Cada vez más personas se suman a la Revuelta de Mujeres en la Iglesia. Como parte de las reivindicaciones del 8M, estas “creyentes y feministas” se manifestarán en Alicante y Valencia. El lema del presente año es Este es mi cuerpo, el cual clamarán durante el domingo 1 de marzo.
La asociación busca llevar un mensaje de igualdad. Frente a ellas, una Iglesia que, según denuncian, “les niega la palabra, la voz y el voto, la toma de decisiones y el liderazgo en los ámbitos oportunos”.
Manifestaciones de Revuelta de Mujeres de la Iglesia en Alicante y Valencia
La asociación Revuelta de Mujeres en la Iglesia / Alcem la veu vuelve a tomar las calles de Alicante y de Valencia.
El próximo 1 de marzo, en la Plaza de la Muntanyeta de Alicante y en la Plaza Mare de Déu de Valencia, el movimiento se manifestará en un acto de defensa por la igualdad en la Iglesia. Estos están enmarcados en sus actividades por el 8M, Día Internacional de la Mujer.
De hecho, las reivindicaciones de la asociación llegarán hasta 35 ciudades de todo el país, de norte a sur y de este a oeste. Entre ellas, se hallan las convocadas por las dos sedes valencianas, las de Alicante y Valencia.
En la descripción de su página web, sus intenciones se muestran con claridad bajo el título “Mujeres + Iglesia + Igualdad”. A continuación, aparece el siguiente texto: “En efecto, todas las personas bautizadas en Cristo estamos revestidas de Cristo: ya no hay judío ni griego, ni hombre ni mujer, ya que todas somos una en Cristo Jesús”.
Sus protestas llevan sucediéndose desde el año 2020. Afirman que a las mujeres “se les niega la palabra, la voz y el voto, la toma de decisiones y el liderazgo en los ámbitos oportunos, como se pone de manifiesto, una vez más, en cada Sínodo”.
Mediante actos como los mencionados, la Revuelta de Mujeres (que recibe el nombre de Alcem la veu, Alzemos la voz, en los territorios de Cataluña, Comunidad Valenciana y Baleares) busca una igualdad real.
Mujeres y hombres quieren que esta se dé frente a “una Iglesia que las discrimina por su condición de mujer y que está quedando al margen de las conquistas sociales en equidad y corresponsabilidad”.
Creyentes y feministas
Según claman en Revuelta de Mujeres en la Iglesia, la invisibilización de la mujer es “profunda y sistemática” en el seno de la Iglesia.
Por ello, han decidido que el lema de las manifestaciones de este año sea Este es mi cuerpo. Una frase clave en la Eucaristía, que quieren dotar de un significado adicional para denunciar “el control de la Iglesia” sobre los cuerpos femeninos y “reclamar su dignidad”.
Como señalan en su manifiesto, la asociación no pretende distanciarse, sino “trabajar en la Iglesia”. Su labor sigue con empeño que la institución religiosa “dialogue con los movimientos de liberación de las mujeres y reconozca la diversidad de familias, identidades y orientación sexual”.
Un trabajo que empezó en el año 2000, con una manifestación del Jubileo de las Mujeres ante la catedral de Madrid. Con el paso del tiempo, se han ido organizando, y mantienen actos por todo el país durante todo el año.
26 años después, el objetivo final de la asociación sigue siendo el mismo. Este no es otro que el que cierra su propio manifiesto: lograr que “la igualdad se haga costumbre”.
