El Gobierno ha anunciado un paquete de medidas para intentar frenar el encarecimiento del alquiler, entre las que destacan las bonificaciones por no subir el alquiler de hasta el 100% en el IRPF para propietarios que renueven contratos sin aumentar la renta. Esta iniciativa se enmarca en un Real Decreto ley que el Ejecutivo aprobará en las próximas semanas, según anunció el presidente del Gobierno en un acto en Madrid, con el objetivo de ofrecer “seguridad y certidumbre” a quienes viven de alquiler en España.
La medida de las bonificaciones por no subir el alquiler se presenta como una respuesta directa al vencimiento de cientos de miles de contratos firmados bajo medidas de contención durante la pandemia, que expiran a lo largo de 2026. El Ejecutivo sostiene que estas bonificaciones compensarán a los caseros por la pérdida de ingresos derivada de mantener el mismo precio para los inquilinos, incentivando así la estabilidad en el mercado de alquileres.
Qué buscan las bonificaciones por no subir el alquiler
Las bonificaciones por no subir el alquiler tienen como finalidad principal que los inquilinos puedan conservar su vivienda sin asumir un incremento en el coste del alquiler respecto al contrato anterior. El presidente del Gobierno destacó que esta bonificación fiscal del 100% en el IRPF está pensada para recompensar a los propietarios que apuesten por la continuidad de la relación contractual en lugar de buscar nuevos arrendatarios con rentas más altas.

El Ejecutivo argumenta que, con esta fórmula, se evita un efecto dominó de subidas generalizadas en los precios de los alquileres cuando se produzcan multitud de renovaciones contractuales en 2026. Las bonificaciones por no subir el alquiler intentarían así crear un clima de estabilidad y previsibilidad para tres millones de hogares que dependen del alquiler como principal forma de acceso a la vivienda.
Cómo se traducen las bonificaciones en la práctica
En la práctica, las bonificaciones por no subir el alquiler permitirán a los propietarios deducirse el 100% de la diferencia entre el precio del contrato anterior y el renovado si no existe incremento de renta. Es decir, aquellos caseros que mantengan el mismo importe en el contrato de arrendamiento verán compensado ese “sacrificio” fiscalmente, reduciendo la factura del IRPF correspondiente a los ingresos por alquiler.
El Gobierno considera que esta medida hará más atractiva la opción de renovar contratos con las mismas condiciones económicas. A fin de cuentas, los propietarios no perderán competitividad ni ingresos netos por el impuesto sobre la renta.

Aunque las bonificaciones por no subir el alquiler son una herramienta estatal, su aplicación toma especial relevancia en las llamadas “zonas tensionadas”. Es decir, aquellas áreas con mayor presión sobre los precios de la vivienda y donde la normativa de la Ley de Vivienda ya establece mecanismos de control de precios. En estas áreas, las bonificaciones buscan ser un complemento para evitar subidas bruscas que agravien aún más la situación de los arrendatarios.
La combinación de las bonificaciones con el control de precios busca neutralizar las tendencias especulativas. Al mismo tiempo que se preserva la rentabilidad razonable para quienes ofrecen vivienda en alquiler.
Otras medidas del decreto junto a las bonificaciones por no subir el alquiler
El paquete de medidas anunciado por el presidente incluye, además de las bonificaciones por no subir el alquiler, otras iniciativas destinadas a mejorar el mercado de alquiler. Una de ellas es la limitación de los contratos de temporada fraudulentos y el alquiler por habitaciones. Prácticas que, según el Ejecutivo, han servido para esquivar la regulación y aumentar la inestabilidad en los mercados locales.
En cuanto a los contratos de temporada, el decreto establecerá condiciones claras para definir qué constituye esta modalidad y un régimen sancionador para quienes la utilicen de forma indebida con el objetivo de sortear la regulación estatal del alquiler.

Respecto al alquiler por habitaciones —una figura que ha ido creciendo en los últimos años como fórmula para incrementar ingresos—, la nueva norma limitará la suma de las rentas de todas las habitaciones para que no supere el precio de mercado del piso completo. Asimismo, en zonas tensionadas se aplicará también el control de precios existente en la actual Ley de Vivienda.
