Todas las ediciones del Mobile World Congress tienen un leitmotiv. En 2025 fue la inteligencia artificial. En 2024, las oportunidades de las redes programables. Y en 2023, la famosa retribución justa que las telecos exigen a las tecnológicas. ¿Y para este 2026? Fira Barcelona abre un año más sus puertas al MWC, la mayor feria de conectividad del planeta. Sobre el papel parece que el protagonismo se lo llevará de nuevo la IA, esta vez aplicada en las infraestructuras de redes. Pero el sector ya se mueve y ha avanzado otro anuncio que cobrará relevancia estos días. Las protagonistas son, además, europeas: Telefónica, Orange, Vodafone, Deutsche Telekom y Telecom Italia.
Ese anuncio es el primer ecosistema federado de computación en el borde. El término técnico que las operadoras están empleando es el Edge Continuum, y aunque parezca indescifrable es un concepto en realidad sencillo de entender. Hace lustros lo habitual era tener la capacidad de computación en casa, en el ordenador. La máquina hacía los cálculos necesarios para que el usuario pudiese ejecutar un programa de diseño o jugar a un videojuego. Ahora, la cantidad de datos a procesar es masivamente mayor. Vemos películas en alta definición sin descargarlas, usamos complejos modelos de IA e incluso programamos todos los electrodomésticos desde el móvil.
A escala es igual. Ahora hay “gemelos digitales” con los que las fábricas pueden optimizarse. Enjambres de drones monitorizan cultivos a golpe de ratón. Operar a corazón abierto a miles de kilómetros ha dejado de ser ciencia ficción. Pero como no todo el mundo puede permitirse un superordenador, interviene la computación en la nube. Sin embargo, se pierde un tiempo valioso enviando y trayendo los datos para que los procese la nube. Por eso existe la computación en el borde o edge computing: procesarlos en centros más cercanos. Con el Edge Continuum, las operadoras alcanzan un hito: sus infraestructuras digitales ahora serán federadas, compatibles, y estarán más cerca de sus usuarios.
Edge Continuum
Ese Edge Continuum, que se entiende mejor como esa red federada de infraestructuras digitales, sienta un nuevo paradigma. Primero, por las intervinientes en el anuncio. Además de Telefónica, suscriben el acuerdo Vodafone, Orange, Deutsche Telekom y Telecom Italia. Es decir, las grandes telecos de España, Reino Unido, Francia, Alemania e Italia. Muchos de los aspectos se concretarán en el MWC (del lunes 2 al jueves 5 de marzo). Es de esperar que sus primeras espadas (Marc Murtra, Margherita della Valle, Christel Heydemann, Tim Höttges y Pietro Labriola) aprovechen la feria para incidir en su apuesta por las infraestructuras digitales.

Esta federación “paneuropea”, a la que se invitarán a más operadores y a desarrolladores, es también la constatación de que el Mobile ha dejado de ser una feria de electrónica de consumo (dispositivos y nuevos móviles). Las telecos han recobrado todo el protagonismo en su gran cita anual. Este Edge Continuum, además, sigue la estela del último gran anuncio de la GSMA, la patronal global de las telecos. La organización, bajo la batuta entonces de Álvarez-Pallete, anunció OpenGateway en el MWC de hace dos años.
Aquel OpenGateway fue la gran apuesta por las “redes programables”. Es decir, dar la oportunidad a las pymes de adaptar las redes de telecomunicaciones a las necesidades de sus herramientas (una plataforma de streaming, un modelo de IA, una aplicación móvil, un vehículo autónomo). Hasta ahora, solo las grandes multinacionales habían tenido la capacidad para negociar de tú a tú con las operadoras esos extremos. Para la GSMA, el anuncio de OpenGateway fue tan importante como alcanzar el estándar que popularizó los SMS.
Siguiente paso estratégico
Como cada año, el Mobile World Congress se convierte en el gran tapete en el que las telecos enseñan sus cartas para lo que está por venir. Pero en la edición que arranca este lunes esto cobra especial relevancia. Desde hace meses, cuando no años, las telecos han venido segregando sus activos de torres y cable. El año pasado nacieron las dos primeras fibercos del mercado español, con Vodafone España (Zegona) y Telefónica y MásOrange, respectivamente. Ahora Vodafone España explora la posibilidad de montar una RANco. No, las operaciones con la infraestructura de las telecos no se limitaban a reducir deuda.
En realidad estaban preparándose para la siguiente capa de valor. Mientras que la infraestructura más comoditizada se va separando del principal negocio de las operadoras, estas se lanzan a donde perciben que encontraran más valor en los años venideros. Como ahora las telecos tampoco tienen capacidad para tutear a los hiperescaladores (los grandes proveedores de nube; Amazon, Microsoft, Google), el sector encuentra en esta federación de infraestructura digital su oportunidad.

Más allá del anuncio de las grandes telecos europeas, la agenda del MWC de este año está centrada especialmente en las infraestructuras digitales. Tanto es así que Marc Murtra participará en un panel con el CEO de Deutsche Telekom, Tim Höttges, y con Jean-François Fallacher, el de Eutelsat, una firma francesa de satélites. Precisamente esa mesa redonda, que moderará el director general de la patronal GSMA, tendrá como antesala la intervención de la comisaria europea para la Soberanía Tecnológica, Henna Virkkunen. El título de la charla en la que participa Murtra además es anticipatorio: ¿qué significa la soberanía tecnológica estratégica para Europa?
Vigésima edición
Las líneas generales del MWC de 2026 ya están marcadas. A ellas habrá que añadir el sinfín de demostraciones que llevarán las operadoras de medio planeta, con las que se podrá comprobar las oportunidades que abren los desarrollos tecnológicos. Por supuesto, por los pasillos de la feria habrá espacio para los robots bípedos y cuadrúpedos de distintas marcas, e incluso para un prototipo de taxi volador. En el ámbito de la tecnología de bolsillo ya acapara titulares el nuevo servicio del fabricante chino de móviles, Honor, que anunciará la posibilidad de transferirse archivos de forma nativa con terminales iPhone.
La gran feria de la conectividad también suele ser el espacio en el que las instituciones lanzan sus anuncios. Sucedió en 2024, cuando en los prolegómenos de que comenzara oficialmente el evento el Gobierno de España aprovechó para dar a conocer que estaba trabajando en un gran modelo de inteligencia artificial entrenado en español y en las lenguas cooficiales del país. Más allá del entusiasmo concitado entonces, las primeras versiones de aquel modelo se empezaron a desplegar a principios de 2025, ya con bastante menos ruido e interés.
Con este 2026, el Mobile celebra su vigésima edición. Lo hace además consolidando números prepandemia. La feria se tuvo que suspender en 2020 por el estallido de la crisis sanitaria. En 2019, la feria esperó recibir 109.000 visitantes y generar un impacto económico de 473 millones de euros por la semana en la Ciudad Condal. Ahora, de cara a esta edición, la feria vuelve a esperar a otros 109.000 visitantes (en 2024 esperó 85.000 y en 2025 101.000). La patronal y organizadora de la cita, la GSMA, anticipa además un impacto económico de 585 millones en pernoctaciones y gasto local, un 4,3% más que el año pasado.
