Misoginia

“¿Eres estúpida?”: nueva agresión verbal de Trump a la prensa femenina

El presidente estadounidense vuelve a soltar improperios a la prensa estadounidense, un nuevo insulto que se suma a la lista de agravios dirigidos contra mujeres periodistas cuyas preguntas no le agradan

Donald Trump
El presidente de Estados Unidos no aguanta las preguntas incómodas de ellas
KiloyCuarto

Durante una rueda de prensa en su residencia de Florida, Donald Trump respondió con un ataque abrupto a una periodista que le preguntó sobre el supuesto vínculo entre un inmigrante afgano recientemente procesado por un tiroteo en Washington y las políticas migratorias bajo su administración.

La pregunta fue formulada por la reportera Nancy Cordes, corresponsal en la Casa Blanca del canal CBS. “¿Eres estúpida, eres una persona estúpida?”, le replicó Donald Trump a la pregunta sobre el caso. Dos soldados de la Guardia Nacional de EE UU fueron tiroteados el miércoles, y las autoridades creen que el atacante fue un ciudadano afgano que llegó al país tras la retirada estadounidense de Afganistán en 2021. 

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump antes de partir a Mar-a-Lago
Efe

La periodista preguntó al magnate republicano el motivo por el que culpaba exclusivamente a su antecesor, Joe Biden, por permitir la entrada de demandantes de asilo afganos al país. Miembros de la Administración Trump reconocieron que dichos inmigrantes habían pasado un proceso exhaustivo de revisión de antecedentes. “Porque ellos los dejaron entrar”, contestó Trump. Y agregó: “Junto con miles de otras personas que no deberían estar aquí, y solo estás haciendo preguntas porque eres una persona estúpida“.

Trump, a la periodista del Times: “Fea”

El miércoles, ya cargó contra otra periodista del New York Times, a quien llamó “fea” tras leer un perfil sobre su figura, que se centraba en su edad y signos de fatiga que muestra en público. Ambos sucesos son parte de un patrón sostenido de humillación pública, intimidación y misoginia hacia mujeres periodistas por parte de Trump. Su conducta determina quién tiene derecho a cuestionarlo, qué tipo de preguntas son aceptables y qué voces deberían ser aceptadas o silenciadas. 

En las semanas previas, Trump ya había protagonizado varios episodios que reflejan este modus operandi. El 14 de noviembre de 2025, a bordo del Air Force One, gritó “¡Silencio, cerdita!” a una corresponsal de Bloomberg News que le preguntaba sobre la desclasificación de documentos relacionados con el caso del pederasta Jeffrey Epstein.

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Una estatua con Trump y Epstein dándose la mano con el Capitolio detrás
Efe

Pocos días después, en una comparecencia con el príncipe saudí Mohammed bin Salman, arremetió contra una periodista de ABC News, Mary Bruce, calificándola de “pésima reportera” por atreverse a cuestionar los negocios de su familia con Arabia Saudí tras las revelaciones sobre los documentos de Epstein. Incluso llegó a amenazar con revocar la licencia de emisión de la cadena.

Desde su primera campaña presidencial, Trump ha recurrido con frecuencia a insultos, descalificaciones y comentarios sexistas hacia mujeres, usando calificativos como “cerda gorda” o “piggy” en inglés. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, defendió el uso del término “cerdita” como un acto de “franqueza” y “transparencia”, asegurando que su contundencia era parte del estilo directo que aprecia parte de su base electoral. 

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La secretaria de prensa Karoline Leavitt frente a los periodistas en la Casa Blanca
Efe

Si bien Trump ha dirigido críticas a medios en general -hablando de “noticias falsas”, cuestionando licencias o amenazando con sanciones-, la agresividad se intensifica en el trato a mujeres de la prensa. El lenguaje no se limita a la desacreditación profesional, sino que añade un desdén ligado al género y al físico de las reporteras. 

Según varias informaciones, mujeres periodistas que han cuestionado a Trump han sido objeto de campañas de acoso online y amenazas. Habitualmente, las agresivas respuestas del presidente giran en torno a escándalos judiciales, cuestionamientos sobre salud o investigaciones al círculo íntimo del presidente. Al acaparar la atención mediática con insultos y polémicas, Trump desvía la atención sobre quienes le exigen transparencia, acceso a información sensible (caso Epstein) o investigaciones sobre corrupción. 

El presidente estadounidense Donald Trump
EFE/EPA/ANNA ROSE LAYDEN

Organizaciones de periodistas y medios han advertido que estos episodios pueden tener consecuencias sobre el oficio: aislar voces incómodas, generar autocensura, tapar investigaciones y minar la confianza pública en la prensa. Históricamente, las primeras en recibir las consecuencias han sido las periodistas mujeres. Además de los insultos públicos, Trump continúa la campaña para vetar la presencia de medios incómodos en la Casa Blanca e introducir influencers que diseminan la narrativa trumpista.