Maréchal y Le Pen: historia de una saga familiar

Rupturas y reconciliaciones. Las dos mujeres más poderosas de la extrema derecha francesa se vuelven a unir para las legislativas

Le Pen

Marine Le Pen, abraza a Marion Marechal-Le Pen Efe

“Somos esquizofrénicos los Le Pen, visto desde fuera es difícil de entender, pero nos amamos”. La reciente constatación de Marion Maréchal, sobrina de Marine Le Pen, responde a los mediáticos altos y bajos de los Le Pen, probablemente la saga familiar más seguida de Francia, por lo menos de la clase política. Desde que su patriarca Jean-Marie se lanzase en 1972 el xenófobo Frente Nacional (FN), en cuyo germen hubo antiguos colaboracionistas nazis, el clan Le Pen no se cansa de dar portadas. La última es la nueva reconciliación entre tía y sobrina.

Los franceses han tenido materia de cotilleo: desde el conflictivo divorcio de Jean-Marie en los 80 con su primera mujer Pierrette -quien se vengó de su marido saliendo semi-desnuda en la revista PlayBoy-, pasando por la gresca entre Marine y su padre por las declaraciones antisemitas de este a mediados de la pasada década.

Tía y sobrina

Tratándose de política, los roces de la familia van más allá de los mentideros y pueden impactar la composición de la Asamblea en las votaciones del 30 de junio y 7 de julio. ¿Cómo la hija y la nieta de Jean-Marie Le Pen han logrado volver a entenderse?

Marion Maréchal, quien prescindió hace un tiempo del apellido Le Pen para hacerse más palatable, había dado un enorme disgusto a su tía cuando, a inicios de 2022, prefirió al volcánico cronista Éric Zemmour antes que regresar a Agrupación Nacional (RN), el sucesor del FN que había abandonado en 2017 alegando que necesitaba un tiempo personal.

Marion, quien en 2012, a los 23 años, había logrado con el FN ser la diputada más joven de la historia de Francia, por fin se marchó a un partido que sonaba aún más radical que el RN en temas de inmigración anti-islamista. Mientras Le Pen emprendía el proceso de “normalización” o “ablandamiento” del RN, su sobrina aseguraba que las ideas ultraconservadoras estaban mejor representadas en el nuevo partido Reconquista. Su líder Zemmour, con su lengua viperina y actitud machista, acumula condenas por comentarios racistas.

Caballo perdedor

Pero la treintañera apostó por el caballo perdedor: el partido de Zemmour logró solo un 7 % en las presidenciales de 2022 y en las legislativas de ese mismo año no obtuvo un solo diputado. Mientras, el RN de Marine se consolidaba en esos comicios como la fuerza opositora en Francia y acortaba su distancia con Macron en la derrota de las presidenciales.

La sobrina Marion, del ala ultracatólica y anti-islám más acentuada, optó por no volver al redil y seguir con Zemmour. Se presentó a las europeas de este junio como cabeza de cartel de Reconquista y recabó el 5,5 % de los votos, equivalente a cinco europarlamentarios. Para un partido que quiere ser hegemónico en el campo de los ultranacionalistas, el haber fue modesto.

Las discrepancias y tensiones entre Marion y el escritor best-seller ya eran de conocimiento público y degradaron la imagen de esta nueva fuerza política. La ahora eurodiputada buscó durante la campaña un acercamiento con su antigua familia política, algo que Zemmour no quería ver ni en pintura.

Tensión

Terminado el escrutinio, las tensiones estallaron. La sobrina de Le Pen hizo público que el RN no quería un pacto con la figura de Zemmour y anunció el respaldo a su antiguo partido. El líder de Reconquista, embargado por la decepción e indignado, la expulsó de la formación y la acusó de arribista. “No ha tardado ni 48 en irse después de haber sido elegida eurodiputada“, lamentó en una entrevista. Marion, junto con otras tres figuras de Reconquista, estratégicamente acató la expulsión, pero sin abdicar de su acta de parlamentaria.

La sobrina de Marine Le Pen justificó este jueves el apoyo al RN por “la necesidad de defender la unión de derechas en un momento de responsabilidad histórica”, algo que Zemmour no iba hacer -alegó- por querer presentar candidaturas alternativas (extremo negado por el líder de Reconquista).

El RN, líder hegemónico en la derecha dura que logró un 31% de los sufragios en las europeas del domingo, es el favorito para ganar las legislativas, por lo que impondría un gobierno ultraderechista que tenga que cohabitar con el presidente francés, Emmanuel Macron.

Marine Le Pen, que había calificado de “traición” y la “mala baba” el gesto de su sobrina cuando se abrazó a Reconquista en 2022, se felicitó ahora del arrepentimiento de Marion. “Saludo esta opción valiente que impulsará la dinámica patriota”, dijo en las redes. Jordan Bardella (28 años), el nuevo “niño bonito” de la ultraderecha y aspirante a primer ministro si el RN vence en los comicios, también agradeció a Marion el paso dado.

“La familia es lo primero”

Casada con Vincenzo Sofo, un eurodiputado italiano del partido de Giorgia Meloni que antes había apoyado la Liga de Matteo Salvini, y madre de dos hijas -la mayor fruto de otra relación-, Marion había evitado durante toda la campaña de las europeas criticar a su tía y a Bardella.

¿Qué papel tendrá ahora?, ¿será aspirante a regresar a la Asamblea? Habrá que esperar hasta hoy, cuando cierran las candidaturas para las legislativas. En mayo, en plena campaña para las europeas, Marion Maréchal, en una entrevista con el famoso presentador Cyril Hanouna, respondió así a una espinosa cuestión: Si un barco en el que están a bordo Éric Zemmour y Marine Le Pen se hunde, ¿a quién habría que salvar primero? Tras esbozar una incómoda sonrisa, contestó: “La familia es lo primero”. Algunas semanas más tarde, Zemmour habría de constatar la veracidad de esta respuesta.

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