Sicilia

Un pueblo italiano en el abismo: Meloni viaja a Niscemi ante el avance imparable del deslizamiento

Niscemi, en el sur de Sicilia, contiene en el aliento. Ya hay más de mil personas evacuadas, pero podría colapsar por completo

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Una vista aérea tomada con un dron muestra el lugar de un deslizamiento de tierra en Niscemi
EFE

La localidad siciliana de Niscemi vive días de incertidumbre tras el grave deslizamiento de tierra que, provocado por las intensas lluvias de los últimos días, ha alterado por completo la vida de uno de sus barrios. El colapso de una amplia franja de terreno ha dejado viviendas y edificios al borde de un barranco, ha obligado a evacuar a alrededor de mil personas y mantiene a las autoridades en máxima alerta ante la evolución de un fenómeno todavía activo.

En este contexto, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, se desplazó este miércoles hasta el municipio, situado en el sur de Sicilia, para evaluar de primera mano el alcance de los daños y coordinar la respuesta institucional. La jefa del Ejecutivo llegó a primera hora de la mañana y realizó un reconocimiento aéreo en helicóptero sobre la zona afectada, acompañada por el jefe del Departamento de Protección Civil, Fabio Ciciliano. Desde el aire pudo observarse la magnitud del desprendimiento, que ha dejado imágenes impactantes de edificios suspendidos al borde del desnivel y que han circulado ampliamente por todo el país.

Tras el sobrevuelo, Meloni se trasladó al ayuntamiento de Niscemi, donde mantuvo una reunión de trabajo con el alcalde, Massimiliano Conti, y con el presidente de la Asamblea Regional de Sicilia, Gaetano Galvagno. Según informó la oficina de prensa del Gobierno, en el encuentro se reiteró el “máximo compromiso” del Ejecutivo para asistir a las personas desplazadas. Entre las primeras medidas confirmadas figura un aporte de asistencia autónoma destinado a quienes han tenido que abandonar sus hogares.

Incertidumbre técnica

El plan gubernamental, de acuerdo con la información oficial, se centra en restablecer la viabilidad en las zonas afectadas, permitir la reanudación de las clases (actualmente suspendidas) y recuperar el funcionamiento de las redes de gas y electricidad. Sin embargo, el propio Ejecutivo reconoció la “imposibilidad, mientras el deslizamiento siga activo, de identificar con precisión el área en la que intervenir”, lo que dificulta definir de forma definitiva las modalidades de actuación.

Ante esta situación, la primera ministra se comprometió a convocar una nueva reunión dentro de unas dos semanas, cuando se disponga de los informes técnicos necesarios, con el objetivo de adoptar “decisiones más detalladas”. Además, Meloni garantizó al alcalde que el Gobierno hará todo lo posible para evitar que se repitan los problemas ocurridos tras el deslizamiento de 1997, especialmente en lo relativo a los “retrasos en las indemnizaciones”.

Una vista aérea tomada con un dron muestra el lugar de un deslizamiento de tierra en Niscemi
EFE

Actualmente, las autoridades mantienen establecida una “zona roja” de unos 150 metros desde el borde del desprendimiento, a la espera de verificaciones más precisas. No obstante, Protección Civil ha advertido de que hasta que el movimiento de tierra no se detenga completamente no será posible realizar una valoración final de los daños ni determinar con exactitud qué áreas podrán ser recuperadas.

Al término del encuentro con la primera ministra, el alcalde Conti valoró positivamente la visita y aseguró que Meloni se ha mostrado “totalmente disponible” para afrontar la emergencia. Al mismo tiempo, reclamó que se respete “un calendario preciso” para la ejecución de las medidas, consciente de la preocupación de los vecinos y del riesgo de que la situación se prolongue en el tiempo.

“Las familias no podrán regresar a sus hogares”

Unas 300 familias han sido reubicadas temporalmente en otras viviendas y en un centro deportivo de la ciudad. Varias de las principales vías de acceso a Niscemi permanecen cerradas, lo que complica la movilidad, mientras que la suspensión de las clases afecta a centenares de estudiantes. El propio alcalde alertó de que el fenómeno continúa evolucionando: “Tenemos un frente de deslizamiento de al menos cuatro kilómetros de largo, y se está ensanchando”, afirmó, añadiendo que habrá una zona roja donde las familias no podrán regresar a sus hogares”.

Desde Protección Civil, Fabio Ciciliano lanzó una advertencia contundente sobre el futuro de algunas edificaciones situadas en el borde del barranco. Según explicó, esas casas “no podrán ser habitadas, sino que deberán ser destruidas y demolidas, si no lo hace la propia franja que avanza”, una afirmación que subraya la gravedad del riesgo estructural existente.

El pabellón deportivo que acoge a las personas desplazadas tras el deslizamiento de tierra en Niscemi
EFE

El Gobierno, por su parte, declaró este lunes el estado de emergencia nacional en Calabria, Sicilia y Cerdeña, regiones duramente golpeadas por los sucesivos temporales. El Consejo de Ministros aprobó una primera partida de 100 millones de euros para reconstrucción y asistencia urgente, y el Ejecutivo confirmó que trabaja ya en la definición del decreto-ley para la asignación de los recursos.

Mientras tanto, la alerta por riesgo hidrogeológico se mantiene activa en varias regiones del país, con Niscemi como uno de los puntos más críticos de una crisis que sigue evolucionando.