Fiscalidad

Hacienda recauda 30.000 millones más en 2025, el equivalente al gasto en defensa

Arcadi España asume Hacienda con una recaudación récord de 325.000 millones y un arranque excepcional en 2026, difícil de sostener en el contexto de rebajas fiscales por la guerra de Irán

María Jesús Montero aplaude durante el traspaso de cartera al nuevo titular Arcadi España.
EFE/ Mariscal

La recaudación de impuestos vuelve a dar una alegría al Gobierno con cifras récord en 2025. Los ingresos tributarios superaron por primera vez la barrera de los 325.000 millones, tras aumentar la recaudación en más de 30.600 millones, un 10,4% más. Este incremento es equivalente al gasto en defensa durante el pasado año, un importe que en 2026 deberá subir hasta los 35.000 millones para mantener el objetivo del 2% exigido por la OTAN, si se confirmara la previsión de crecimiento del 2,9% que en diciembre presentó el Ministerio de Economía.

De los 30.600 millones adicionales en las arcas públicas, más del 40% corresponde al aumento de los ingresos del IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas), que se consolida como la mayor fuente de recaudación. Durante 2025, de cada cien euros de ingresos tributarios, 43,78 euros correspondieron a esta figura fiscal. Un impuesto directo que creció un 10,1%, hasta los 142.466 millones. La subida del IRPF -según indicó el Ministerio de Hacienda- “viene derivada del mayor dinamismo laboral”.

En el arranque del presente ejercicio se mantienen los buenos datos de recaudación. En concreto, entre enero y febrero, la recaudación de impuestos supera los 56.700 millones, un 9,9% más en términos homogéneos -seis décimas más que en enero-, según los primeros datos de recaudación que ayer difundió la Agencia Tributaria.

Un ‘regalo’ para Arcadi España

Estos datos históricos de recaudación son el ‘regalo’ que Arcadi España, al frente del Ministerio de Hacienda desde el pasado 27 de marzo, recibe de su antecesora María Jesús Montero. Unas cifras que permiten afrontar el primer paquete anticrisis con cierta holgura fiscal.

De hecho, las medidas fiscales energéticas supondrán una caída de los ingresos tributarios de 2.150 millones. Estas son las estimaciones del Ejecutivo, con una previsión inicial de aplicación de las medidas hasta el 30 de junio. Este impacto aún se ha reflejado en términos de recaudación tributaria, pues la información alcanza hasta el mes de febrero.

Será en los datos de recaudación de marzo cuando se aprecie el impacto. El alcance final dependerá de la batería de medidas que finalmente se vea obligado a desplegar el Ejecutivo y podría alcanzar los 8.000 millones de menor recaudación, si se compara con lo ocurrido con el paquete anticrisis de la Guerra de Ucrania.

Enero y febrero, al detalle

En los dos primeros meses del año la recaudación creció un 13,5% (con un incremento del 8,6% en los ingresos brutos y una disminución del 9,7% en las devoluciones). Desde la Agencia Tributaria, se destaca que en febrero se mantuvo el fuerte crecimiento de los ingresos por los mismos factores que ya estaban presentes en los meses anteriores y, en particular, en enero. Esto es: “el aumento de las retenciones del trabajo (en febrero de dos dígitos gracias a la actualización salarial que estaba todavía pendiente en algunas Administraciones Públicas), el incremento del IVA bruto (beneficiado aún por el impacto de las subidas de tipos) y el menor volumen de devoluciones en el Impuesto sobre Sociedades”.

A su vez, la aportación de los cambios normativos y en la gestión en estos dos primeros meses se cifra en 878 millones. Paradójicamente, el 44% corresponde a la recuperación de tipos tras la guerra de Ucrania. Específicamente, la subida del tipo del IVA de la electricidad y de la alimentación, aportó 393 millones adicionales. Ello permitió que los ingresos homogéneos por el IVA crecieran en el conjunto de enero y febrero un 8,9%.

Por otra parte, los ingresos homogéneos por Impuestos Especiales crecieron hasta febrero un 0,5%. La recaudación habría disminuido un 0,8% de no ser por la existencia de cambios normativos – subida de tipos en labores del tabaco y líquidos de cigarrillos electrónicos- que elevaron los ingresos. En marzo, previsiblemente se constará una disminución por la aplicación del paquete de medidas fiscales derivado del conflicto en Oriente Medio.

Impacto en los presupuestos

La valoración de las previsiones de ingresos junto con la de gastos es el argumento que ayer esgrimió el Gobierno para retrasar la presentación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE). “Los Presupuestos llevan un trabajo previo importante que tiene que ver con la confección del cuadro macroeconómico. Se constatan tanto las previsiones de ingresos como las previsiones de gastos y estamos viviendo una situación gravísima en el orden mundial”, aseguró Elma Saiz, ministra portavoz.

“Y por eso nos estamos tomando unos días, unas semanas, no solamente para evaluar cómo va afectando la guerra a la situación económica, sino también para medir y evaluar el impacto de las medidas que se han puesto en marcha y que acaban de entrar en vigor”, añadió.

Hacienda resta importancia a la no deflactación

En relación la recaudación anual récord de 2025, Hacienda restó importancia al crecimiento en los ingresos. Según señaló en un comunicado, “la inflación apenas tuvo impacto en el crecimiento de los ingresos, ya que del alza del 10,4% de los recursos impositivos apenas puede atribuirse 1,3 puntos a la inflación“. En este sentido, resaltó que el Gobierno en 2025 volvió a rebajar el IRPF a las rentas medias y bajas al exonerar de tributación a los perceptores del SMI.

Cabe recordar que la AIReF, bajo la presidencia de Cristina Herrero, cuantificó en 9.000 millones los ingresos adicionales por no ajustar el IRPF a la inflación.

Para Hacienda, la “buena marcha de la economía” explica el crecimiento de los ingresos tributarios. “Esta evolución es resultado de un alza del PIB del 2,8% en 2025, duplicando la media de la zona euro, y también de unas cifras de empleo récord que alcanzan los 22,5 millones de ocupados según la última Encuesta de Población Activa (EPA).

La base imponible agregada crece un 7%

En su informe de febrero, Hacienda detalla, a su vez, un crecimiento del 7% de la base imponible agregada de los principales impuestos en 2025. Esta tasa representa una moderación de algo más de un punto respecto a la alcanzada el año anterior. Así, la Agencia Tributaria aclara que el menor aumento de la base imponible agregada se debe al comportamiento de las bases asociadas a las rentas. Las rentas brutas de los hogares crecieron un 7,2%, 1,7 puntos por debajo del 8,9% de 2024. A su vez, la base imponible del Impuesto sobre Sociedades aumentó un 11,6%, tasa que, aun siendo elevada, es menor que el 23,1% alcanzado un año antes, repunte motivado por cambios normativos.

Si se analizan los datos por figuras tributarias en términos de caja, además de los ingresos por IRPF, que en 2025 se elevaron un 10,1% hasta los 142.466 millones de euros, destaca el crecimiento del 8,1% del Impuesto sobre Sociedades hasta los 42.266 millones. Un aumento vinculado a los mayores beneficios empresariales, como muestran la subida del 6% de los pagos fraccionados, según explica Hacienda.

De su lado, el IVA se elevó un 9,9% hasta los 99.532 millones, apoyado en el buen comportamiento del consumo. Por último, los Impuestos Especiales aumentaron la recaudación un 4,3% hasta los 23.083 millones. También cabe destacar el comportamiento del Impuesto a las Transacciones Financieras, que alcanzó los 339 millones con un incremento del 36,5% “en un año con el Ibex en máximos”, según han destacado desde Hacienda.

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