La brigada multinacional desplegada en el Flanco Este de Europa ha comenzado el año con una fase de entrenamientos intensivos que refuerza su nivel de preparación operativa. Estos ejercicios forman parte del continuo esfuerzo de la OTAN por mantener una presencia activa y disuasoria en la región, en un contexto marcado por la guerra en Ucrania y el refuerzo de la seguridad colectiva europea.
En este marco de la misión de la OTAN, el Ejército de Tierra español participa de forma constante en los ejercicios, que incluyen prácticas de coordinación, movilidad y apoyo entre unidades aliadas. El objetivo principal es garantizar que las fuerzas desplegadas puedan actuar de forma conjunta, eficaz y rápida ante cualquier escenario.

Estos entrenamientos se alinean con el objetivo del Gobierno español de incrementar el número de efectivos y reforzar su contribución a la estabilidad internacional, especialmente dentro de la seguridad de Ucrania. Aunque España no participa directamente en el conflicto, su implicación en la misiones de la OTAN en el Flanco Este busca prevenir una escalada y enviar un mensaje claro de cohesión y compromiso entre los países aliados.
Dentro de toda esta fase, el Ejército español trabaja con vehículos blindados Centauro, cuya recuperación, mantenimiento y operatividad son elementos clave del adiestramiento.
Los ejercicios permiten entrenar situaciones complejas en las que un blindado queda inmovilizado y debe ser retirado o asegurado sin comprometer la seguridad de la unidad ni la continuidad de la misión. Este tipo de prácticas resulta esencial para mantener la capacidad de maniobra sobre el terreno.

Este medio ha tenido la oportunidad de visitar previamente la zona de despliegue, donde pudo comprobar de primera mano el nivel de exigencia de los entrenamientos y el ambiente de cooperación entre tropas de distintos países. La soldado, Noelia Redondo, integrante del contingente español, es tiradora de Centauro y explicó cómo se vive el adiestramiento desde dentro. “Soy tiradora de centauro y mi objetivo es abatir cualquier blanco que se me presente”, explicaba la militar.
Todas las maniobras están coordinadas por el puesto táctico de la base, y a través de los ordenadores avisan de la situación y establecen la estrategia a seguir. “Tenemos maniobras cada dos semanas, tiramos con subcalibre, una adaptación para un cañón más pequeño y cada dos semanas solemos hacer ejercicios de tiro”, explica. “Se me presentan unos blancos en el campo de tiro y tengo que elegir. Por ejemplo, si la carta es blanca y cuadrada es un carro de combate y tengo que abatirlo como prioridad“, destaca.
Su testimonio refleja la preparación técnica y mental que exige operar este tipo de vehículos, la importancia del entrenamiento constante para mantener la precisión, la coordinación con el resto de la tripulación y la capacidad de reacción ante cualquier situación, así como la responsabilidad que asumen los soldados desplegados en una misión internacional de estas características.
El inicio intenso de estos ejercicios confirma que la brigada multinacional mantiene un alto niel de actividad desde comienzos de año. Todo ello, mantiene un fuerte componente estratégico: reforzar la presencia disuasoria de la OTAN frente a Rusia, destacando el compromiso de los países aliados con la defensa colectiva.
Con su participación en estos entrenamientos, España muestra su fortaleza dentro de la OTAN, demostrando su implicación en las misiones de seguridad internacional y su voluntad de contribuir activamente a la seguridad del Flanco Este europeo.


