La operación militar de Donald Trump contra Nicolás Maduro, revestida de lucha contra el narcoterrorismo y la corrupción, tiene un claro objetivo económico para Estados Unidos: el petróleo venezolano. Venezuela cuenta con las mayores reservas del mundo y el presidente estadounidense fue muy directo en reconocer su interés -aludió hasta casi en treinta ocasiones al mismo en su primera comparecencia-: “Vamos a hacer que el petróleo fluya como debe hacerlo, […] a recuperar lo que nos robaron, […] y a reconstruir el país sin gastar dinero público”.
En la rueda de prensa tras la captura del presidente venezolano, Trump dejó claro que serán las empresas estadounidenses las que explotarán el oro negro venezolano. “Vamos a hacer que el petróleo fluya como debe hacerlo. Hasta ahora la extracción era solo un flujo menor, pero vamos a operarlo correctamente”, aseguró desde su residencia en Mar-a-Lago, donde dio detalles de la operación.
Una inversión rentable
Así, Trump anunció que las compañías petroleras estadounidenses invertirán “miles de millones de dólares” para reparar la infraestructura gravemente dañada y elevar la producción de crudo. Pero para Estados Unidos será una operación rentable porque recuperará lo invertido con la venta del petróleo. Este recurso servirá para financiar la ‘tutela’ que la Administración estadounidense ejercerá sobre Venezuela. “No nos costará nada, porque el dinero que sale del suelo es muy importante”, admitió. “Reconstruiremos sin gastar dinero público: las petroleras invertirán, recuperaremos el petróleo que debimos recuperar hace tiempo y nos reembolsarán todo lo gastado”.

Desde el inicio del acoso al régimen de Nicolás Maduro el petróleo ha estado en el punto de mira del mandatario estadounidense. A mediados de diciembre ordenó el “bloqueo total de petroleros sancionados”, después de incautar un buque. Estas medidas fueron el primer paso para cortar la principal fuente de financiación del chavismo. A partir de ahora, seguirá siéndolo, pero bajo el control de intereses estadounidenses.
Venezuela vende el 80% de su petróleo a China
Con el petróleo en el centro de la geopolítica, la pregunta -y así surgió en la rueda de prensa- es si seguirá vendiendo a China. En 2025, el 80% de las exportaciones de petróleo venezolano tuvieron a China como destino. “Cuando pongamos las cosas en orden, venderemos el petróleo a los otros países que demandan petróleo. Estamos en el negocio del petróleo y se lo vamos a vender; probablemente en volúmenes mucho mayores. […] Venderemos grandes cantidades de petróleo a otros países, muchos de los cuales ya lo utilizan, pero diría que vendrán muchos más.
La mala infraestructura ha reducido notablemente la producción de petróleo en Venezuela, que ahora no llega al millón de barriles diarios (bpd), mientras que hace tres décadas rozaba los 3,5 millones. En noviembre, por detrás de China (746.000 bpd), el segundo receptor fue Estados Unidos con unos 150.000 bpd, a través de Chevron, informa Reuters. Cuba, su gran aliada política, recibió unos 24.000 bpd de crudo.
¿Cómo impactará en el mercado mundial de petróleo?
El hecho de que Venezuela eleve su capacidad de producción contribuirá a equilibrar el mercado petrolero global. En un reciente informe previo a la operación, JPMorgan estimaba que una salida de Maduro y una posible transición política podría provocar una disrupción inicial, con caídas de hasta el 50%, pero también una rápida recuperación si se lograba la estabilidad, que podría elevar la producción hasta 1,4 millones de bdp, según publica Reuters.
Junto con la recuperación de la producción en Venezuela, los analistas también estiman un aumento de 750.000 barriles diarios en países fuera de la OPEP (principalmente Brasil, Guyana y Argentina). De esta forma, un escenario previo a lo ocurrido que anticipaba Bank of America era un superávit de hasta dos millones de barriles diarios y un precio promedio de 60 dólares por barril. Con todo habrá que esperar a la reanudación de las operaciones petroleras tras el fin de semana para ver la reacción de la cotización.
Test en las Bolsas

En paralelo, otro buen test de cómo entienden los inversores la operación de EEUU será la reacción de los mercados bursátiles el próximo lunes. Que una operación de este tipo se haya desarrollado en un día festivo ha evitado el riesgo de un sobresalto inesperado. Tras el cierre en positivo del pasado viernes de las acciones de Chevron (+2,29%), Exxon Mobil (+1,92%) y Shell (2,67%) es previsible una reacción positiva en la industria petrolera estadounidense.
En clave nacional, los inversores seguirán a Repsol -que tiene pendiente recuperar un crédito de casi 600 millones de euros a la petrolera estatal venezolana PDVSA-, Telefónica, BBVA, Inditex y Mapfre, todas ellas con intereses en Venezuela.


