Cada año, cuando llega el 8M me hago la misma pregunta. ¿Hemos mejorado respecto al año pasado?
En el ámbito deportivo es evidente que las deportistas españolas elevan cada vez más el nivel y se diversifican las disciplinas. Acabamos de asistir a las dos medallas que ha conseguido Anita Alonso en esquí de montaña en los recientes JJOO de Milano Cortina. Para entender lo que eso significa, basta explicar que España solo ha logrado 5 en toda la historia de los JJ de invierno.

Ayer mismo Audrey Pascual, la abanderada de España en los Paralímpicos se colgaba la plata en Descenso, y aún le quedan por disputar el Supergigante, la Combinada, el Gigante y el Eslalon. La madrileña ha hecho historia convirtiéndose en la primera esquiadora española en subir a un podio paralímpico en esquí alpino.
En el último año son varias las deportistas españolas que han destacado de forma extraordinaria en sus deportes. Una de ellas es Iris Tió, siendo la primera española en ser campeona del mundo en solo libre. Su 2025 fue espectacular, ganó 6 medallas mundiales, tres oros y tres bronces en Singapur y y otras seis en el Europeo, tres oros, dos platas y un bronce. Con 22 años fue elegida la mejor nadadora artística del mundo por World Aquatics, y es que la catalana es la primera en conquistar medallas en las cuatro disciplinas de la natación artística en el mismo Mundial, solo, dúo, misto y equipo. Brutal.

Otra es la atleta Fátima Diame, bronce en los dos últimos Campeonato del Mundo de Atletismo de Pista Cubierta en salto de longitud, reciente campeona de España logrando así su 8 titulo absoluto. Un rápido googleo con el nombre de Fátima ofrece más noticias sobre su relación sentimental con el ex futbolista Miguel Angel Moyá (“la nueva pareja de moda del deporte español”) que sobre sus extraordinarios éxitos deportivos.
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Paula Ostiz se ha convertido en el último año en la gran esperanza española en el ciclismo femenino de ruta. Con 18 años fue campeona del mundo en ruta en Kigali y una semana después logró el doblete en las pruebas de contrarreloj y ruta en el campeonato de Europa, todo ello en la categoría junior. Su dominio aplastante de la categoría la hizo saltar al World Tour el pasado mes de agosto convirtiéndose en ciclista profesional de Movistar Team, equipo que la tenía fichada desde un año antes adelantándose a las ofertas que le iban a llegar a la jovencísima corredora navarra de los mejores equipos del WWT.
Además de estos ejemplos, el tercer Balón de Oro consecutivo conseguido en 2025 por Aitana Bonmatí o los dos oros en 20 km y 35 km de la marchadora María Pérez en los últimos Campeonatos del Mundo siendo la primera atleta española en lograr cuatro oros mundiales ponen de manifiesto que las deportistas españolas que rondan la treintena ven a una nueva remesa de deportistas que ya están pisando fuerte a nivel mundial con una naturalidad y fuerza aplastantes.

Tanto María como Aitana han usado su presencia en los medios para reivindicar más presencia del deporte femenino y la mejora en las condiciones para desarrollar su trabajo, como sucedió con el plante de la selección femenina de fútbol.
¿Tienen esos éxitos el reconocimiento y el espacio en los medios y el soporte económico que ellas mismas se están ganando? Rotundamente no. Hoy es portada Audrey, como lo fue Anita Alonso, Fátima Diame o Paula Ostiz. Mañana, ninguna de ellas aparecerá en ninguna portada y quedarán relegadas al olvido hasta que vuelvan a ganar y el ministro de turno suba el correspondiente vídeo presumiendo a su lado. Así de triste y así de injusto.
¿Se imaginan que la mejor tenista española del momento no tenga ni un solo patrocinador? Pues está pasando, se llama Cristina Bucsa, es cántabra, numero 31 del ranking WTA , acaba de ganar el WTA 500 de Mérida en individual y dobles, y ya está en segunda ronda en Indian Wells. Esta semana reconocía resignada en RNE que tiene su propia marca “qué le voy a hacer, yo seguiré haciendo lo mío. Tengo mi propia marca, si alguien está interesado en patrocinarme yo estoy abierta”.

Otro 8M más en el que comprobamos que ellas progresan, ganan, asombran al mundo…pero en España no consiguen los medios mínimos que su esfuerzo, sacrificio y talento merecen. Historias que inspiran frente a realidades que desmoralizan.
