Israel desestabiliza la tregua con ataques más duros al Líbano

Netanyahu lanza el "la ofensiva más grande” contra Hizbulá pese al alto el fuego anunciado entre EE.UU e Irán

Equipos de rescate trabajan el barrio beirutí de Mazraa, en uno de los múltiples bombardeos israelíes que han azotado este miércoles Líbano.
EFE / Edgar Gutiérrez

Pese a la evidente superioridad militar y de inteligencia israelí, la guerra contra Irán no ha logrado los objetivos fijados por el ejecutivo de Benjamin Netanyahu. Pese al asesinato del líder supremo Ali Jamenei y buena parte de la cúpula del régimen de los ayatolás, así como los golpes asestados al aparato militar del régimen, el alto al fuego acordado entre Washington y Teherán dejó un sentimiento agridulce en el estado judío.

Pese al acuerdo alcanzado, durante el miércoles las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) dejaron claro que el Líbano queda al margen de la ecuación. En una ronda de ataques masivos contra objetivos de Hizbulá, las autoridades sanitarias libanesas reportaron al menos 80 muertos y 200 heridos por los duros bombardeos israelíes. Según aclaró Donald Trump, Líbano queda por ahora al margen del pacto con Irán, y desde Teherán ya amenazaron con no continuar con las negociaciones de paz si Israel no cesa su campaña militar contra Hizbulá.

Coches quemados en el lugar de un ataque aéreo israelí en el barrio Corniche el-Mazraa de Beirut, Líbano.
EFE/ Wael Hamzeh

El régimen iraní, que activó a su milicia proxy libanesa tras el asesinato de Ali Jamenei, alerta que no cumplirá con la demanda de abrir el Estrecho de Ormuz si el alto al fuego no se aplica de inmediato en el Líbano. Hizbulá alertó a la población desplazada a no regresar al sur del Líbano ante la intensidad de los ataques israelíes.

Israel promete más ataques

Oficiales militares israelíes aclararon a la prensa local que no se trata de “golpes finales”, y que la lucha contra Hizbulá continuará hasta que el liderazgo político no indique lo contrario. Entre los residentes del norte de Israel, que han vivido bajo fuego permanente de los drones y proyectiles de la milicia proiraní, cunde el desánimo ante la imposición de una tregua que, muy probablemente, devolverá el conflicto al estatus quo anterior, que en su criterio permitirá a Hizbulá retomar posiciones y rearmarse para la próxima guerra.

Los servicios de emergencia transportan el cuerpo de una víctima entre los escombros de un edificio residencial parcialmente destruido tras un ataque aéreo israelí, en el barrio de Tallet al-Khayat de Beirut, Líbano, el 8 de abril de 2026.
EFE/EPA/WAEL HAMZEH

Pakistán, que fue el actor clave en la mediación entre EE.UU. e Irán, dio por hecho que la tregua también incluiría al Líbano. Pese a los duros golpes de las FDI, Hizbulá contuvo el disparo de proyectiles hasta las 5 de la tarde, cuando disparó el primer cohete hacia el norte de Israel. “Continuaremos atacando sin pausa, no abandonaremos la seguridad de los residentes del norte”, anticipó Eyal Zamir, comandante en jefe de las FDI.

Los bombardeos de ayer suponen “el ataque más grande” desde el inicio de la guerra. Acorde a las estimaciones israelíes, Hizbulá habría abandonado sus fortines en Dahie, los suburbios del sur de Beirut, para reubicarse en otras áreas de la ciudad. En algunas zonas de la capital libanesa, los bombardeos se produjeron sin previo aviso, lo que provocó que la gente en las calles comenzara a correr y se extendiera el caos en las carreteras, según informó la agencia AFP.

“Desastre diplomático”

A nivel interno, la tregua impuesta por Washington y asumida a regañadientes por Netanyahu ha despertado críticas. El líder de la oposición, Yair Lapid, consideró que el premier israelí llevó al estado judío al peor “desastre diplomático” de su historia, y que el daño creado tomará años en repararse. Tras mas de un mes recibiendo continuos impactos de misiles balísticos iraníes, que paralizaron la actividad en Israel y dejaron 26 muertos y más de 7.000 heridos, el régimen iraní no ha caído, mantiene el uranio enriquecido de su programa nuclear, dispone de misiles balísticos y sus milicias proxy en la región siguen activas.

Los equipos de rescate buscan a personas desaparecidas entre los escombros de un edificio residencial parcialmente destruido tras un ataque aéreo israelí, en el barrio de Tallet al-Khayat de Beirut, Líbano, el 8 de abril de 2026.
EFE/EPA/WAEL HAMZEH

Israel apoya la decisión del presidente Trump de suspender los ataques contra Irán durante dos semanas, con la condición de que Irán abra inmediatamente el Estrecho de Ormuz y detenga todos los ataques contra Estados Unidos, Israel y los países de la región”, aseveró Netanyahu tras aprobarse la tregua. Netanyahu mostró apoyo a la incierta vía impulsada por Trump, bajo la premisa de que logrará que Irán “no obtenga armas nucleares, misiles y siga aterrorizando a América, Israel y los países árabes”.

Para el analista Ron Ben Yishai, del diario Yediot Aharonot, el régimen iraní “está comprometido con Hizbulá, y es posible que los disparos se renueven esta noche” contra Israel. El analista destacó que, pese a la tregua de dos semanas en Irán, EE.UU. mantiene sus fuerzas y sigue movilizando más efectivos en la zona para “mantener la presión en la mesa de negociación”. El pronóstico del analista es que la frágil tregua acordada no se mantendrá entre las partes.