El acceso a la vivienda en alquiler sigue siendo uno de los grandes retos sociales y económicos, y en 2026 vuelve a situarse en el centro del debate con la reapertura de las ayudas al alquiler en Andalucía. La nueva fase de la convocatoria amplía su impacto y beneficia también a otros perfiles que cumplen los requisitos establecidos. Con un procedimiento ya conocido, pero con novedades clave en los plazos y la gestión, conviene saber cómo funciona esta ayuda.
La Junta de Andalucía ha confirmado que el plazo de presentación de solicitudes se reabrirá el 13 de enero de 2026 a las 16:00 horas, dentro de la misma convocatoria iniciada en 2025. El proceso permanecerá abierto hasta alcanzar un máximo de 15.000 solicitudes, momento en el que se producirá un cierre provisional. No obstante, la convocatoria fija como fecha límite definitiva el 30 de junio de 2026. Esto permite que todas las solicitudes presentadas antes del cierre efectivo sean consideradas válidas si se supera el cupo previsto.
Una ayuda pensada para aliviar el alquiler
El programa contempla una ayuda mensual de hasta 250 euros, que puede concederse durante un periodo máximo de 24 meses consecutivos. El importe subvenciona exclusivamente la parte de la renta correspondiente a la vivienda o habitación, quedando excluidos gastos como garajes, trasteros o comunidad, salvo que estén incluidos en el contrato y se apliquen los porcentajes de deducción establecidos.
El periodo subvencionable puede iniciarse desde enero de 2025 hasta enero de 2026, dependiendo de cuándo se cumplan los requisitos. En determinados casos, el apoyo puede extenderse hasta enero de 2028, lo que convierte esta ayuda en un respaldo económico relevante a medio plazo.
¿Quién puede solicitarla?
Aunque el bono está dirigido a personas jóvenes, el concepto de juventud se amplía hasta los 35 años inclusive. Esta franja incluye a trabajadores con trayectorias laborales consolidadas, familias jóvenes y personas que viven solas. Es necesario disponer de una fuente regular de ingresos y no superar los límites económicos establecidos: hasta 3 veces el IPREM para una persona sola y 4 veces el IPREM para unidades familiares o de convivencia.
También se exige ser titular de un contrato de alquiler, de habitación o incluso contar con un compromiso de contrato, así como residir legalmente en España. La vivienda debe constituir el domicilio habitual y permanente, acreditado mediante empadronamiento.
Tipos de contratos y límites de renta
Uno de los aspectos más relevantes es la variedad de tipos de contrato admitidos, que incluyen desde viviendas con un único arrendatario hasta pisos compartidos o alquiler de habitaciones. Los límites de renta varían según el municipio y el tipo de contrato, con topes que oscilan entre 600 y 900 euros mensuales para la vivienda, y entre 300 y 380 euros en el caso de habitaciones o contratos parciales.
Este diseño permite que la ayuda no se limite solo a grandes ciudades, sino que también beneficie a quienes viven en municipios medianos o pequeños, donde los precios son más bajos pero los ingresos también suelen ser más ajustados.
Tramitación digital y aspectos clave
La solicitud debe realizarse exclusivamente de forma telemática a través de la Ventanilla Electrónica de la Junta de Andalucía (VEAJA). Para ello es imprescindible contar con certificado digital y tener instalada la aplicación Autofirma. Además, es fundamental mantener actualizados los datos bancarios y de contacto, ya que cualquier error puede retrasar la resolución.
La Junta insiste en la importancia de subir la documentación al expediente correcto. Especialmente en el caso de personas que ya solicitaron ayudas en convocatorias anteriores.
Más allá de los jóvenes
Aunque el programa mantiene la etiqueta de Bono Alquiler Joven, su alcance real va más allá. Beneficia a trabajadores precarios, familias en formación, personas que comparten vivienda y jóvenes adultos con cargas económicas, en un contexto de inflación y encarecimiento del alquiler. En 2026, esta ayuda se consolida como una herramienta clave para sostener el acceso a la vivienda y ofrecer estabilidad a quienes más lo necesitan.


