Alenka Ermenc es sinónimo de pionera. Esta militar eslovena nacida en Liubliana en 1963 se convirtió 55 años más tarde en la líder de las Fuerzas Armadas del país balcánico y en la primera mujer en ocupar este cargo en una nación de la OTAN.
Algunos años antes de dicho nombramiento, en 1990 concretamente, Ermenc se licenció en Ciencias de la Defensa en la Facultad de Sociología, Ciencias Políticas y Periodismo de la capital eslovena. Escasos meses después, en 1991, participó en la guerra de independencia como miembro de la Defensa Territorial de la República Eslovena y, ese mismo año, se alistó en el Ejército de la nación balcánica. Además, participó en la creación del ejército profesional de la otrora nación yugoslava.
Alenka Ermenc se convirtió en 2006 en la primera comandante de batallón, concretamente del Quinto Batallón de Inteligencia y Reconocimiento del Ejército esloveno. En 2008 completó sus estudios en el Royal College of Defence Studies de Londres, mientras que en 2009 finalizó un posgrado en Estudios Internacionales en el King’s College de la Universidad de Londres. En ese mismo año pasó a ser jefa del sector de personal del Estado Mayor del Ejército, a la vez que participó en una misión de seis meses de la Alianza Atlántica en Kosovo, donde fue jefa de personal. Asimismo, participó en maniobras militares organizadas por la OTAN y la UE.
Ya en 2011 fue nombrada brigadier del Ejército esloveno, siendo la primera mujer en ocupar este cargo. Siete años más tarde, en 2018, fue nombrada líder de las Fuerzas Armadas y fue ascendida a general de división, convirtiéndose también en la primera en alcanzar este rango en Eslovenia. Según informó el Ministerio de Defensa del país balcánico, “fue la primera mujer del mundo en ser nombrada para un cargo tan alto en el Ejército“.
Vínculos con la Orden de Malta
En 2018 se desveló una foto en la que Alenka Ermenc aparecía entre un grupo de personas uniformadas con el emblema de la Orden de Malta. La foto generó numerosas reacciones. Entre otras, se planteó la cuestión de si liderar las Fuerzas Armadas era compatible con la pertenencia a esta orden religiosa católica fundada en Jerusalén en el siglo XI, cuyo nacimiento se enmarca en la época de las Cruzadas y en los intentos de los cristianos por mantener el control y la custodia de los Santo Lugares.

Según informó el periódico esloveno Dnevnik, la instantánea que circuló en redes sociales fue tomada dos o tres años antes. La militar acompañó a una persona discapacitada en silla de ruedas al santuario de Lourdes (Francia), le brindó atención e incluso le pagó el viaje, según explicó entonces el portavoz de las Fuerzas Armadas de Eslovenia, Simon Korez, al citado medio de comunicación.
El presidente de la Orden de Malta en la nación balcánica y jefe del servicio consular del Ministerio de Asuntos Exteriores, Andrej Šter, confirmó a Dnevnik que Ermenc no era miembro de la organización y destacó que participó en algunos eventos benéficos como voluntaria. “Esto es sin duda totalmente compatible, quizás incluso recomendable para cualquier alto cargo”, añadió Šter.


