Se acabó la cuenta atrás: Trump mantiene su ultimátum y Teherán anuncia “un efecto dominó de fuego”

Teherán y Washington rechazan el alto el fuego propuesto por Pakistán y se reafirman en sus amenazas. "Las bombas les harán libres", asegura Donald Trump

Donald Trump gesticula mientras responde a una pregunta de los medios de comunicación durante una rueda de prensa sobre Irán desde la Casa Blanca en Washington, DC, EE. UU., el 6 de abril de 2026.
EFE/EPA/JIM LO SCALZO

El objetivo es evitar que el conflicto en Oriente Medio se prolongue todavía más en el tiempo. Por eso, y tras más de un mes de bombardeos y ataques cruzados, varios países de la región negocian desde hace días para intentar pactar un alto el fuego que convenza a Estados Unidos por un lado, y a Irán por el otro. La idea es que ambos países accedan a firmar un tratado de paz, aunque negociado por otros países, de, al menos, 45 días de duración. 

Los diplomáticos de varios países de Asia y África quieren que ambas partes salgan ganando: que Teherán no acabe en ruinas y que Trump no salga más afectado política y económicamente del conflicto.  Pero las fuentes que hoy confirman contactos diplomáticos a Axios, son las msimas que también reconocen que las posibilidades para llegar a un acuerdo entre ambos países todavía quedan lejos.

Pakistán es uno de los negociadores en jefe. Su plan de paz, apuntan algunas informaciones, pasa por un alto el fuego inmediato y la apertura del estrecho de Ormuz. Una vez se llegue a este punto, se establecería un plazo de en torno a 15 o 20 días para abrir negociaciones y resolver las posibles casusas del conflicto.

Miembros del personal sanitario iraní, portando banderas iraníes, participan en una protesta contra los ataques estadounidenses e israelíes contra instalaciones sanitarias en el Hospital Imam Khomeini de Teherán, Irán, el 6 de abril de 2026.
EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH

Irán se niega a negociar con Trump

Pero Irán ya ha confirmado que no negociará bajo las bombas, y a las conversaciones de países ajenos para llegar a un acuerdo, se suman los ataques cruzados que 1 mes después continúan produciéndose en ambas direcciones. Este lunes, Israel y Estados Unidos han matado al jefe de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria. Al asesinato de Jadamí, que heredó el cargo hace menos de un año tras la muerte de su predecesor, se suma el de Lariyani, jefe de Seguridad del mismo brazo del régimen; o el del líder supremo, Alí Jameneí, el pasado 28 de febrero. Todos ellos son víctimas de ataques quirúrgicos que han dejado en evidencia la vulnerabilidad del régimen iraní.

Pero el régimen de los ayatolás, aunque descabezado y en horas bajas, no sólo aguanta los golpes sino que todavía tiene capacidad para devolverlos. La semana pasada derribó dos aviones militares de Estados Unidos y mantienen blindado el estrecho de Ormuz golpeando a Estados Unidos donde más le duele: en el petróleo.

Trump, que se ha contradicho en varias ocasiones y ha asegurado que la guerra estaba terminada hasta en 12 ocasiones, ya no oculta sus nervios, visibles hasta en los mensajes que publica en redes sociales… “El martes que viene será el Día de las Plantas Energéticas y el Día de los Puentes, todo en uno. ¡¡¡No habrá nada igual!!! Abrid el puto estrecho, locos cabrones o viviréis en el infierno. Estad atentos. Alabado sea Alá”, escribió este domingo Trump en su red social.

Pero su ultimátum a los ayatolás -ampliado hasta en dos ocasiones- ya se ha terminado. El 6 de abril era la fecha tope que el magnate estableció para que Irán reabriera el estrecho de Ormuz. Pero ni el despliegue de tropas estadounidenses en la región ni los tambores de guerra sonando cada vez con más fuerza, han conseguido hacer que los ayatolás den marcha atrás.

Equipos de rescate israelíes transportan un cuerpo cubierto mientras registran el lugar donde un edificio residencial fue alcanzado por un ataque con misiles iraníes en Haifa, Israel, el 6 de abril de 2026.
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Trump mantiene su ultimátum

Este mismo lunes, el régimen ha asegurado que no iba a negociar bajo bombardeos. Y mientras Trump pierde los nervios por intentar llegar a un acuerdo, amenaza con el mayor bombardeo contra sus infraestructuras energéticas. “Irán reaccionaría con una represalia recíproca a esos ataques”, advierte el portavoz de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baghaei.

También las palabras del portavoz nacional sonaron parecidas. “Si atacan objetivos civiles vamos a golpear con más fuerza y a mayor escala en cualquier punto de la región”, confirman los ayatolás sin especificar cual de los doce países que ya forman parte del conflicto podría ser el siguiente perjudicado.

Trump, que este lunes compareció acompañado con altos mandos militares, volvió a priorizar la reapertura del estrecho de Ormuz y redobló la presión a escasas horas de que su ultimátum caducara. El republicano, victorioso tras localizar al piloto estadounidense desaparecido en Irán el viernes, aseguró que los iraníes se enfadan sólo cuando “no caen bombas”, porque saben que “las bombas les harán libres”.