La desclasificación de los archivos Epstein por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos ha sacudido directamente a la casa real noruega. Entre los miles de documentos, hay intercambios de correos electrónicos entre el difunto pederasta y la princesa heredera Mette-Marit, muchos de ellos enviados desde la cuenta oficial de “H.K.H. Kronprinsessen”, es decir, su título en noruego que se traduce al español como “Su Alteza Real la Princesa Heredera”.
Además, en los archivos hay 591 entradas en los que se menciona a “Mette“, pues Epstein se refería a ella así en decenas de emails entre amigos y asistentes. También aparece a veces como “princesa”, pero ahí ya Mette-Marit no tiene la exclusividad, hay muchos otros archivos y fotografías en los que el pedófilo hablaba de otras “princesas”, tuvieran el título o no. En total, hay 1.119 entradas.
Los emails entre Mette-Marit y Epstein
En la correspondencia entre el pedófilo y la princesa heredera hay mensajes de todo tipo. Epstein le ayuda a pedir cita con un prestigioso dentista para aprovechar su estancia en Nueva York para que la “princesa Mette” se hiciera un blanqueamiento dental con él. También hay emails en otro tono, como uno de noviembre de 2012, en los que Mette-Marit le confiesa que “siempre me haces sonreír porque me haces cosquillas en el cerebro”.

“Pronto la gente ya no podrá hacer nuevos humanos nunca más (…). Podremos diseñarlos en un laboratorio”, continúa el mensaje.
El 13 de noviembre de 2012, Epstein arranca una conversación y le pregunta: “Qué color hoy”. A lo que “Su Alteza Real la Princesa Heredera” le responde: “Eres un encanto, ¿lo sabes?”. “Por supuesto que lo sé”, contesta el pederasta.

Después, a lo largo del mismo día, Mette-Marit le cuenta algo personal. “¿Es inapropiado que una madre sugiera a dos mujeres desnudas cargando una tabla de surf como papel pintado para mi hijo de 15 años?”. “Déjales que decidan ellos, la madre debería mantenerse al margen”, le aconseja Epstein. A lo que la princesa noruega responde: “En esta casa decide mamá (…)”. Y se despide con un “ahora voy a esforzarme con las sombras de grises”. Aunque en algunos medios indican que quizá no se refería al papel de pintar sino a la novela de “50 sombras de Grey”, que se publicó en 2011, pues toda la correspondencia entre ambos era en inglés. Pero sin más contexto, no se puede especular.

Cabe recordar que la casa real noruega y Mette-Marit no pasaban por su mejor momento. Las revelaciones del caso Epstein llegan unos días antes de que su hijo Marius Borg-Hoiby se enfrente a la Justicia este martes. Al hijo de la princesa noruega se le acusa de 32 cargos, entre ellos la violación de cuatro mujeres, así como maltrato y amenazas a una de sus exnovias. Precisamente, Borg-Hoiby tenía 15 años en 2012, cuando su madre envío ese email al empresario pedófilo.
En otro intercambio de emails anterior, Epstein le contaba que estaba en París y buscando esposa.

“¿Cómo está el tiempo? Estoy a la caza de mi esposa. París está resultando interesante, pero yo prefiero escandinavas”, le escribe el 15 de octubre de 2012 Epstein a la princesa noruega. Mette-Marit le cuenta que nevó el día anterior y que París “era buena para el adulterio. Las escandinavas son mejor material como esposas. Pero de nuevo, ¿quién soy yo para hablar?”.
La futura reina de Noruega
Mette-Marit se casó en 2001 con el príncipe Haakon de Noruega en la primera boda real del siglo XXI. Su matrimonio en Oslo supuso un antes y un después en las monarquías, pues ella era madre soltera. Su amistad con Epstein comenzó en 2011 y duró hasta 2014, pero no se hizo pública hasta 2019. Incluso la princesa noruega llegó a alojarse en una de las residencias del pederasta en Florida.

Con todo, aunque en 2019 el caso creció y salpicó a decenas de hombres poderosos, en 2008 Epstein ya había sido sentenciado por prostitución de menores. El empresario se declaró culpable de cargos estatales de prostitución y fue condenado a 13 meses en prisión. Además, quedó registrado como delincuente sexual y tuvo que pagar una indemnización a las víctimas identificadas por el FBI. Es más, en uno de los emails, Mette-Marit le confiesa que le había buscado en Google junto a un emoticono sonriente – :) -. Aun así, la relación continúo.
