos reconocibles de Carrie: las duchas, Sue Snell, Tommy Ross, Chris Hargensen, el baile y, por supuesto, el inevitable cubo de sangre.

Pero Flanagan también aprovecha el espacio disponible para ir más lejos que King. La nueva adaptación explora la posibilidad de que las capacidades de Carrie formen parte de un fenómeno sobrenatural mucho más amplio y recupera ideas apenas insinuadas en la novela sobre otras mujeres con facultades extraordinarias. Algunas críticas han señalado incluso conexiones conceptuales con otros relatos del universo de Stephen King. Esa expansión es, al mismo tiempo, una de las decisiones que más controversia está provocando.

Las primeras críticas de Carrie son positivas, pero no unánimes

Póster de Carrie (2026) - Cultura
Imagen promocional con el póster de la serie.
Prime Video

La recepción inicial de Carrie es considerablemente buena. En la mañana de su estreno, la serie alcanza un 86% de valoraciones positivas en Rotten Tomatoes después de 76 críticas. El consenso destaca principalmente la modernización realizada por Flanagan, el mayor espacio dedicado a los personajes y la interpretación de Summer H. Howell.

The Guardian considera que la actualización funciona especialmente bien como retrato de la adolescencia contemporánea y aprecia la mayor complejidad concedida tanto a Carrie como a personajes como Margaret, Sue o Chris. RogerEbert también señala que los ocho capítulos permiten construir una versión especialmente estratificada de la historia, interesada tanto en el fanatismo religioso y el aislamiento como en el funcionamiento colectivo del acoso.

The Verge, por su parte, considera que la nueva Carrie consigue justificar otra visita a una historia extraordinariamente conocida gracias al ciberacoso y a su retrato del instituto moderno, aunque cuestiona algunos intentos de conectar su mitología con un universo sobrenatural mayor.

Ahí aparece precisamente la principal división. Algunas críticas consideran que ocho episodios son demasiados para una de las novelas más breves de King y que el deseo de comprender y humanizar prácticamente a todos los personajes reduce parte de la rabia, la oscuridad y la incomodidad del original. Vulture ha sido particularmente crítico con esta decisión y sostiene que la nueva versión suaviza demasiado tanto a Carrie como a Margaret.

Lo que parece evidente es que Flanagan no ha querido competir directamente con Brian De Palma. Su Carrie apunta menos hacia el terror puro y más hacia el drama psicológico, la adolescencia y las consecuencias de una crueldad que en 2026 dispone de herramientas que Stephen King ni siquiera podía imaginar cuando escribió la novela en 1974. La sangre sigue estando ahí. El baile también. Pero esta vez el horror puede empezar mucho antes de que caiga el cubo.

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