Invasión rusa

Masha, la niña que desafió a Putin con un dibujo y ahora vive escondida en Francia

Tenía 12 años cuando dibujó un mensaje contra la invasión de Ucrania. Su padre fue a la cárcel y ambos han tenido que abandonar Rusia. Ahora, con 16, continúa denunciando la represión del Kremlin

Una bandera ucraniana, una madre protegiendo a su hijo y varios proyectiles cayendo del cielo. Aquella fue la manera en la que Masha Moskalyova, una niña rusa de apenas 12 años, expresó su rechazo a la invasión de Ucrania en 2022. Lo hizo en un dibujo escolar, sin imaginar que aquel gesto acabaría cambiando su vida y la de su padre. Cuatro años después, ambos se encuentran refugiados en una pequeña localidad del este de Francia, lejos de su país y todavía preocupados por las posibles consecuencias de haber desafiado al Kremlin.

Masha tiene ahora 16 años y conserva aquel dibujo entre las pocas pertenencias que pudo sacar de Rusia. En una entrevista concedida a la CNN, la adolescente recuerda cómo una actividad aparentemente inofensiva terminó desencadenando una persecución contra su familia. Su padre fue condenado a dos años de cárcel y ella acabó internada en un centro de menores. Desde entonces, recuperar una vida normal se ha convertido en una tarea complicada.

“Aunque es un dibujo infantil y parece tan sencillo, ¿quién podía imaginar que tendría semejantes consecuencias?”, se pregunta la joven durante la conversación con la cadena estadounidense.

Boryspil (Ukraine), 01/09/2026.- Children's toys lay at the site of a Russian missile strike on a residential area in the city of Boryspil near Kyiv, Ukraine, 01 September 2026, amid the Russian invasion. At least 12 people died, and more than 17 others were injured, including five children, in an overnight Russian combined attack by drones and missiles of different types on Kyiv and the region, according to the Ukrainian State Emergency Service (SES). (Rusia, Ucrania, Kiev) EFE/EPA/SERGEY DOLZHENKO
Juguetes infantiles yacen en el lugar donde un misil ruso atacó una zona residencial en la ciudad de Boryspil, cerca de Kiev, Ucrania, el 1 de septiembre de 2026, en medio de la invasión rusa.

El dibujo

Todo comenzó en abril de 2022, pocas semanas después del inicio de la ofensiva rusa sobre Ucrania. En una escuela de Yefrémov, una localidad situada a unos 300 kilómetros de Moscú, los profesores habían organizado una actividad para que los alumnos mostraran su apoyo a los militares rusos.

Mientras sus compañeros representaban vehículos militares y símbolos asociados a la invasión, Masha decidió por hacer algo diferente. Dibujó a una mujer intentando proteger a un niño de las bombas rusas, acompañados de dos banderas con mensajes opuestos: “Gloria a Ucrania” y “No a Putin, no a la guerra”.

“Dibujé la situación tal y como la veía, lo que creía que era la verdad”, explica a la CNN. La adolescente sospecha que alguno de sus compañeros pudo comunicar lo ocurrido, aunque desconoce quién alertó realmente a las autoridades.

El incidente puso a su familia bajo vigilancia. Los investigadores comenzaron a examinar también las publicaciones en redes sociales de su padre, Alexéi Moskalyov, que había expresado públicamente opiniones contrarias a la intervención militar.

En 2023, Alexéi fue condenado a dos años de cárcel por desacreditar a las Fuerzas Armadas rusas. Su hija, a quien criaba en solitario, quedó separada de él y fue trasladada a un centro de acogida. El caso provocó una importante movilización de solidaridad, incluida una petición que reunió más de 145.000 firmas para reclamar la reunificación familiar.

Boryspil (Ukraine), 01/09/2026.- Local children react at the site of a Russian missile strike on a residential area in the city of Boryspil near Kyiv, Ukraine, 01 September 2026, amid the Russian invasion. At least 12 people died, and more than 17 others were injured, including five children, in an overnight Russian combined attack by drones and missiles of different types on Kyiv and the region, according to the Ukrainian State Emergency Service (SES). (Rusia, Ucrania, Kiev) EFE/EPA/SERGEY DOLZHENKO
Niños de la zona reaccionan en el lugar donde un misil ruso atacó una zona residencial en la ciudad de Boryspil, cerca de Kiev.

Una nueva vida marcada por el miedo

Tras salir de prisión el 15 de octubre de 2024, Alexéi pudo reencontrarse con su hija. Sin embargo, permanecer en Rusia ya no parecía una opción segura. Ambos emprendieron un recorrido que los llevó primero a Armenia y, posteriormente, a Francia, donde llegaron este año y obtuvieron un visado temporal.

Su situación actual continúa siendo delicada. La salud de Alexéi se ha deteriorado tras su encarcelamiento, mientras que Masha debe adaptarse a un sistema educativo en un idioma que todavía no domina. Viven discretamente, con escasos vínculos sociales y prácticamente sin objetos que les recuerden su anterior hogar.

Pese a todo, el padre asegura que no se arrepiente de haber defendido sus convicciones. “Todo lo que he perdido, todo lo que tenía en Rusia, queda compensado por el hecho de que ahora podemos hablar libremente y decir la verdad”, afirma.

La adolescente tampoco ha abandonado su activismo. Utiliza YouTube y otras plataformas para difundir sus opiniones y cuestionar las decisiones del Gobierno ruso. Sus críticas alcanzan incluso al presidente estadounidense, Donald Trump, a quien reprocha su acercamiento a Vladímir Putin.

“Quiero decir que lo que está haciendo Trump es terrible”, sostiene, especialmente por el hecho de que el mandatario de un país democrático estreche la mano del dirigente ruso, a quien responsabiliza de las muertes provocadas por la guerra.