El fútbol ha dictado sentencia en la Segunda Federación con un guion que roza lo cinematográfico. El Málaga CF ha logrado una clasificación agónica para el playoff de ascenso tras imponerse con autoridad al Cacereño Femenino Atlético “B” por 0-3 en la última jornada de la liga regular. Los goles de Encarni, Arantxa y Futu no solo certificaron los tres puntos, sino que, sumados al tropiezo del Sporting de Huelva en Pozuelo, permitieron el asalto definitivo a la segunda plaza del grupo. Con este resultado, el equipo cierra la fase regular con un balance de 51 puntos en 26 jornadas, superando por la mínima al cuadro onubense (50 puntos) en un sprint final que ha devuelto la ilusión a la Costa del Sol.
Una temporada marcada por la regularidad y el peso de la historia

La trayectoria del Málaga en este curso 2025/2026 ha sido una carrera de fondo contra las expectativas iniciales. El club es el heredero directo del legendario Atlético Málaga de 1991, una entidad que ostenta el honor de ser la única de Andalucía en haber conquistado el “triplete” nacional: Liga, Copa de la Reina y Supercopa de España en la temporada 1997-1998. Esta herencia ha servido de telón de fondo para un año en el que el equipo ha tenido que navegar por una categoría extremadamente competitiva, marcada por la presencia de filiales de la élite y proyectos con presupuestos consolidados en la zona alta de la tabla.
Cronológicamente, la temporada se ha definido por una estabilidad de resultados que ha permitido al club mantenerse en la zona noble desde el primer trimestre de competición. Lejos de las rachas irregulares que han penalizado a otros aspirantes, el Málaga ha convertido la suma constante de puntos en su mayor argumento noticioso. La gestión de los enfrentamientos directos y la fiabilidad en los desplazamientos han sido los pilares que han sostenido al equipo en los momentos de mayor presión clasificatoria. Este rendimiento sostenido es el que permitió llegar a la última jornada dependiendo de sí mismas para arrebatarle el subcampeonato al Sporting de Huelva, transformando la regularidad de todo un año en el éxito puntual de una clasificación heroica.
El desafío definitivo: San Sebastián en el horizonte
Superada la fase regular, el Málaga afronta ahora la verdadera “Final Four” por el ascenso. El sorteo ha deparado un cruce de altísima exigencia contra la Real Sociedad “B”, filial de uno de los clubes con mejor estructura de cantera del país. La eliminatoria comenzará este domingo 3 de mayo en tierras malagueñas, en un encuentro de ida que marcará el futuro inmediato en la Ciudad Deportiva. El desenlace tendrá lugar el 10 de mayo en el campo de las donostiarras, un escenario donde se decidirá quién ocupa la plaza en la gran final por el salto de categoría.
En la otra semifinal, el Zaragoza CFF y el Badalona lucharán por la plaza restante. Para el Málaga, este playoff representa mucho más que un posible ascenso; es la oportunidad de recuperar un sitio en la segunda categoría nacional (Primera RFEF) y profesionalizar una estructura que ha demostrado estar preparada para mayores retos deportivos. La noticia de la clasificación ya se ha consumado; ahora queda por delante el trámite de una eliminatoria a ida y vuelta que determinará si el equipo que abrió el camino del fútbol femenino en el sur vuelve a ocupar el lugar que su palmarés reclama.
En definitiva, 270 minutos de máxima exigencia que separan a las blanquiazules de la élite y de la culminación de un sueño forjado durante toda la temporada.
