En mitad de la crisis venezolana y la mañana en la que Alberto Trentini, un cooperante italiano detenido sin acusaciones en Caracas desde hace 423 días, ha sido puesto en libertad, el Papa León XIV ha recibido a la líder de la oposición venezolana María Corina Machado. La noticia saltaba pasadas las 12 del mediodía a través del boletín oficial de la Santa Sede que suele publicarse cotidianamente y en el que el Vaticano informa de la actividad del pontífice, de nombramientos y renuncias.
En la comunicación del Vaticano se especifica que el encuentro con “la señora María Corina Machado” -sin incluir otros cargos- ha sido esta mañana, entre otras audiencias de León XIV, aunque no han trascendido más informaciones y fuentes cercanas a la Santa Sede excluyen que se conozcan, por su parte, más datos, entre otras razones se presupone que la gran discreción se deba también a motivos de seguridad. Por parte de la líder venezolana no se han conocido, por el momento, otras reacciones. De hecho, esta es la primera vez que se conoce dónde ha estado la líder de la oposición venezolana desde que viajó a Oslo para recibir el premio Nobel. Durante los últimos días tras haber sido capturado Nicolás Maduro sí que ha mantenido conversaciones telefónicas y ha dado alguna entrevista, pero siempre sin conocerse cuál era su ubicación.

Antes del encuentro de Machado con Trump
El encuentro con el Papa León XIV se produce además la semana en la que se espera que María Corina Machado viaje a Washington y se encuentre con Donald Trump que, tras su incursión en Venezuela, descartó que ella fuese adecuada para guiar la transición democrática del país porque carecía de apoyo o el resto entre la población. Aun así, la líder de la oposición venezolana había incluso ofrecido la posibilidad de compartir el Premio Nobel con el presidente estadounidense.
Las menciones al ataque de EE UU a Venezuela y la detención de Nicolás Maduro y su mujer han sido constantes durante los últimos días por parte del pontífice estadounidense. De hecho, hace solo unos días, el viernes, en un exhaustivo discurso ante el Cuerpo Diplomático de la Santa Sede pidió que “se respete la voluntad del pueblo venezolano y trabaje para la protección de los derechos humanos y civiles de todos y por la construcción de un futuro de estabilidad y concordia”. En el Ángelus del 4 de enero, unas horas después de que el líder venezolano fuese capturado por EE UU, el pontífice dijo que estaba “preocupado por Venezuela” y que se debía “asegurar la soberanía y los derechos”.
En las últimas horas las relaciones entre el Vaticano y Venezuela ya habían sido noticia cuando el diario estadounidense The Washington Post desveló que el secretario de Estado Vaticano, Pietro Parolin, había abogado con su homólogo estadounidense Marco Rubio por ofrecerle a Nicolás Maduro un exilio en Rusia, una posibilidad que, al parecer el líder chavista, había rechazo. Parolin conoce bien la situación del país latinoamericano porque ya había sido un mediador entre la oposición y el régimen.
“Bendición y honor”
“Hoy tuve la bendición y el honor de poder compartir con su Santidad y expresarle nuestro agradecimiento por su seguimiento sobre lo que sucede en nuestro país. Le transmití también la fuerza del pueblo venezolano que se mantiene firme y en oración por la libertad de Venezuela, y le pedí interceder por todos los venezolanos que permanecen secuestrados y desaparecidos”, comentó Machado.
La cita entre Machado y el Papa tuvieron lugar pocas horas después de que cientos de venezolanos exigieran en misas, vigilias y protestas en todo el territorio nacional la liberación de los ciudadanos que permanecen secuestrados en distintos centros de tortura y reclusión. Hasta el momento, solo se ha confirmado la excarcelación de 17 personas, según cifras del Foro Penal, lo que no sobrepasa el 2% del total de prisioneros.


