Desde 1949 ha habido dos mujeres que han liderado las Fuerzas Armadas de países miembros de la OTAN. La primera fue la militar eslovena Alenka Ermenc, que ocupó este cargo entre 2018 y 2020. La segunda es la canadiense Jennie Carignan, que actualmente es la única mujer jefa de Estado Mayor de la Defensa entre las naciones que componen la Alianza Atlántica.
Graduada en Ingeniería por el Real Colegio Militar del país norteamericano, la general Carignan ingresó en el Cuerpo de Ingenieros Militares de Canadá en 1990. Desde entonces ha estado al mando de dos regimientos de ingenieros de combate, el Real Colegio Militar de Saint-Jean y la Segunda División Canadiense, donde dirigió a más de 10.000 soldados y encabezó las operaciones de crisis durante las labores de socorro tras las inundaciones de la primavera de 2019 en Quebec. Formó parte de un equipo de desminado durante una misión de mantenimiento de la paz en Bosnia y Herzegovina, dirigió un regimiento de ingenieros durante una misión de combate en Afganistán y fue la primera mujer en dirigir una misión de la OTAN cuando asumió el mando de asesoramiento y desarrollo de capacidades en Irak en 2019.
Asimismo, la general Carignan obtuvo un máster en Administración de Empresas por la Universidad Laval. También se graduó del Programa de Estudios de Seguridad Nacional del Colegio de las Fuerzas Canadienses en Toronto y recibió un doctorado honorario de la Universidad de Huntington.
Además, de no haber sido militar Carignan habría sido bailarina. Como declaró en una entrevista en el medio canadiense CTV Montreal: “La única otra carrera que contemplé seriamente fue la danza”, afirmó, tras haber estudiado ballet, danza lírica y jazz desde los ocho años. Y es que para la militar “hay muchos puntos en común entre la danza y el ejército”. “Hay que tener el equilibrio adecuado entre fuerza, rigor y disciplina”, añadió en la entrevista. Curiosamente, su preferencia actual es el flamenco: “Me parece muy elegante, muy grácil”.

Canadá ante una hipotética invasión de EE UU
El nombre de Jennie Carignan ha salido a la palestra debido a que el Ejército de Canadá ha puesto recientemente sobre la mesa un “modelo militar teórico” para responder a una hipotética invasión estadounidense a medida que aumentan las amenazas del presidente de la nación norteamericana, Donald Trump, que el pasado miércoles instó a Ottawa a mostrarse “agradecido” con el país vecino.
Las Fuerzas Armadas indicaron en declaraciones al diario canadiense The Globe and Mail que se trata de una respuesta teórica, que “ofrece un marco conceptual”, pero no un plan militar en sí mismo, por lo que han descartado de momento la puesta en marcha de maniobras castrenses. Aunque los expertos consideran que las posibilidades de una intervención militar estadounidense es muy baja, las fuerzas canadienses han optado por poner sobre la mesa cuál sería la respuesta más viable si llegara el caso.
Infanteers are trained to operate anywhere in the world and win. They are the tip of the spear in the @canadianarmy, responsible for closing with and defeating the enemy. Step up and stand proud as an Infanteer: https://t.co/iHACx1gLXa pic.twitter.com/QsC8JXei7W
— Canadian Armed Forces (@CanadianForces) January 12, 2026
El Ejército afirmó en un comunicado emitido la semana pasada que el personal de infantería se encuentra “entrenado para operar en cualquier lugar del mundo y ganar“. Unas palabras con las que buscaba reafirmar las capacidades de contención y respuesta de las fuerzas canadienses. “Son la punta de lanza del Ejército de Canadá, los responsables de derrotar al enemigo”, indicó entonces la propia entidad castrense en un comunicado difundido a través de redes sociales, donde incluyó varias fotografías de los militares realizando diferentes maniobras de entrenamiento.


