Las fiestas navideñas están a la vuelta de la esquina y, con ellas, llega una de las preguntas más recurrentes del año: ¿qué me pongo? Cenas familiares, comidas con amigos, fiestas de empresa o celebraciones de Nochevieja… cada ocasión tiene su propio código.
La moda de esta temporada trae consigo una Navidad sofisticada, cómoda y con guiños a la sostenibilidad, donde los tejidos con textura, los destellos metálicos y los colores clásicos reinterpretados marcan tendencia.
1. El regreso del brillo (pero con mesura)

Los brillos nunca pasan de moda en Navidad, pero este año se llevan con un aire más refinado y natural. Los tejidos metalizados, las lentejuelas mates y los acabados satinados sustituyen al exceso de purpurina. La clave está en combinarlos con piezas básicas que aporten equilibrio.
Un pantalón de lentejuelas en tono champán con una camisa blanca de algodón o un vestido satinado en color cobre o azul noche son opciones ganadoras. Para quienes prefieren un toque discreto, los accesorios son la mejor vía: unos pendientes dorados, un bolso metalizado o unos zapatos con brillo bastan para dar ese aire festivo sin caer en el exceso.
2. Negro, rojo y verde esmeralda, los colores protagonistas

La paleta navideña de 2025 mantiene los clásicos, rojo, negro y dorado, pero incorpora nuevos matices como el verde esmeralda, el burdeos profundo o el azul petróleo. Son tonos elegantes que funcionan bien tanto de día como de noche.
El rojo, símbolo de energía y celebración, vuelve con fuerza, especialmente en trajes de dos piezas o vestidos midi con drapeados. El negro, por su parte, se actualiza con tejidos más ligeros y cortes asimétricos, perfecto para quienes apuestan por el minimalismo chic. Y el verde esmeralda se consolida como la opción más sofisticada, ideal en terciopelos o satén.
3. El auge del terciopelo y la lana

Si hay un tejido que grita “Navidad”, ese es el terciopelo. Su textura suave y elegante lo convierte en la elección perfecta para los looks de noche. En 2025, se lleva en tonos intensos como granate, verde botella o azul marino, tanto en vestidos como en blazers.
Para los eventos más informales, la lana y los tejidos mezcla (como el tweed o el jacquard) ganan terreno. Son perfectos para cenas familiares o comidas al aire libre, ya que aportan calidez y estilo sin esfuerzo. Combínalos con camisas de seda o jerséis finos de cuello alto para un resultado equilibrado.
4. El traje, el nuevo vestido de fiesta

El traje de chaqueta se ha convertido en una de las piezas más versátiles del armario femenino, y esta Navidad no será la excepción. En 2025 se lleva oversize, en satén o con brillos sutiles, perfecto para quienes buscan comodidad sin renunciar al glamour.
Un total look en negro con blazer estructurada y pantalón fluido es infalible, pero también triunfan los tonos joya y los trajes en blanco invernal combinados con accesorios dorados. Para la noche, un body lencero o un top de lentejuelas bajo la americana crea un contraste irresistible.
5. Brillar con los accesorios adecuados

Los accesorios marcan la diferencia. Este año, los protagonistas son los bolsos tipo joya, los pendientes largos y los zapatos metalizados. En cuanto al calzado, los mules, salones de tacón medio o botines de punta fina dominan las tendencias femeninas, mientras que para ellos, los mocasines en piel o ante son la opción más elegante.
