Las autoridades de Japón han abierto una investigación contra los cuatro grandes fabricantes de cerveza del país por la sospecha de que coordinaron durante años sus subidas de precios. La Comisión de Comercio Justo ha registrado este miércoles las sedes de Asahi Breweries, Kirin Brewery, Sapporo Breweries y Suntory dentro de una investigación por una posible vulneración de la legislación antimonopolio.
Las cuatro compañías dominan conjuntamente más del 90% del mercado doméstico de cerveza, lo que convierte las pesquisas en uno de los casos de competencia más relevantes de los últimos años en Japón. Por el momento no existe una resolución que confirme la existencia del cártel y las empresas no han sido declaradas responsables de ninguna infracción.
La sospecha de los investigadores es que responsables comerciales de las compañías intercambiaron información sobre el calendario y la magnitud de determinadas subidas, permitiendo que los movimientos de precios se realizaran de manera coordinada.
Japón registra simultáneamente las cuatro grandes cerveceras
La Comisión de Comercio Justo de Japón llevó a cabo este miércoles inspecciones simultáneas en las compañías después de considerar que existen indicios suficientes para investigar una posible restricción ilegal de la competencia.
Según Jiji Press, el procedimiento se desarrolla utilizando las facultades de investigación penal del organismo. La autoridad estudia el caso con la posibilidad de presentar posteriormente una denuncia ante la Fiscalía si las pesquisas permiten acreditar una conducta delictiva.
Las sospechas afectan a los precios de salida hacia los mayoristas de cerveza y otras categorías próximas. Los investigadores tratan de determinar si los cuatro grupos coordinaron durante varios años las fechas en las que aplicarían los incrementos y el porcentaje de esas subidas.
Reuters señala que las pesquisas abarcan, entre otros movimientos, aumentos introducidos en octubre de 2022 y abril de 2025, cuando las empresas justificaron parte de los ajustes por el encarecimiento de materias primas y otros costes.
Reuniones informales después de los encuentros del sector
Uno de los aspectos que está analizando la investigación en Japón es la relación entre las reuniones de la industria cervecera y los supuestos contactos para coordinar precios.
Según las informaciones publicadas por medios japoneses, responsables comerciales de las cuatro compañías habrían mantenido encuentros periódicos ligados a las actividades de la asociación sectorial. Después de algunas de esas reuniones se habrían producido contactos informales en los que presuntamente se compartía información comercial sensible.
Jiji Press señala que esos encuentros eran conocidos como Ichimokukai y que en ellos podrían haberse abordado tanto el momento de las subidas como su cuantía.
Determinar si hubo simplemente intercambio de información sectorial o un acuerdo dirigido a restringir la competencia será precisamente una de las claves del procedimiento.
Cuatro empresas controlan más del 90% del mercado
La dimensión de las compañías investigadas aumenta el alcance potencial del caso. Asahi, Kirin, Suntory y Sapporo concentran más del 90% de las ventas nacionales de cerveza de Japón.
Jiji Press sitúa únicamente el mercado de cerveza en aproximadamente un billón de yenes, al que se suman unos 400.000 millones correspondientes al happoshu, una bebida similar a la cerveza con menor contenido de malta y una presencia muy importante en el mercado japonés.
Una eventual coordinación entre empresas con semejante cuota conjunta podría haber tenido, por tanto, consecuencias directas sobre los precios pagados posteriormente por distribuidores, establecimientos y consumidores.
La legislación japonesa prohíbe que competidores acuerden precios o intercambien información con el propósito de eliminar la competencia efectiva entre ellos.
Las acciones de las cerveceras reaccionan a la investigación
La apertura de las pesquisas tuvo también una reacción inmediata en los mercados. Las acciones de los principales grupos cerveceros cotizados de Japón llegaron a retroceder cerca de un 4% durante la sesión.
Sapporo perdió hasta un 3,73%, mientras Kirin llegó a caer algo más de un 3% y tocó su nivel más bajo en más de tres meses. Asahi también registró descensos próximos al 2,5% antes de recuperar parte de las pérdidas.
Suntory Holdings no cotiza en Bolsa, aunque forma parte igualmente de la investigación.
Las cuatro empresas aseguran que cooperarán
Asahi, Kirin, Sapporo y Suntory han confirmado que sus instalaciones fueron objeto de las actuaciones de la Comisión de Comercio Justo y han emitido comunicados separados comprometiéndose a colaborar con las autoridades.
Ninguna de las cuatro ha reconocido la existencia de un acuerdo para fijar precios. La investigación deberá ahora determinar si hubo realmente una coordinación contraria a la Ley Antimonopolio y, en caso afirmativo, durante cuánto tiempo se produjo y qué productos estuvieron afectados.
Si la Comisión acredita finalmente la existencia de un cártel, las sanciones económicas podrían ser especialmente elevadas debido al volumen del mercado y al periodo investigado. Además, la utilización de facultades de investigación penal mantiene abierta la posibilidad de que el asunto termine ante la Fiscalía.
El caso supone así un nuevo frente para las autoridades de competencia de Japón, que en los últimos meses han reforzado las investigaciones sobre posibles acuerdos de precios en distintos sectores. Ahora el foco se encuentra en una de las industrias más concentradas y reconocibles del país: la cerveza.

