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Amira Bueno: “El éxito profesional también es el bienestar de tu equipo”

La directora de RRHH en Cigna Healthcare España, analiza las claves del liderazgo femenino, la toma de decisiones y el trabajo en equipo

Amira Bueno, directora de RRHH en Cigna Healthcare España es licenciada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, cuenta además con un Máster en Desarrollo y Gestión del Conocimiento y un MBA por la Universidad Carlos III. Con más de dos décadas de experiencia en Recursos Humanos, ha desarrollado su trayectoria en sectores como el marketing, el financiero o el contact center, lo que le ha permitido adquirir una visión transversal del capital humano dentro de las organizaciones.

Antes de su llegada a Cigna, trabajó en compañías como Cil Group o S.A. de Promoción y Ediciones, y también procede de Findirect, consolidando un perfil especializado en desarrollo organizativo, cultura corporativa y gestión del talento.

Bueno cuenta a Artículo14 su vida profesional.

¿Cuál ha sido la decisión más difícil en su carrera profesional?

Una de las decisiones más difíciles que he tenido que tomar fue asumir un rol con mucha más responsabilidad en un momento en que el equipo y los proyectos estaban en pleno cambio. Sabía que implicaría un gran reto personal y profesional, y que tendría que equilibrar las necesidades del negocio con el apoyo y bienestar de las personas con las que trabajaba, pero aprendí que, confiar en tu equipo, comunicar con transparencia y acompañar a cada persona durante el proceso, hace que incluso las decisiones más difíciles se puedan afrontar con seguridad y humanidad.

¿Cuál es el consejo que más ignoró al inicio de su carrera y cuál fue la consecuencia? Y ¿cuál fue el más útil?

Al principio de mi carrera solía subestimar mis propias capacidades y buscaba siempre el consenso y, aunque conseguir consensos es positivo, poco a poco fui siendo consciente de que la claridad en mis planteamientos y la toma de decisiones independientemente de sus consecuencias eran parte del proceso de liderar y transformar.

En cuanto al consejo más útil que he recibido, fue el de tener siempre muy presentes a mis stakeholders. Lo aplico en mi día a día asumiendo que en HR somos, ante todo, un área de servicio, y tenemos un papel fundamental a la hora de crear y mantener la cultura de la organización y aportar valor tanto a la dirección como a cada persona del equipo. También aprendí que apoyarte en tus compañeros, escuchar otras perspectivas y aceptar que no tienes todas las respuestas no solo te hace más fuerte, sino que también mejora los resultados y el trabajo en equipo.

¿Cuándo dejó de sentir que ya no tenía algo que demostrar y empezó a disfrutar del éxito profesional?

Creo que nunca hay un momento en el que sientas que no tienes nada que demostrar; siempre hay algo que aprender y mejorar. Lo que cambió para mí fue darme cuenta de que el éxito no se mide solo por los logros o los objetivos cumplidos, sino por cómo contribuyes al bienestar y crecimiento de tu equipo. Empecé a disfrutar de mi trabajo cuando dejé de compararme con los demás y empecé a valorar el impacto real que podía tener: ver a compañeros motivados, propiciar entornos en las que las personas tengan mentalidades de aprendizaje, que sientan que no son un número e importan me genera una satisfacción que ningún reconocimiento externo podía igualar.

¿Qué mito sobre el liderazgo femenino le gustaría desterrar para siempre?

Un mito que me gustaría desterrar es la idea de que el liderazgo femenino tiene que ajustarse a un patrón específico para ser efectivo. El liderazgo no depende del género, sino de cómo acompañas a tus compañeros, de cómo inspiras confianza y de cómo tomas decisiones con propósito y responsabilidad. La capacidad de escuchar, generar conexiones auténticas y fomentar el crecimiento de quienes te rodean es lo que realmente marca la diferencia.

¿Qué hábito o ritual sigue para mantener la creatividad y la claridad mental en su día a día?

Cada día intento dedicar un tiempo a desconectar y centrarme, aunque sea solo unos minutos. Hacer deporte a diario y buscar tiempo para no descuidar los pequeños placeres de la vida (momentos de calidad con amigos, familia) son mis básicos para estar bien, lo que me permite proyectar una buena actitud hacia los demás. Para mí, es fundamental ser capaz de ver las situaciones con perspectiva, ordenando mis ideas y teniendo la visión objetiva que me ayuda en la toma de decisiones. También trato de reservar tiempo para aprender cosas nuevas y participar en un proyecto de voluntariado global para para acercar la tecnología a las niñas.

¿Cuál es su fórmula para conciliar la vida profesional con la familiar?

Para mí lo más importante es poner mi tiempo libre en primer plano y marcar límites claros. Cuando termina la jornada, desconecto de verdad y me centro en mi familia; es mi momento para descansar, compartir y disfrutar de ellos. Pero cuando estoy en la oficina, cambio el chip: doy lo mejor de mí y estoy completamente presente con mi equipo. Respetar estos límites es justamente lo que me permite recargarme, disfrutar de mi tiempo personal y, al mismo tiempo, estar más disponible para las personas con las que trabajo. Puedo decir con orgullo que la corresponsabilidad que existe en mi hogar proporciona un entorno donde la carga mental se reparte.

Un error profesional del que aprendió una lección valiosa

Hace unos años lideraba un proyecto importante y, por querer avanzar rápido, tomé decisiones sin involucrar a todo el equipo. Surgieron malentendidos y retrasos, y eso me enseñó que la claridad y la colaboración son imprescindibles. Desde entonces, siempre busco alinear expectativas y crear espacios de diálogo desde el principio, y eso ha cambiado la forma en que trabajo y lidero.

Si el éxito profesional fuera un deporte, ¿qué tipo de entrenamiento recomendaría para jugarlo bien?

Yo recomendaría un entrenamiento equilibrado, que combine varias dimensiones. Por un lado, la parte técnica: dominar tu trabajo, planificar y tomar decisiones con criterio. Pero al mismo tiempo hay que entrenar las habilidades personales: comunicación, empatía, resiliencia, adaptabilidad y colaboración. Solo combinando técnica, soft skills y autocuidado se puede rendir de manera sostenible y disfrutar del camino, no solo del resultado.

Un imprescindible en el bolso

Intento simplificar mi vida lo más posible, por lo que no tengo muchos imprescindibles. El móvil a día de hoy es una herramienta para mí indispensable, y la barra de protección labial es un must.

Su cita o frase vital

“Tanto si crees que puedes, como si crees que no puedes, estás en lo cierto” de Henry Ford. Me parece una muy poderosa reflexión acerca de nuestro poder individual en el manejo de nuestras expectativas y en la responsabilidad individual de crear el presente y el futuro que queremos vivir.

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