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Reels explosivos de dos minutos, así se informa Trump de la guerra en Irán

Los vídeos recopilan lo que los militares describen como los ataques más significativos y exitosos contra objetivos iraníes en las últimas 48 horas

Guerra Irán
Imagen de la 'situation room' de Mar-A-Lago (White House)
@WhiteHouse

Cuando está a punto de cumplirse un mes del inicio de la guerra en Irán, son muchos los que se preguntan cómo se informa el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de los avances de la llamada operación Furia Épica lanzada a miles de kilómetros de la Casa Blanca.

La cadena NBC ha informado de que los famosos “briefings” de guerra, las sesiones informativas que los asesores y altos cargos militares otorgan al comandante en jefe de Estados Unidos a menudo se reducen a vídeos de unos dos minutos de duración.

Así, la dieta diaria de inteligencia de la que se nutre el presidente republicano es un montaje de vídeo cuidadosamente editado por miembros del Ejército estadounidense. Los clips, conocidos como “reels” en la jerga actual, recopilan lo que los militares describen como los ataques más significativos y exitosos contra objetivos iraníes en las últimas 48 horas. Uno de las fuentes castrenses contactadas por la NBC describe los vídeos meramente como “cosas explotando”. Un resumen de lo más destacado comprimido, muy visual y centrado en el impacto.

Otras fuentes de información para Trump

Pero los explosivos vídeos no son la única fuente de información de Trump. Recibe asimismo actualizaciones a través de conversaciones con altos asesores militares y de inteligencia, líderes extranjeros y la cobertura mediática. Según los funcionarios, también solicita opiniones de forma generalizada, anima a los presentes a expresar sus puntos de vista con franqueza y mantiene contacto con asesores externos para sondear los ánimos, incluida la opinión pública.

Sin embargo, el protagonismo de los resúmenes en vídeo ha suscitado inquietud entre funcionarios actuales y antiguos. Su preocupación no es que Trump carezca de acceso a la información, sino que la estructura y el tono de lo que consume puedan enfatizar el éxito a expensas del contexto. El Ejército estadounidense lleva a cabo cientos de ataques a diario en Irán, pero solo se puede mostrar una fracción y suele ser la más satisfactoria y llamativa.

El enfado de Trump

Esa selección es la clave de la preocupación. Según fuentes oficiales, Trump ha señalado las imágenes de los vídeos -ataques de precisión, destrucción visible- para cuestionar por qué la cobertura mediática no refleja lo que él ve. En privado, ha preguntado a sus asesores por qué a la Administración le cuesta tanto presentar la narrativa pública en términos similares. La brecha entre la presentación interna y la información externa ha alimentado, a su vez, la frustración con la cobertura informativa.

La Casa Blanca rechaza la premisa de que el presidente esté recibiendo una imagen incompleta. La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, desestimó tales afirmaciones como falsas, al insistir en que Trump busca activamente puntos de vista diversos y espera total honestidad de sus asesores. El portavoz del Departamento de Defensa, Sean Parnell, también hizo hincapié en la comunicación constante entre Trump y los altos mandos de Defensa, describiendo la operación como un “éxito abrumador”.

En conflictos anteriores -desde Vietnam hasta Irak y Afganistán- las Administraciones se han enfrentado a las mismas acusaciones: destacar los avances y restar importancia a los reveses. Siempre ha sido difícil encontrar el equilibrio entre la claridad y la propaganda bélica.

En este caso, hay indicios de asimetría. Un funcionario afirmó a la NBC que las sesiones informativas de Trump tienden a generar más interés cuando se centran en las victorias de Estados Unidos. Otro reconoció que la información presentada al presidente se inclina hacia los éxitos, con relativamente menos detalles sobre las acciones iraníes.

Ese desequilibrio puede tener consecuencias prácticas. A principios de este mes, los ataques iraníes alcanzaron cinco aviones de reabastecimiento de la Fuerza Aérea de EE UU en la base aérea Príncipe Sultán, en Arabia Saudí. Pero a Trump no le informaron inicialmente y se enteró del incidente a través de los medios de comunicación. Cuando presionó para obtener detalles, le dijeron que los daños eran limitados.

El conflicto en Irán evoluciona y los objetivos declarados públicamente por Trump varían de la rendición de los ayatolás a las negociaciones con su cúpula. Hasta en ocasiones, en un mismo día, el presidente dice una cosa y después la contraria. De ahí que la forma en que se sintetiza y transmite la información del conflicto al comandante en jefe de EE UU sea tan trascendental como las decisiones en las que se basa.