DOLORES MUÑOZ

Dolores Muñoz, la comandante médico premiada por Defensa y compañera de Idoia Rodríguez

Conoce la trayectoria militar de Dolores Muñoz y qué representa su compañera Idoia Rodríguez, primera española fallecida en zona de conflicto

María Dolores Muñoz Pérez, en su puesto de servicio
Ministerio de Defensa

Valiente, entregada y amante de su profesión con todo lo que conlleva. María Dolores Muñoz es una experimentada comandante médico del Ejército de Tierra. Se encarga de la salud de unas 2.500 personas directamente, pero por sus manos han pasado muchísimos militares y civiles, no sólo de nuestro país.

En el año 2020, fue una de las galardonadas con un premio muy especial de Defensa. Para ella, aún más especial, porque conoció a la persona que le da el título al galardón: Idoia Rodríguez, la primera española fallecida en zona de conflicto. Esta es la historia de aquel tiempo compartido y de la carrera militar de Muñoz.

Salvar vidas como misión del día a día

María Dolores Muñoz, en el acto de distinción del Reconocimiento Civil a las Víctimas del Terrorismo
Mónica Patxot

María Dolores Muñoz Pérez nació en Bañares, La Rioja, en el año 1973.

Ya en el colegio, la vida castrense le empezó a llamar la atención. En 1988, en plena adolescencia, las Fuerzas Armadas españolas abrieron sus puertas a la mujer. Pero todavía era demasiado joven para ingresar, y sus padres preferían que estudiara una carrera.

Así pues, bajo consejo de su padre, estudió Medicina. Una vez terminados sus estudios universitarios, y con el apoyo de sus padres en esta ocasión, hizo la oposición e ingresó en el Ejército de Tierra en el año 2002.

Sus inicios fueron como alférez médico de complemento, destinada en la Brigada Paracaidista (BRIPAC), en la II Bandera Roger de Lauria. Después, hizo la oposición de militar de carrera, pudiendo acceder en 2005 al Regimiento de Cazadores de Montaña América 66 de Navarra.

Pasó dos años en el regimiento, y en 2007 se le destinó a Afganistán. A su regreso, solicitó el traslado a la Brigada Galicia VII. De teniente que era en ese momento, poco a poco fue ascendiendo, hasta convertirse en comandante médico. Desde hace unos años, sirve como jefa de los servicios sanitarios de la Brigada.

El país afgano no ha sido su único destino en misiones internacionales. De hecho, allí ha servido en tres ocasiones. También, en Kosovo (2008), en la Campaña Antártica del Ejército de Tierra (2013-2014), en Gabón (2017) y en Yibuti, en la Operación Atalanta (2021).

Durante la pandemia del Covid-19, formó parte del rastreo interno (unos 4.000 militares en la Brigada) y trabajó con la Xunta de Galicia para apoyar a la sociedad civil.

Sin duda, y como ella misma recalca, a Dolores Muñoz le gusta mucho su trabajo. Sea en su base, o en un lejano país, siempre está dispuesta de poder ayudar a los demás y salvar vidas. Como médico militar, espera seguir disfrutando de su labor hasta que el cuerpo le aguante.

El Premio Soldado Idoia Rodríguez, mucho más que una distinción para Dolores Muñoz

La comandante médico Pérez Muñoz
Defensa

El 8 de marzo de 2020, el Ministerio de Defensa le concedió el VII Premio Soldado Idoia Rodríguez. En esa edición, compartió el premio con la sargento primero Dolores Martínez Garrido, la comandante Rocío González Torres y la capitán enfermera Raquel Moreno González.

Este premio se otorga a las personas e instituciones “que hayan realizado actuaciones relevantes o ejemplares para potenciar el papel de la mujer o para apoyar la igualdad de oportunidades y de género en las Fuerzas Armadas”. Y se da en honor de la primera soldado caída en zona de conflicto, Idoia Rodríguez.

Una persona que, precisamente, conoció Dolores. De hecho, viajaba con ella en el blindado BMR aquel día de 2007, poco antes de volver a casa.

Cuando sucedió el accidente en Herat (Afganistán), Dolores Muñoz era teniente médico. Llevaba junto a Idoia cuatro meses en el país, hasta que un viaje en ambulancia blindada que esta conducía, explotó una mina oculta en el camino.

Muñoz no olvida ese día, y recuerda a Idoia con mucho cariño. Con su carisma, con su habitual alegría. Su última imagen con ella es sacándola de ambulancia, junto a dos compañeros “con una sonrisa en la boca”.

Para la comandante médico, Idoia “reflejaba muy bien” los valores del Ejército. La considera una referente, quien “refleja la idea de la mujer en las Fuerzas Armas”. Así la describió a la Revista Española de Defensa.

De aquel suceso, se lleva no sólo una lección, sino un galardón que recibió con honor en memoria de su compañera.

Como expresó la propia Dolores: “La muerte de Idoia no me hizo echarme para atrás. Todo lo contrario. A mí esto me gusta; de estas experiencias aprendes aunque nunca estás preparado para la muerte de un compañero. Para mí, ser militar es un orgullo, me gusta el uniforme que visto y la bandera que represento“.

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