Llega con su casco y su medalla que le acreditan como campeona del Mundo a la redacción de Artículo14 y con las emociones frescas de todo lo vivido en Jerez. María Herrera consiguió el sábado ser la primera mujer de la historia en conseguir dos títulos mundiales consecutivos.
La de Oropesa lo piensa celebrar a lo grande. No es para menos. Esta corona del mundo llega tras muchos meses de dolor, con el hombro luxado y el dedo meñique roto, que no le han impedido volver a revalidar el título.

Con 30 años siente, que por fin, todo va cobrando sentido. “Me hubiese gustado tener esta madurez cuando empecé” nos confiesa de una charla que va mucho más allá de la hazaña conseguida. María Herrera fue pionera cuando fue la primera mujer hace más de una década en ganar en el Campeonato de España de Velocidad. Llegó a al campeonato de MotoGP pilotando una Moto3 donde sólo existía el precedente de Ana Carrasco. Sobre una vida dedicada al motociclismo, y su adaptación en mundo de hombres, charla en exclusiva desde la sede de Artículo14.
María, ser bi campeona del mundo, lo has asimilado? ¿Qué implica este doble título?
Era un reto. Conseguir el bicampeonato, porque cuando lo ganas una vez, tienes la presión y todos los focos detrás para ver si serás capaz de mantener tu nivel. Estoy super contenta de haber conseguido aquello que me propuse, no llevar el número uno e intentar conseguirlo de nuevo. Quizá el año que viene lo lleve, pero lo importante es que el reto está cumplido.
¿Qué te pasaba por dentro la noche antes de llegar a Jerez?
Es el fin de semana que más nerviosa ha estado de toda la temporada. Los tres meses me han dado a pensar muchísimo, porque en Inglaterra ya lo había ganado, pero debido a una penalización en vez de primera me pusieron segunda y los puntos ya no daban. Tenía como muy en la cabeza de que ya lo había ganado, pero aún no estaba hecho. Podía perder el Jerez y creo que el el viernes empecé muy muy nerviosa y me lo tuve que tomar con calma.
El sábado no piloté como me gustaría por los nervios, pero bueno, al final creo que toda la temporada he pilotado muy bien y tenía el colchón suficiente como para permitirme pilotar un poco a mis aire.
De toda la celebración que vimos al cruzar la linea de meta, ¿con qué momento te quedas?
Me me pasó todo por la cabeza. Si no hubiese continuado, no hubiese visto la luz de nuevo con todas las lesiones que he tenido. Se me pasaba por la cabeza en los momentos donde realmente estamos solos en casa y las charlas largas con mi padre. Nosotros vamos a entrenar juntos, cuando el equipo no está están ellos. Mi madre también, que se queda mucho sola, mis hermanos, que tienen que aceptar que mi padre siempre esté conmigo.
Es difícil, la gente no sabe lo lo sacrificado que es por muchas partes, perdemos muchos eventos familiares, pero luego se vive todos juntos y con todo el mundo, así que para mí es muy importante, me me arropo mucho de ellos cuando cuando no estoy en las carreras, estoy con mis abuelos también, que son los que siempre me ponen los pies en la tierra.
Ellos me dicen que hay más vida aparte de las motos, porque yo estoy muy focalizada en en ganar, en exigirme, en mejorar y a veces dicen, “María, tienes que disfrutar.” Entonces, ellos me dicen, que salga con amigos.
Es momento de disfrutar, este sábado precisamente, con una celebración a lo grande en tu tierra.
Sí, tenía muchas ganas el año pasado, pero no me dio tiempo y empezó a llover.Tengo un dirt track el 24 de octubre en La Lagartera y con muchísimos amigos. También vendrá Álvaro Bautista, que es tres veces campeón del mundo y estaré arropada por los míos, haremos carreritas, que es lo que me gusta y luego fiesta para para celebrar el título.
Te hemos escuchar reivindicar tu campeonato a pesar de la lesión, muy al estilo Márquez. ¡Tú también has sido campeona con brazo y medio!
Es verdad que cada uno tiene su lucha interna. A mitad de temporada eh bueno, me luce el hombro por completo. Justo una semana antes de correr.
También me rompí dos dedos, que me dolía mucho más que el hombro, la verdad, más más que un hueso, sí. No lo dije porque al final contra tus rivales no puedes decir nada. En verano ya fui al médico y me dijo que me tenía que operar. Fue un palo porque no me lo esperaba.
Por eso tuve que hacer las carreras con mucha más cabeza. Cuando podía ganar, ganaba y cuando no, hacía un tercero, Este año creo que he sido más inteligente en eso, mucho más constante en los podios, no enfadarme si no ganaba y saber la situación que tenía, que aunque la moto al final no pesé tanto como una moto E, que eran 250 kg, pero es exigente porque el nivel que hemos puesto es muy alto. Sí, en Jerez saqué totalmente la calculadora porque mi hombro ha dicho que no puedo seguir.

Has comentado que tus rivales no sabían nada de la lesión, ¿Se están enterando ahora que has corrido casi toda la temporada rota?
Si. Creo que el martes se sorprenderán cuando me vean en el quirófano, que voy a poner la foto. Creo que no saben el cómo he estado porque llevo ya arrastrando un par de años, o sea, en la moto eh el año pasado ya estaba rota sin saberlo porque no he ido al médico y me he enterado ahora, pero tenía falta de fuerza desde el año pasado.
El año que viene va a estar muy guay, ¡porque voy a tener dos brazos!.
¿Esperas algún mensaje de ánimo de alguna rival?
Ya los he tenido, sobre todo de Paola Ramos. Ella ha sido la que ha estado ahí, empujando, ha sido rookie del año. Es verdad que ha tenido errores de novata, pero lo ha hecho muy bien y si no se llega a caer en varias carreras, hubiese estado peleando por el título.
Hablamos mucho y la verdad que ha estado super correcta y sí, me ha mandado ánimos.
¿Se puede tener amigas en la parrilla?
Amigas, no lo sé. Es difícil.
Yo la tengo mucho cariño, la verdad, porque a lo mejor soy más madura y sé lo que lo que se trabaja, ¿no?. Yo creo que mi figura va a ser ayudarla en el futuro. Le ha dado mucho cariño. Ella, pues me veía como una fan antes, porque al final era su ídolo, me lo ha dicho. Pero amiga, es complicado, somos rivales.
Con el resto es complicado. Al principio del primer año me hablaban todas, ahora ya me hablan menos.
Cumplidos ya los 30. ¿Qué queda de la María Herrera que empezó?
La ilusión de mejorar siempre. He tenido momentos malos, de no querer entrenar, porque también cuesta. Pero tengo la ilusión de los nuevos retos, de a ver qué vendrá, a ver si eres competitivo. Creo que siempre quieres más y después de ganar en Jerez estaba pensando en qué podía haber mejorado en la carrera. Eso queda de la María de antes y sobre todo con la madurez de ahora.
¿Te queda la espinita de probar una Moto2?
Hubiese sido mi categoría porque es una moto que pesa muy poquito, evidentemente ahora corre mucho, pero creo que me hubiese adaptado bastante bien. Sí.
Pero ¿le cierras la puerta totalmente?
Es que, los equipos a los que les hemos preguntado nos dicen que es complicado. No hay oportunidad. El año que viene volveré a preguntar, pero ahora está todo muy cerrado.
Fuiste la primera mujer en ganar en el CEV, llegaste al Mundial siendo un mundo de hombres donde sólo estabais Ana Carrasco y tú. ¿Como ha sido el camino?
Yo lo he vivido en natural porque he competido desde los 6 añitos con ellos y ellos me han conocido y sabían el potencial que tenía. Yo lo he vivido como algo normal. Los padres son los que les han metido en la cabeza siempre el que no te gane la niña. Siempre lo decían y me acuerdo perfectamente de esa frase. “Que no te gane la niña.”
Si encima te ven que eres femenina cortocircuitan.
Cuando ya he crecido un poquito ya sobre en la fiesta dice, “Anda, no te reconozco.” Pues al final soy femenina, soy piloto, puedo hacerlo, tengo dos manos, dos brazos, estoy fuerte, pero es más al jefe de equipo que hay que convencerle más que a a los pilotos. Los pilotos me han respetado muchísimo. En MotoE, pero también en el Mundial de MotoGP estoy super agradecida a los compañeros.
