Moncloa teme que sus medidas sean insuficientes ante una crisis global que frene el “cohete” español

Cuenta con tener que prorrogar y ampliar el paquete aprobado el viernes, que en los Ministerios implicados creen que debería focalizarse en los carburantes

Pedro Sánchez, durante su comparecencia este viernes, tras finalizar el Consejo de Ministros extraordinario.
EFE/Javier Lizón

El avance de la guerra en Irán supone ya una seria amenaza a los datos macroeconómicos de los que viene haciendo alarde Pedro Sánchez. Mucho más preocupante todavía para los indicadores llamados micro, el bolsillo de los ciudadanos, los que expertos, la oposición, y sus propios socios alertan desde hace tiempo de que no marchan ni por asomo como el “cohete” del que presumió el presidente del Gobierno en mayo de 2024, y que parecía su pasaporte a llegar con opciones a las próximas elecciones generales, cuando le rodean numerosos casos de corrupción.

De ahí el enfado que Sánchez mostró el pasado viernes en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros extraordinario que aprobó dos Reales Decretos-leyes con un plan anticrisis que en Moncloa temen que ha nacido insuficiente salvo que la contienda acabe pronto, y que ya se cuenta con tener que prorrogar y, probablemente, ampliar.

La situación es “muy grave”

Este lunes, en el que se ha producido un repunte del precio del crudo, que superó los 100 dólares por barril en las primeras operaciones, el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, ha advertido de que la situación es “muy grave” y supera a las crisis energéticas de la década de 1970, en un contexto marcado por el bloqueo del estrecho de Ormuz y los ataques a centrales energéticas en Oriente Próximo.

Durante una intervención en el Club Nacional de Prensa de Australia, en Camberra, Birol ha señalado que la actual crisis equivale a “dos crisis del petróleo y un colapso del gas juntos”, en referencia a las crisis energéticas de 1973 y 1979 provocadas por los embargos y recortes de producción de crudo en Oriente Próximo, lo que representa una “amenaza mayor” para la economía global. “Ningún país será inmune si la situación continúa en esta dirección”, ha subrayado.

Estas declaraciones se han producido cuando Donald Trump ha anunciado que pospone durante cinco días los ataques contra infraestructuras energéticas iraníes por unas supuestas conversaciones “muy productivas” que Teherán niega.

El pesimismo de Lagarde

Sánchez acababa además el viernes de aterrizar de vuelta de un Consejo Europeo en el que la presidenta del BCE, Christine Lagarde, había causado “preocupación” entre los presidentes por presentar un panorama pesimista.

Lagarde, que se ha resistido a subir los tipos de interés pero podría hacerlo en próximas reuniones, destacó que en un escenario adverso la inflación de la zona euro podría dispararse hasta el 3,5%, muy por encima del 1,9% hasta ahora previsto, y el crecimiento sería del 0,6%.

IPC por encima del 4,5%

Pues bien, en España, Funcas ya plantea un escenario central que parte de una cotización del crudo en torno a 102 dólares en abril y mayo, y un lento descenso a partir de junio, con una tasa de inflación del 3,6% en marzo, que se elevará por encima del 4% en los meses posteriores. En el escenario alto, la hipótesis es que el barril se mantendrá en torno a 102 dólares durante todo el periodo, y el IPC se situaría todo el año por encima del 4,5%, con una media anual del 4,3%.

Además del impacto en las hipotecas de una subida de los tipos de interés, entre los efectos adversos que pueden impactar en los ciudadanos y en la popularidad del Gobierno, BBVA ha advertido este lunes de que la guerra complicará aún más la construcción de vivienda. Su servicio de estudios vaticina una nueva subida de los precios a doble dígito.

De momento, Sánchez ya ha puesto la gestión de la crisis de excusa para no presentar presupuestos antes del 31 de marzo que era el compromiso de la ministra de Hacienda.

Concentrarse en hidrocarburos

El RDL validado el viernes rebaja impuestos a carburantes y electricidad y estas últimas se han planteado como un “cortafuegos” al no estar todavía directamente afectada. Fuentes próximas a los Ministerios implicados advierten de que se trata de un “parche”, de un paquete con “medidas repartidas en vez de concentrar el coste fiscal en los impuestos sobre hidrocarburos”, cuando lo que está afectado de momento es el gas y el petróleo.

Con rebajas del IVA más efectistas y populares pero que cuestan más a las arcas públicas y reducen menos la inflación que las de Impuestos Especiales.

De esta forma, creen que es muy probable que sea necesario articular una fuerte bajada en este ámbito, especialmente en el transporte, y centrarse en actividades transporte absolutamente dependientes para que no haya cadenas de cierres y problemas de stock.

No ha ayudado que ahora mismo hay más concentración en la venta de carburante al por menor por el esfuerzo de Hacienda de dar categoría de operador confiable el que garantiza que no se queda con el IVA.

Y cuando el operador al por mayor de carburantes Hatta Energy ha acusado a la almacenadora Exolum de bloquear en España la entrada de unos 200 millones de litros de gasóleo en plena escalada de precios.

Si se prolonga la guerra, las medidas no serán suficientes y el temor de Moncloa es que no podrán evitar un empobrecimiento general de la economía española, que podría llevar incluso a incrementarlas antes de lo previsto.