El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha defendido este lunes la decisión de adelantar las elecciones autonómicas al próximo 17 de mayo, subrayando que responde a una estrategia orientada a favorecer la participación y a mantener la iniciativa política.
En una entrevista en Onda Cero con Carlos Alsina, Moreno ha asegurado que la legislatura se encontraba prácticamente agotada y ha reconocido que el adelanto también busca sorprender a sus adversarios políticos. “Siempre gusta pillar por sorpresa a tus rivales políticos“, ha afirmado.
El dirigente popular ha explicado que la fecha elegida evita la coincidencia con eventos relevantes como la visita del Papa a España o la romería del Rocío en Huelva, al tiempo que ha rechazado que la decisión esté condicionada por el contexto político nacional. A su juicio, se trata del momento más adecuado para garantizar una mayor movilización del electorado.
En este sentido, Moreno ha advertido de que su principal preocupación de cara a la campaña no es tanto la competencia política como la desmovilización de su propio electorado. “Mi principal rival es la abstención y el exceso de confianza“, ha señalado, alertando de que la percepción de falta de adversario puede traducirse en una menor participación.
MEJOR NO HABLAR DE VOX
El presidente andaluz ha insistido en que su estrategia pasa por centrar el debate en la gestión de su Gobierno y evitar el foco en Vox, formación a la que ha restado protagonismo durante la campaña. “No voy a perder el tiempo en ver qué dice y qué hace Vox“, ha afirmado, al tiempo que ha pedido no “obsesionarse” con esta cuestión.
Moreno ha defendido que su proyecto político está orientado a “gobernar para todos” y ha marcado distancia con la ultraderecha, aunque ha reconocido que pueden existir coincidencias puntuales en determinados ámbitos, especialmente en materia económica.
Asimismo, ha advertido de los riesgos de bloqueo institucional tras las elecciones, señalando como ejemplo la situación vivida en otras comunidades autónomas donde no ha sido posible formar gobierno durante meses. En este contexto, ha subrayado la importancia de garantizar la estabilidad política en Andalucía.
ESTRATEGIA DE CAMPAÑA
Sobre posibles pactos, Moreno ha descartado acuerdos con el PSOE andaluz, liderado por María Jesús Montero, a quien ha criticado abiertamente, cuestionando la viabilidad de cualquier entendimiento con su proyecto político.
De cara a la campaña, el presidente andaluz ha anticipado un escenario complejo y ha reconocido que será una contienda “dura“, en la que no descarta confrontar directamente con la líder socialista. “No tengo problema en comparar mi modelo y el suyo, que son claramente distintos“, ha afirmado.
Por último, Moreno ha abordado el contexto internacional marcado por la guerra en Irán y sus posibles repercusiones económicas, defendiendo la necesidad de mantener un debate abierto sobre medidas como la bajada de impuestos o el impacto de los combustibles, aunque ha evitado concretar propuestas a la espera de la evolución de los acontecimientos.
