El fútbol español celebra hoy la confirmación de una realidad: el Dux Logroño ha venido para quedarse. Este lunes, tras una jornada decisiva, el club certifica su permanencia en la Liga F. Lo hace después de un curso de retorno impecable, poniendo fin a un ciclo que comenzó con el trauma de un descenso en 2021 y que ha exigido una resistencia de hierro para volver a saborear la estabilidad en la máxima categoría.
El nacimiento y el “trauma” de 2021
La historia del Dux Logroño es la de una redención. El proyecto nació sobre la base de las Escuelas de Fútbol (EF) de Logroño, club histórico fundado en el año 2000. En marzo de 2021, la entrada de Dux Gaming —liderada por Ibai Llanos, DjMaRiiO y Borja Iglesias— prometía revolucionar el fútbol femenino. Sin embargo, el debut no fue el soñado: en la temporada 2020-2021, el equipo no logró adaptarse a la exigencia de la categoría y sufrió un doloroso descenso.
Lo que para otros proyectos habría sido el final, para el Dux fue el inicio de una reconstrucción en la sombra. Han hecho falta cuatro temporadas de travesía por la Segunda División y Primera Federación para recuperar su sitio y, sobre todo, para aprender a competir en la élite.
La travesía por la categoría de plata (2021-2025)

Lo que hoy celebramos como una permanencia solvente es, en realidad, el fruto de cuatro años de persistencia en la sombra. El Dux Logroño ha vivido la evolución del fútbol femenino desde el barro, comenzando su andadura en la antigua Segunda División durante la campaña 21/22 con una meritoria cuarta plaza. Con la reestructuración del sistema de ligas, el club afrontó la nueva Primera Federación encadenando un octavo y un séptimo puesto en los años siguientes, periodos de ajuste donde la dirección deportiva priorizó afianzar una estructura profesional antes que buscar el ascenso a cualquier precio.
La madurez definitiva llegó en la temporada 24/25. Tras finalizar la liga regular en cuarta posición, el equipo se enfrentó a un play-off de ascenso que ya forma parte de la historia del club. La solidez mostrada para eliminar al SE AEM en las semifinales y la contundencia de la doble victoria ante el Cacereño en la gran final no solo supusieron el regreso a la élite, sino la confirmación de que el grupo estaba preparado para el reto físico y táctico de la Liga F. Esta progresión constante demuestra que el club no buscó atajos, sino que construyó un proyecto capaz de resistir la máxima exigencia.
El hito de la permanencia: mérito, pegada y regularidad
Regresar a Primera tras cuatro años de ausencia y lograr la salvación con jornadas de margen es un hito con nombre propio. El Dux ha demostrado este curso ser un equipo extremadamente serio, consolidándose como el bloque más goleador de la zona baja con 28 tantos. Esta capacidad ofensiva ha sido diferencial, especialmente en los duelos directos contra el Alhama, al que ha derrotado por partida doble con una autoridad incontestable: un 2-4 a domicilio y un rotundo 4-0 en casa que sentenciaron las aspiraciones murcianas.
El mérito reside en haber mantenido una regularidad de hierro mientras rivales históricos sufrían en la tabla. El equipo ha sabido gestionar sus recursos para evitar que el regreso fuera un paso efímero, encadenando una racha espectacular de imbatibilidad que se mantiene desde marzo. En este tramo decisivo, la plantilla mostró su madurez definitiva en escenarios de máxima exigencia, como el empate 1-1 cosechado ante el Real Madrid en su propia casa. Finalmente, la victoria lograda esta jornada ante el Levante UD ha servido para ratificar matemáticamente una permanencia que demuestra una madurez deportiva que dista mucho de la fragilidad mostrada en 2021.
Conclusión: El triunfo de la persistencia
La salvación ratificada este lunes es la victoria de un plan a largo plazo. El Dux Logroño ya no es aquel equipo que cayó de forma prematura; hoy es una institución que conoce los tiempos del fútbol profesional. Haber superado los play-offs de 2025 y certificar la continuidad en 2026 es la prueba de que la apuesta por la paciencia ha vencido a la urgencia de los resultados inmediatos. Logroño es de Primera y el proyecto Dux, tras su largo viaje de regreso, ha encontrado por fin su lugar definitivo en la élite del fútbol.

