FCC afronta una renovación del consejo de administración que pone a prueba el poder de las Koplowitz, la familia fundadora, en el grupo constructor y de servicios (medio ambiente, agua y concesiones).
El proceso comienza esta semana en la junta anual de accionistas. El 24 de junio, los inversores votarán la reelección del CEO, Pablo Colio, como vocal ejecutivo por cuatro años.
Con más de tres décadas en FCC, lidera la compañía desde 2017, cuando esta ya había pasado a estar bajo el control del magnate mexicano Carlos Slim.
Además de revalidar a Colio, los accionistas también votarán otra propuesta que le afecta directamente: dispensarle de la cláusula que le impide desarrollar actividades que supongan una competencia efectiva con FCC.
Colio ya es consejero de sociedades mexicanas del grupo Carso (Slim) o vinculadas a este en los sectores de construcción, inmobiliario, cemento y concesiones.
Lo que cambia, según el consejo de FCC, es que, aunque “a día de hoy no hay un conflicto permanente, la ley hace referencia también a una competencia potencial”. Y, en este caso, “cabría realizar una interpretación amplia de dicho término […]”.
No porque se espere “ningún daño para la sociedad”, sino todo lo contrario, “por eventuales sinergias con FCC derivadas de futuras oportunidades de negocio en Latinoamérica”, que podrían “redundar en beneficios para la sociedad”.
Colio no sería el único con dispensa. También se aprobó para Slim y sus tres representantes en el consejo.
En 2026, también hay cambios en su retribución como CEO. Entra en vigor la nueva política FCC, que establece que la remuneración variable de Colio no puede ser superior al 25% de la fija. Hasta 2025, el umbral era el 50%.
El ejercicio pasado, percibió 1,029 millones en total. En 2026, su remuneración fija será de 810.186 euros.
2027: la gran renovación del consejo
La reelección de Colio tiene un significado extra: es el inicio de un amplio proceso de renovación de consejo de FCC.
Un órgano de administración singular, ya que es uno de los que tienen más vocales dominicales entre las empresas cotizadas en España. De los 11 consejeros de la compañía, 8 representan a los accionistas.
Supera a otras compañías como Aena (6 dominicales), Indra (5), Grifols (4) o OHLA (4).
En el consejo de FCC, los tres sillones restantes los ocupan dos independientes y un ejecutivo (Colio).
En 2027, les toca renovar a 7 de los 11 vocales de FCC. El 63,63% del órgano de administración.

En concreto, vence el mandato de 5 dominicales (la vicepresidenta primera, Esther Koplowitz Romero de Juseu; su hija, Carmen Alcocer Koplowitz; Carlos Slim; el vicepresidente Alejandro Aboumrad; y Gerardo Kuri) y de los dos independientes (Manuel Gil y Álvaro Vázquez).
Es decir, está en juego si se mantiene el statu quo de los últimos años, después de que Carlos Slim saliese al rescate de FCC y de la familia fundadora, o se reajustan las posiciones.
Slim controla el 84,7% del capital. Esther Koplowitz, el 3,2%. El 12% restante es free float.
En términos de representación, la proporción es otra. A Slim le acompañan en el consejo otros tres representantes; a Esther Koplowitz, sus tres hijas, aunque Carmen fue nombrada a propuesta del empresario azteca
Esther Alcocer Koplowitz es, además, presidenta del consejo y una de las 15 mujeres que ocupan ese cargo entre las cotizadas españolas. Solo dos, Ana Botín y Adriana Domínguez, tienen carácter ejecutivo.

Cuánto cobra el consejo
Los accionistas también votarán el reparto de un dividendo de 0,50 euros brutos por acción con cargo a la prima de emisión y la elección de Deloitte como auditor para los ejercicios 2027 a 2029.
También se somete a su aprobación fijar la composición del consejo de administración en 11 miembros. En 2025, percibieron 1,793 millones de euros, siendo el grueso la remuneración de Colio.
Le siguió Alejandro Aboumrad quien, además de sus emolumentos como vocal, prestó servicios de consultoría por 380.000 euros. Es el único consejero cuya retribución se incrementó respecto a 2025.
Todos los vocales recibieron con la excepción de Carlos Slim, que sin embargo en 2024 percibió 3.000 euros.
FCC basa la remuneración de los consejeros en un sistema mixto: dietas por asistencia a las reuniones y participación en beneficios líquidos hasta un máximo del 2% siempre que se cubran las reservas y se pague un dividendo mínimo a los accionistas.
En 2025, no se abonó ese concepto y se destinó el beneficio del grupo a dotar la reserva legal y compensar resultados negativos de ejercicios anteriores. El año anterior, los consejeros sí participaron en los beneficios.
Camino a los 10.000 millones de ingresos

FCC ingresó 9.700 millones de euros el año pasado, con Europa, América y Reino Unido como principales mercados.
El resultado bruto de explotación (ebitda) fue de 1.419 millones.
Medio ambiente y construcción son los negocios que más aportan a los ingresos, con un 49% y 32%, respectivamente, en 2025. En términos de ebitda, medio ambiente y agua son los principales motores: en conjunto, aportan un 88% del total.
Ganó 164 millones, un 62% menos por la reducción del perímetro —en 2024, escindió los negocios cementero e inmobiliario— y por distintas provisiones.
Coincidiendo con la presentación de resultados, y con el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, que provocó fuertes caídas en las bolsas, FCC perdió los 12 euros por acción.
Entre finales de febrero y principios de marzo, cedió un 11% de su valor, pero ya ha recuperado ese umbral.
La compañía avanza hacia los 10.000 millones de euros de facturación en 2026. En el primer trimestre, las ventas aumentaron un 10% interanual.
A 31 de marzo, contaba con una cartera de proyectos por 54.177 millones. En torno al 60% corresponde al negocio internacional.

