La mujer en la industria de defensa: de ser una excepción a ocupar el 25% de los puestos laborales

Artículo14 visita la fábrica de Escribano Mechanical & Engineering de la mano de Elena Simina, responsable de Procesos Finales de Producción, quien anima a otras mujeres a introducirse en este sector

El informe Impacto Económico y Social de la Industria de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (2024) realizado por PricewaterhouseCoopers reveló que el 23% del empleo directo en las compañías que forman la TEDAE (Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio) es femenino. Una cifra muy similar a las reflejadas en los informes que analizaron estos datos con respecto a 2023 y 2022 (24 y 23%, respectivamente).

Entre las empresas que contaban con más trabajadoras entre sus filas se encontraba Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), suponiendo el 40% de la plantilla. Entre las que menos, según los datos reflejados por el Ministerio de Trabajo a través de sus Planes de Igualdad, General Dynamics. Ellas componían un 11% del plantel de esta compañía.

Una de esas mujeres es Elena Simina, responsable de Procesos Finales de Producción en EM&E. Esta trabajadora, que acumula 16 años de experiencia en la sociedad de Ángel y Javier Escribano, señala que la de la defensa es una industria en la que ha primado el papel del trabajador masculino, aunque ellas ahora están abriendo huecos. Una cuestión que la propia Elena Simina aprovecha para invitar a otras mujeres a que se incorporen a este sector laboral.

Responsable de 160 personas

Entre decenas de tornos y fresadoras CMC, un tipo de programación informática que permite controlar maquinaria con alta precisión, hornos para secar la pintura y estaciones remotas navales y terrestres, Elena Simina explica el desarrollo de un día laboral. El primer paso para realizar un proyecto lo ejecutan los torneros fresadores en una nave del Edificio 1. A esa zona llegan las materias primas y son estos trabajadores los que dan forma a las diferentes piezas de un proyecto.

Los siguientes en aparecer, explica la trabajadora, son los miembros del equipo de control de calidad. Ahí los operadores, con ayuda de máquinas y tecnología de alta precisión, revisan que todas las piezas provenientes de los tornos y las fresadoras estén en perfecto estado. Es más, estos empleados pueden comprobar de qué torno o fresadora concreta proceden, por si acaso hubiera que erradicar algún fallo.

Una vez la pieza ha pasado el visto bueno del equipo de control de calidad, llega al área de procesos finales; zona en la que Elena Simina dirige a un equipo de 160 personas. Es ya en un segundo edificio donde se lleva a cabo el tratamiento superficial. Es decir, donde se limpian, pintan y secan dichas piezas.

Otro departamento que destaca en esta segunda nave es el de fabricación de piezas mediante impresoras 3D. Ahí, señala Elena Simina, la poliamida se funde para generar una masa con la que producir esos productos.

Una vez estás listas todas las piezas, se monta el producto final.

Producto 100% propio

Desde EM&E insisten al informar de que la fabricación de los diferentes productos que ofertan depende plenamente de su trabajo, algo que “evita una dependencia externa”. Según explica su departamento de comunicación, esa dependencia de terceros puede retrasar la entrega de pedidos y, por ende, postergar la realización de un proyecto.

Este lema llega tan lejos, afirman en EM&E, que fabrican las lentes de las cámaras electroópticas, las cuales están diseñadas para detectar, reconocer, identificar y seguir objetivos, tanto en la banda visible como en la infrarroja.

La igualdad en las empresas de defensa

Tal y como se ha señalado anteriormente, los datos más recientes recabados por este medio reflejan que las mujeres en la plantilla de EM&E alcanzan el 40% del total de trabajadores.

Con respecto al porcentaje de puestos de responsabilidad, el 33% de los departamentos de la compañía están liderados por mujeres frente al 20% de mujeres directivas de otras empresas del sector. Además, esta sociedad proclama el valor el papel femenino en el ámbito industrial, puesto que algo más de 43% de los operarios de fábrica son mujeres.