Debemos de reconocerle a Trump la capacidad de sorprender a pesar de que de todo nos advierte. Hace unas semanas decíamos aquí que es tan impredecible como previsible. Y este ha sido el ejemplo perfecto: no sabíamos cuando ni como, pero sabíamos que algo haría. Y lo ha hecho. Se lo venía advirtiendo a Maduro desde hacia meses. Desplegó toda la capacidad marítima posible en el Mar Caribe, hace unos días atacó una nave en Maracaibo y esta noche ha bombardeado puntos estratégicos en Caracas. Y, al parecer, ha detenido a Maduro y su mujer que viajan detenidos en estos momentos rumbo EEUU.
Parece inédito pero no es la primera vez. Reagan lo hizo en Tripoli contra Gadafi, GH Bush invadió Panamá y capturó a Noriega y GW Bush hizo lo mismo en Irak y con Sadam Hussein. No sabemos como será esta vez, ni qué pasará mañana. Son muchas las preguntas y muy pocas las certezas. Son las horas de la cautela. Las noticias cuentan que Diosdado Cabello ha salido a la calle para pedir a los venezolanos que se defiendan. No sabemos muy bien de quien porque lo que se han visto son ataques aéreos sobre enclaves estratégicos del gobierno. Delcy Rodriguez, que al ser Vicepresidenta ilegitima de Venezuela estaría ahora al frente del ilegítimo gobierno post Maduro, ha pedido a Trump una prueba de vida del mismo. Trump hablará en un par de horas pero ya ha dicho que no habrá más ataques a Venezuela.

Aventurándonos a predecir, ejercicio peligroso en este mundo internacional sin reglas, parece que el objetivo era capturar a un Maduro que será juzgado, modelo Chapo Guzman, en Estados Unidos por ser el líder de la organización criminal internacional el Cártel de los Soles. Esto, como ya advertimos (Venezuela: golpe al narco), no es una operación contra la dictadura, es una operación contra el narco.
Dicho esto, la pregunta es: ¿puede sobrevivir una narcodictadura sin el capo? Varios eran, hasta ahora, los aprendices de brujo: Diosdado Cabello, los hermanos Jorge y Delcy Rodriguez y Vladimir Padrino. Cuesta pensar que, viendo la suerte que ha corrido el uno, quieran heredar el negocio pero tampoco es fácil ponerse en la piel de un gánster. Aun así, seamos cautos, no ha habido injerencia politica en Venezuela. Sólo se ha capturado -tras advertírselo- al Capo de la narcodictadura, Nicolás Maduro.
Lo mejor que podría pasar, y la gran esperanza, es que una vez que Maduro, que lleva años vulnerando la legalidad internacional y no sólo siendo un narco-criminal, los hereus permitan a los venezolanos elegir en libertad el futuro que merecen. Eso es lo que el gobierno de España, tras la mucha vergüenza que nos ha hecho pasar con el silencio cómplice tras el robo electoral de julio del 2014 y la incapacidad de felicitar el Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado, debería promover. Por ahora no se ha pronunciado. Decir que piden que se cumpla el derecho internacional es casi una broma de mal gusto. Lo que fueron incapaces de exigir ni pedir a Maduro, aun teniendo en las cárceles presos políticos españoles, lo piden ahora tímidamente -via twitter- a EEUU (sin mencionarlo).

Estemos atentos y seamos cautos. Ojalá pronto se dé voz a los venezolanos para que puedan hacer realidad ese deseo que aún resuena en nuestros móviles de Feliz 2026.



