Koldo García, el que fuera asesor de José Luis Ábalos, sufrió un accidente este lunes cuando realizaba ejercicio en prisión, como cada mañana. Según las fuentes consultadas por Artículo14, se le cayó una pesa de 25 kilos que le hizo perder el conocimiento. De inmediato, fue trasladado a la enfermería del centro, donde le revisó un médico y le dejó veinticuatro horas en observación “por si se volvía a marear”.
Fuentes cercanas al ex asesor de Ábalos aseguran a este periódico que ya se encuentra mejor “con la voz más débil que de costumbre, pero bien”. Es por este episodio que su abogada ha pedido por segunda vez que no se autorice su traslado este miércoles al Parlamento de Navarra, donde está citado para declarar en la comisión de investigación que indaga en obras que habría concedido el Parlamento, presuntamente, amañadas.

El médico de Soto del Real desaconsejó su traslado y a última hora de la tarde de este lunes le notificaron que la comparecencia se produciría por videoconferencia. Si bien, ya ha adelantado que se acogerá a su derecho a no declarar.
La letrada Leticia de la Hoz argumentó en su petición que “un traslado en este momento, había cuenta del estado de salud de mi representado, podría llevar un empeoramiento de dicho estado, lo que haría inviable la celebración del juicio oral en la fecha prevista”. Y afeó a la Cámara navarra querer que acuda Koldo García presencialmente: “Resulta a todas luces desproporcionado movilizar recursos públicos y arriesgar la salud del investigado para un acto en el que ya se ha anunciado formalmente que no habrá declaración”.
Además, solicitó en su escrito que le dejaran la agenda despejada hasta después del juicio oral que tiene pendiente en el Tribunal Supremo, y comienza el próximo 7 de abril: “Interesamos que no se conceda dicha autorización hasta la finalización del juicio oral previsto para el próximo 30 de abril, dada la extrema complejidad de la causa, ya que la representación letrada precisa de la disponibilidad diaria del señor García Izaguirre para garantizar un derecho de defensa efectivo”.
La comisión navarra
El Parlamento de Navarra indaga en las obras públicas otorgadas, presuntamente de manera fraudulenta, a la UTE entre Servinabar y Acciona, empresa vinculada a Santos Cerdán y propiedad de su socio y amigo Antxón Alonso. En concreto, las obras bajo la lupa son el túnel de Belate con un coste de unos 80 millones de euros, un tramo de la carretera N-121 y la carretera Mélida Caparroso.

Obras otorgadas en su mayoría por el gobierno navarro de la socialista María Chivite y que están siendo investigadas en los tribunales. En concreto, en la Audiencia Nacional en una pieza que instruye el juez Ismael Moreno y que mantiene imputados al ex ministro de Transportes, José Luis Ábalos, a Koldo García, a Santos Cerdán ex secretario de organización del PSN (antes de serlo del PSOE nacional) y a Isabel Pardo de Vera, ex presidenta de Adif.
A la comisión de investigación del Parlamento navarro acudió Santos Cerdán tras pasar cinco meses de prisión. Se acogió también a su derecho a no declarar, pero negó haber cobrado comisiones por intermediar en la concesión de esa obras: “Yo no he puesto el cazo en ningún sitio”, aseveró.
Juicio Koldo García
Desde Soto del Real, Koldo García aguarda al inicio del juicio oral de las mascarillas donde se sienta por primera vez en el banquillo de los acusados. En la vista tendrá que responder por si intermedió en los contratos para la compra de material sanitario por el ministerio de transportes con el objetivo de favorecer a compañías de la esfera del empresario Víctor de Aldama a cambio de comisiones.

Su abogada ha pedido su “inmediata puesta en libertad” para poder preparar la declaración del próximo 30 de abril dada la “densidad” de la causa y de los señalamientos. En total 75 testigos acudirán al Alto Tribunal a declarar. El ex asesor será el penúltimo en declarar, después de Aldama y antes que Ábalos.
Además, alega que no hay riesgo de fuga y que “el protocolo de conducción de internos desde Soto del Real implica levantarse de madrugada, largas esperas en calabozos de tránsito y traslados en furgón, lo que, sumando a vistas de mañana y tarde, impedirá que mi representado asista al juicio en condiciones de lucidez y plenitud de facultades”, concluye la petición que tiene pocas posibilidades de prosperar.
